La expectativa del mercado es que la inflación sigue apuntando a la baja. El mercado espera un IPC que se aleje del 2% y mantenga su curso descendente en los próximos meses. ¿Qué registro se espera para lo que queda del año y cuáles son los bonos ganadores?
Nueva baja de la inflación
El mercado se prepara para conocer el próximo dato de inflación y el consenso entre analistas es que podríamos ver un fuerte descenso del IPC.
Existen varias señales que estarían indicando tal expectativa.
Por un lado, la semana pasada se publicó el REM del BCRA, que reflejó proyecciones de inflación prácticamente sin cambios respecto de la encuesta de julio, aunque con una fuerte baja del IPC respecto del mes pasado.
Las expectativas continúan apuntando a un proceso gradual de desinflación, con una inflación mensual proyectada de 1,7% en agosto, 1,8% en septiembre, 1,7% en octubre, 1,6% en noviembre y 1,8% en diciembre.
De esta manera, la inflación para 2026 se proyecta en 30,0%, 0,2 puntos porcentuales por encima de la encuesta anterior.

Por otro lado, las mediciones de las consultoras privadas sugieren que la inflación se ubicó cómodamente por debajo del 2% mensual en agosto.
Las consultoras privadas estuvieron en un rango del 1,4% al 1,8% mensual para agosto, con una mediana del 1,6% mensual.
Todas las mediciones privadas fueron inferiores al 2,1% mensual que reportó el Indec para julio y ninguna de ellas brindó señales de aceleración en comparación con sus propias mediciones de julio, reflejando una contundente señal de desaceleración.

Mariano Ortiz Villafañe, Chief Economist de Aldazabal y Cía., espera que la inflación continúe, aunque a un ritmo menos optimista respecto de los break-evens.
“Nuestro escenario base para los próximos meses incluye una trayectoria de desinflación algo más moderada que implícita en los breakeven de inflación del mercado. De este modo, preferimos los instrumentos con ajuste CER frente a la curva de tasa fija”, dijo.
Las consultoras esperan que la inflación de agosto se mantenga por debajo del 2% mensual, aunque con una dispersión considerable entre las estimaciones.
Las proyecciones relevadas se ubican entre 1,4% y 2%, con Equilibra en el extremo superior (2%), seguida por LCG (1,9%), mientras que Libertad y Progreso presenta la estimación más baja (1,4%). Adcap, FMyA y COMAFI coinciden en 1,8%, mientras que Analytica espera 1,7%, C&T 1,6% y EcoGo y Alphacast proyectan 1,5%.
Las estimaciones reflejan, en términos generales, la expectativa de que el proceso de desinflación continúe luego del 2,1% registrado en julio.
De confirmarse el rango previsto, agosto marcaría una desaceleración del IPC y, para buena parte de las consultoras, un regreso de la inflación mensual a niveles inferiores al 2%.
La dispersión de los pronósticos, sin embargo, muestra que todavía existe incertidumbre respecto de la velocidad con la que continuará descendiendo la nominalidad.

Adrián Yarde Buller, economista jefe de Facimex Valores, detalló que los relevamientos privados refuerzan la expectativa de ver una inflación en torno al 1,5% mensual en agosto.
“Las mediciones privadas siguen siendo una muy buena referencia para los datos que publica posteriormente el Indec a nivel nacional, con un desvío promedio de 0,2pp entre la mediana de mediciones y el dato oficial en los últimos 12 meses”, dijo Yarde Buller.
De esta manera, de cumplirse la proyección de 1,5% mensual de Yarde Buller, la inflación alcanzaría mínimos desde mayo de 2025.
Hacia adelante, Yarde Buller indicó que espera una inflación promedio de 1,5% mensual entre septiembre y diciembre, perforando el 1,5% mensual en el último bimestre y cerrando el año en 28,5%.
“Los factores que nos llevan a pensar que la inflación podría perforar el 1,5% mensual hacia fin de año son la continuidad del ancla fiscal-monetaria, el anclaje de las expectativas de inflación y la ausencia de presiones vía costos mirando la dinámica cambiaria y del salario real”, afirmó.
Finalmente, en lo que respecta a los break-evens de inflación también proyectan una inflación mensual por debajo del 2%, con expectativas que incluso apuntan a una estabilización en torno al 1,5% en los próximos meses.
El mercado espera una inflación cercana al 1,67% mensual hacia septiembre, con una posterior baja hasta aproximadamente 1,57% hacia fines de 2026, nivel que se mantendría prácticamente estable durante los primeros meses de 2027.

