

- ¿Por qué los perros y gatos sufren las altas temperaturas?
- ¿Puedo sacar a pasear a mi perro cuando hace calor?
- ¿Cómo es la situación de los gatos con el golpe de calor?
- Golpe de calor: cómo identificar los síntomas en perros y gatos
- Cómo evitar el golpe de calor en perros y gatos
- ¿Qué debo hacer si sospecho que mi perro o gato sufrió un golpe de calor?
El verano está en su punto más álgido y las altas temperaturas no dan tregua a gran parte de la Argentina. Esta semana, la sensación térmica superó los 35° en la Ciudad de Buenos Aires, lo que causa preocupación por las secuelas del calor.
Hay segmentos de la población que son más vulnerables a los cambios bruscos de temperatura, como los adultos mayores y los niños, pero también hay otros miembros de nuestros hogares a los que debemos prestar atención.
Se trata de nuestras amadas mascotas. Con la limitación de no poder hablar, es fundamental que podamos leer su comportamiento para reconocer rápidamente cualquier signo que pueda convertirse en una señal de alarma.
¿Por qué los perros y gatos sufren las altas temperaturas?
Los perros y gatos son más sensibles al calor que los humanos, ya que poseen pocas glándulas sudoríparas y, por lo tanto, no pueden transpirar como las personas. Así lo sostienen desde la Subsecretaría de Ambiente del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA), en diálogo con el medio Chequeado.
Estas glándulas solo están presentes en sus almohadillas. Por lo tanto, la forma que encuentran de eliminar el calor principalmente es mediante el jadeo y a través del contacto directo de las zonas con menor densidad de pelo con superficies frías. En los gatos, el acicalamiento también ayuda a bajar la temperatura al humedecer su pelaje con el lamido.

“El golpe de calor en las mascotas se produce cuando la temperatura ambiental es muy alta y el animal no puede regular su temperatura corporal a través de la sudoración”, señala Daniela Paesano, médica veterinaria (M.N. 9107), a Chequeado.“Se produce un shock térmico que afecta todos los órganos internos del animal, pudiendo llevarlo a la muerte. El golpe de calor es una urgencia médica”.
¿Puedo sacar a pasear a mi perro cuando hace calor?
La principal recomendación es sacar a pasear a los perros en los momentos del día en los que hace menos calor. Desde la Federación Cinológica Argentina (FCA) advierten: “Evitá salir a pasear entre las 10 y las 18 horas. El asfalto quema sus almohadillas y la humedad del ambiente dificulta su respiración. Optá por mañanas muy temprano o ya caída la tarde”.
Por lo tanto, en días de altas temperaturas, lo mejor es pasearlos muy temprano por la mañana o ya muy de noche, cuando el termómetro marque menos grados.
¿Cómo es la situación de los gatos con el golpe de calor?
Los gatos suelen manifestar su malestar por el calor mediante señales muy sutiles. El letargo, la búsqueda de lugares frescos y la disminución de la actividad son algunos de los primeros indicios.
Además, el jadeo en un gato debe considerarse una emergencia, ya que estos animales no deberían jadear bajo ninguna circunstancia.

Golpe de calor: cómo identificar los síntomas en perros y gatos
Un animal podría estar atravesando un cuadro de golpe de calor si presenta alguno —o varios— de los siguientes signos, según indican organismos especializados y profesionales veterinarias:
- Elevación anormal de la temperatura del cuerpo.
- Espasmos o temblores en los músculos.
- Respiración agitada o dificultades para respirar, incluyendo jadeo intenso.
- Latidos del corazón acelerados.
- Producción excesiva de saliva.
- Pérdida del apetito.
- Falta de energía o abatimiento general.
- Mucosas que adquieren un tono azulado, señal de cianosis.
- Convulsiones u otras alteraciones neurológicas.
- Aparición de petequias: pequeñas manchas rojizas similares a moretones.
- Episodios de vómitos y diarrea, a veces con presencia de sangre.
- Signos de deshidratación.
Cómo evitar el golpe de calor en perros y gatos
Para disminuir el riesgo de que perros y gatos sufran un golpe de calor, tanto organismos oficiales como profesionales veterinarios sugieren generar condiciones seguras dentro del hogar y adoptar ciertos cuidados:
- Mantener a las mascotas dentro de la casa, en ambientes bien ventilados, frescos y con zonas de sombra durante las horas de mayor calor.
- Garantizar que siempre dispongan de agua limpia y fresca. Renovarla todos los días y, si se desea, agregar algunos cubitos de hielo para mantenerla más fría.
- Evitar la exposición directa al sol, especialmente en balcones, patios o terrazas.
- Nunca dejar a un perro o gato dentro del auto ni en espacios reducidos y mal ventilados, aunque sea por pocos minutos.
Además, existen medidas adicionales que ayudan a mantener una hidratación adecuada y un ambiente más seguro:
- Incorporar comida húmeda en la dieta, ya que aporta líquido extra y estimula el consumo de agua.
- Ofrecer “bocaditos helados” hechos con caldo apto para mascotas o simplemente agua congelada en cubeteras; suelen resultar atractivos, sobre todo para los gatos, y favorecen la hidratación.
- Ubicar las zonas de descanso en lugares frescos, lejos del sol directo, y procurar que cuenten con buena circulación de aire.
- Utilizar ventiladores, aire acondicionado o abrir ventanas con mosquiteros para mejorar la ventilación.
- Colocar toallas húmedas en el piso o habilitar superficies naturalmente frescas donde las mascotas puedan recostarse y así ayudar a bajar su temperatura corporal.
¿Qué debo hacer si sospecho que mi perro o gato sufrió un golpe de calor?
Si un perro o gato muestra señales compatibles con un golpe de calor, hay que buscar atención veterinaria inmediata. Solo un profesional puede evaluar el estado del animal, estabilizarlo y definir el tratamiento necesario.
Mientras se traslada a la mascota al consultorio, se sugiere llevar a cabo acciones de primeros auxilios que ayuden a bajar la temperatura de forma segura:
- Llevar al animal a un entorno fresco, ventilado y con sombra.
- Humedecer su cuerpo con agua fresca a temperatura ambiente para favorecer una disminución gradual del calor.
- Evitar por completo el uso de hielo o agua muy fría, ya que pueden generar vasoconstricción y empeorar el cuadro.
La consulta urgente es indispensable, porque el animal puede necesitar hidratación intravenosa y medicación específica para recuperarse adecuadamente.












