

Cuando bajan las temperaturas, pocas cosas resultan tan tentadoras como una comida recién salida del horno. Las preparaciones calientes, cremosas y con queso gratinado se convierten en las favoritas de la temporada, especialmente aquellas que combinan ingredientes simples con mucho sabor.
Entre las opciones que ganan protagonismo cada invierno aparece la calabaza rellena, una receta que reúne vegetales, lácteos y condimentos en un plato nutritivo, rendidor y fácil de preparar. Además de ser una excelente alternativa para una comida familiar, permite aprovechar ingredientes que suelen estar presentes en cualquier cocina.
Ingredientes necesarios para la preparación
Los ingredientes necesarios son los siguientes:
- 1 calabaza mediana.
- 1 cebolla salteada.
- 100 gramos de ricotta.
- 100 gramos de granos de choclo cocidos.
- 2 cucharadas de ciboulette picada.
- ½ cucharadita de nuez moscada.
- Sal y pimienta a gusto.
- 1 chile picado sin semillas (opcional).
- 25 gramos de queso rallado.
- 100 gramos de queso fresco.
Cómo preparar una calabaza rellena cremosa y gratinada
Para comenzar, realizá un corte superficial alrededor de la calabaza que sirva como guía y dividila cuidadosamente en dos mitades. Luego retirales las semillas con ayuda de una cuchara. Sobre la pulpa hacé algunos cortes superficiales en forma de cruz para favorecer una cocción más uniforme.
Colocá las dos mitades con la piel hacia abajo en una asadera apta para horno y cocinalas en un horno precalentado a 180 °C durante unos 20 minutos. Una opción práctica para este paso es utilizar la asadera Hudson de acero al carbono, que gracias a sus dimensiones de 35 x 27 centímetros y su construcción robusta favorece una distribución pareja del calor durante toda la cocción.

Transcurrido ese tiempo, retiralas del horno, agregá un poco de aceite de oliva sobre la superficie y giralas. Volvé a llevarlas al horno durante aproximadamente 30 minutos más. Una vez cocida la calabaza, retirala y extraé parte de la pulpa con una cuchara.
En un bowl mezclá la pulpa cocida junto con la cebolla salteada, la ricotta, los granos de choclo, el queso rallado, la ciboulette picada, la nuez moscada, sal y pimienta a gusto. Rellená generosamente las dos mitades de calabaza y distribuí por encima el queso fresco cortado en cubos. Llevá nuevamente al horno durante unos 15 o 16 minutos, hasta que el relleno esté bien caliente y el queso se funda y comience a dorarse.