Los analistas de Cohen explicaron que la curva de bonos descuenta una inflación mensual de 1,67% para agosto, septiembre y octubre y de 1,57% desde noviembre en adelante, contra 2,10% observada en julio.
“El mercado ya tiene puesta en precio una desaceleración”, dijeron.
Sin embargo, la estimación de Cohen se ubica por encima de esos valores, en torno al 2% mensual.
“La presión del precio del crudo, la resistencia del componente de servicios, y el hecho de que la expectativa de mercado tiende a ser algo más complaciente que el dato que finalmente se publica. Si esa lectura es correcta, corresponde inclinarse por instrumentos ajustables por inflación. Un inversor que espera una inflación por debajo del breakeven debería elegir tasa fija”, dijeron desde la compañía.
Los analistas de Max Capital esperan que la inflación siga apuntando a la baja de ahora en adelante, algo que se refleja en los break-evens de inflación.
“Los break-evens de inflación se encuentran ligeramente por encima de nuestra visión para 2026, ya que creemos que la inflación convergerá algo más rápido hacia el 1,5% mensual”, indicaron.
Buscando perforar el 1%
El mercado mantiene su apuesta por la desinflación, aunque todavía está lejos de descontar inflación cero.
De cara a 2027, el mercado espera que el proceso de desinflación continúe, aunque con cierta volatilidad mensual. Según el sendero de inflación breakeven que surge de comparar la curva CER con la curva de la tasa nominal, las expectativas se ubican en torno al 1,8% mensual en enero, 1,2% en febrero, 2,1% en marzo y nuevamente cerca del 1,1% en abril.
En paralelo, la inflación anual implícita mantiene una trayectoria claramente descendente. Desde niveles superiores al 30% hacia mediados de 2026, el mercado proyecta que la variación interanual podría acercarse a la zona del 21% al 22% hacia abril de 2027.
De esta manera, los precios de los bonos reflejan un escenario en el que la inflación seguiría perdiendo velocidad durante 2027, pero todavía sin alcanzar registros cercanos a cero. El mercado parece apostar por una consolidación de la desinflación, con tasas mensuales mayormente ubicadas en la zona del 1% al 2%.
Federico Filippini, Head of Research & Strategy de Adcap Grupo Financiero, señaló que en los últimos doce meses, el IPC estuvo atravesado por varios choques transitorios aceleraron y desaceleraron la inflación respecto de la inflación tendencial de la economía.

Filippini detalló que su estimación es que esa velocidad de crucero de la economía se ubica hoy levemente por debajo del 2% mensual.
Bajo esa premisa, el economista jefe de Adcap Grupo Financiero entiende que la inflación de abril de 2027 no se ubicará decididamente por debajo del 1% mensual.
Sin embargo, remarca que ese resultado no puede descartarse.
“Podría ocurrir si la actividad se debilita y contiene la dinámica salarial, si los precios regulados aportan menos que en los últimos meses, si el dólar se mantiene más estable o si la economía recibe shocks favorables de oferta, como una baja del Brent o de los precios de alimentos”, afirmó.
Además, Filippini advierte que las expectativas implícitas para el horizonte de los próximos 6 a 12 meses (aproximadamente entre abril de 2027 y septiembre de 2027) deben leerse con cautela.
“Las curvas de referencia todavía están afectadas por factores técnicos, entre ellos la falta de instrumentos líquidos a lo largo de toda la curva. Por lo tanto, parte de esas expectativas puede estar reflejando no sólo una visión sobre la inflación futura, sino también problemas de liquidez, cobertura y profundidad del mercado”, comentó.
Fernando Menéndez, analista de renta fija soberana de Research Mariva, afirmó que espera que la inflación mantenga una trayectoria descendente.
“Tras el 2,1% mensual de julio, el REM proyecta registros de 1,8% para agosto y septiembre, mientras que nuestro escenario base contempla cifras algo menores para estos meses, en niveles similares a los implícitos de mercado, en torno al 1,6%”, comentó
Luego, hacia fin de año y durante el primer semestre de 2027, Menéndez espera que el proceso de desinflación se profundice.
“Para el primer semestre proyectamos una inflación promedio mensual de 1,1%, por debajo del 1,4% implícito en el mercado”, dijo.
Diego Chameides, economista jefe del Banco Galicia, sostuvo que la inflación implícita en bonos para 2027 se ubica hoy por debajo del 18%, una caída de más de 10 puntos porcentuales respecto a la inflación esperada para 2026.
“Entendemos que el mercado está anticipando un escenario optimista de desinflación, teniendo en cuenta cierta limitación a una apreciación adicional del tipo de cambio durante el año electoral, aumentos de precios regulados pendientes, una inercia aun relevante y potenciales riesgos asociados a aumentos de precios internacionales”, explicó.
Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, ve posible una baja en la inflación a un dígito hacia 2027.
“El mercado está proyectando niveles de inflación en torno al 0,7% para abril. Creemos que es posible alcanzar esos niveles y que todo apunta a continuar por ese sendero, con una baja de la inflación durante los próximos meses”, dijo.

