En esta noticia
YPF informó al mercado que realizó una recompra parcial de Obligaciones Negociables (ON) por casi $ 50.000 millones, una operación que apunta a mejorar su perfil financiero y reducir compromisos de corto plazo.
Según comunicó a la Comisión Nacional de Valores (CNV), la petrolera adquirió entre el 3 y el 9 de marzo obligaciones negociables Clase XXX por un total de $ 49.798.644.352, equivalentes a u$s 35,5 millones de valor nominal, que permanecerán en cartera.
El comunicado detalla que el monto principal de la operación está expresado en pesos, ya que ese fue el valor pagado por la compañía en el mercado local.
Sin embargo, las obligaciones negociables recompradas están denominadas en dólares, por lo que la empresa aclara también la equivalencia en moneda estadounidense para indicar cuánto reduce de su deuda en términos nominales.
En el Cronista Stream, Horacio Marín, CEO de YPF, señaló que la guerra en Medio Oriente genera una fuerte volatilidad en el precio del petróleo, aunque destacó que el escenario se mantiene favorable para la Argentina.
Según explicó, en un contexto donde el mundo busca mayor seguridad energética, el país aparece como un proveedor confiable y alejado de los focos de conflicto, lo que refuerza proyectos de largo plazo como Argentina LNG.
A pesar de la suba del petróleo, Marín aclaró que la compañía no planea aumentar su inversión en 2026. YPF mantendrá su plan de desembolsos cercano a u$s 6000 millones, en línea con lo comunicado previamente a los inversores, ya que el crecimiento está condicionado por la infraestructura disponible.
Así, los títulos recomprados corresponden a la serie emitida bajo el régimen de Emisor Frecuente de la compañía, con vencimiento en julio de 2026. La compra se realizó a un precio promedio del 98,83% del valor nominal, prácticamente a la par del valor de emisión.
Refuerza la confianza de los inversores
Sobre la operación, Eric Paniagua, fundador de Dekadrak VCC, comentó a El Cronista que la recompra de un bono por parte de la empresa que lo emite suele interpretarse como una señal fuerte para los inversores que evalúan la capacidad de pago de un emisor.
“En este contexto, YPF estaría buscando aliviar parte de su deuda circulante o flotante, mostrando al mercado que cuenta con liquidez, herramientas financieras y poder de fuego para afrontar sus compromisos”, comentó el experto.
Al mismo tiempo, advirtió que la operación puede leerse como un mensaje hacia los acreedores. “La compañía tiene capacidad para administrar activamente su pasivo”, dijo .
Incluso, entre líneas, algunos analistas interpretan que podría tratarse de un paso previo a una nueva emisión en mejores condiciones. “Es decir, cancelar o recomprar deuda que hoy paga tasas más altas para eventualmente colocar nueva deuda a un costo financiero más bajo”, señaló Paniagua.
Ese escenario no sería descabellado, aseguró. Paniagua recordó que en los últimos meses volvió a aparecer cierto apetito por activos de mercados emergentes, y, en ese caso, YPF se posiciona como un crédito atractivo para inversores internacionales.
“En particular, entre fondos especializados de Estados Unidos y otros centros financieros que comenzaron a mirar nuevamente a la Argentina tras el cambio de ciclo político con la llegada del gobierno de Javier Milei”, comentó.
“Hoy YPF cuenta con una posición de caja sólida, en parte gracias a la venta de yacimientos maduros y a la desinversión en negocios no estratégicos del grupo. En ese contexto, una de las prioridades de la compañía es reducir su nivel de endeudamiento”, explica Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance.
“Dado que parte de su deuda cotiza a precios relativamente bajos en términos de mercado, la empresa está aprovechando esta situación para recomprar sus propios bonos. De esta manera, puede disminuir su pasivo a un costo más conveniente y mejorar su perfil financiero”, agrega el especialista.
Por su parte, el analista financiero Leandro Monnittola opinó que la recompra advierte un escenario de presión sobre el tipo de cambio. “El activo al estar atado al dólar oficial tiene hoy una exposición a una coyuntura de volatilidad extrema y que afecta a monedas más sensibles como el peso”.
Y agregó que la cancelación de deuda anticipada es una herramienta muy común que se utiliza al momento de reacomodar aspectos financieros internos “en un contexto externo muy cambiante y con alto grado de incidencia”.
La estrategia de YPF para fortalecer su balance
“La recompra de estos bonos envía al mercado una señal clara sobre la posición financiera de YPF. La compañía hoy cuenta con un nivel de liquidez sólido, producto en parte de la venta de activos no estratégicos y de la mejora en su generación de caja”, señala Auxtin Maquieyra, gerente comercial de Sailing Inversiones.
“En ese contexto, la empresa aprovecha oportunidades de mercado para optimizar su estructura de capital, recomprando deuda cuando las condiciones son favorables. Este tipo de operaciones le permite reducir pasivos y, al mismo tiempo, mejorar su perfil financiero hacia adelante”, explica.
Además, agrega que “muestra una gestión activa del balance, algo que el mercado suele valorar positivamente porque refleja disciplina financiera y confianza en la capacidad de generación de caja de la compañía”.
Cabe recordar que la ON Clase XXX había sido emitida originalmente en julio de 2024 por u$s 185 millones, a los que se sumó una ampliación de u$s 204 millones en abril de 2025, lo que llevó el monto total colocado a u$s 389 millones.
La recompra anunciada representa así cerca del 9% del total emitido. La operación se enmarca dentro de la estrategia de gestión activa del pasivo que vienen aplicando las grandes compañías energéticas para optimizar su estructura financiera. Al recomprar parte de su deuda antes del vencimiento, la empresa reduce el monto que deberá afrontar en 2026 y gana mayor flexibilidad para administrar su perfil de pagos.
Además, el hecho de que la recompra se haya concretado a un precio cercano al valor nominal refleja que los títulos se negocian con bajo descuento en el mercado, lo que suele interpretarse como una señal de confianza de los inversores en la capacidad de pago del emisor.
El movimiento también se produce en un contexto internacional marcado por la fuerte suba del petróleo, impulsada por la escalada geopolítica en Medio Oriente, un escenario que tiende a mejorar los ingresos y el flujo de caja de las compañías del sector energético.
De esta forma, la petrolera controlada por el Estado suma una nueva herramienta de manejo financiero mientras continúa avanzando con sus planes de inversión en el desarrollo de Vaca Muerta y otros proyectos energéticos estratégicos.
¡Queremos conocerte!
Registrate sin cargo en El Cronista para una experiencia a tu medida.
