Inversiones en pesos
De cumplirse el escenario que reflejan los precios de los bonos, la economía estaría ingresando en una etapa de desinflación más persistente, con registros mensuales estabilizados claramente por debajo del 2%.
La señal resulta particularmente relevante para el mercado de renta fija, ya que el breakeven surge de comparar instrumentos nominales con aquellos ajustados por CER y funciona como una aproximación a la inflación que los inversores tienen incorporada en los precios.
Una inflación efectiva superior a la implícita favorecería relativamente a los bonos CER, mientras que registros inferiores al breakeven tenderían a beneficiar a los instrumentos a tasa fija, siempre considerando el movimiento de las tasas reales y nominales.
Los inversores evalúan alternativas para los pesos de manera permanente y el mercado sigue encontrando atractivo en los títulos que ajustan por CER en un contexto de expectativas inflacionarias ancladas y con sesgo a la baja.
De esta manera, los analistas de IOL Inversiones realizaron un cálculo de cuál sería la rentabilidad de posicionarse en bonos CER y mantenerlos al vencimiento, según distintos escenarios económicos y políticos, a la vez que realiza la comparación contra bonos a tasa fija disponibles para plazos similares.
En el tramo corto, la Lecer a septiembre (X30S6) rinde alrededor de 24% TNA en los tres escenarios, frente al 24,6% de la Lecap a dicho plazo (S30S6).
El Boncer a octubre (TZXO6) ofrece entre 25,5% y 27,5%, contra aproximadamente 25% de la lecap a dicho plazo (S30O6), mientras que el Boncer a noviembre (TX26) se mueve entre 26,5% y 29%, frente al 26,1% del título a tasa fija (S13N6).
Por su parte, la Lecer a noviembre (X30N6) arroja entre 26% y 28,8%, superando el 25,7% de la Lecap a fin de noviembre (S30N6).
Más adelante, el Boncer a diciembre (TZXD6) presenta rendimientos de aproximadamente entre 26,9% y 30%, frente al 26,5% del título a tasa fija (T15E7).
El boncer a marzo (TZXM7) ofrece entre 27,1% y 31%, mientras que el Boncap, a un plazo similar (T30A7) y a tasa fija, ronda el 27,8%.
Hacia los vencimientos más largos, la competencia con la tasa fija se vuelve más ajustada.
El boncer a fin de mayo (TZXY7) rinde entre 25,5% y 29,8%, frente al 28,4% del Boncap a dicho plazo (T31Y7), mientras que el bono CER a junio (TZX27) ofrece entre 26,2% y 30,6%, contra aproximadamente 29,2% del bono a tasa fija (T30J7).

Desde el lado del posicionamiento, Alejandro Fagan, estratega en Balanz, sostuvo que dentro de la deuda en pesos sigue viendo valor en los bonos CER.
“Nuestra proyección de inflación se mantiene ligeramente por encima de la implícita en el mercado y, por eso, creemos que la curva CER ofrece hoy un mejor desempeño a vencimiento que sus comparables de tasa fija”, explicó.
En particular, Fagan favorece el tramo medio de la curva.
“Preferimos estirar algo la duración para capturar mayor carry y aprovechar el roll down. Dentro de ese segmento, destacamos el TZX27. Para perfiles algo más agresivos, también vemos atractivo en el TXMJ9, que ofrece exposición tanto a CER como a TAMAR”, detalló.
Finalmente, en cuanto a las inversiones, Yarde Buller favorece la Lecer del 29 de enero (X29E7) antes que la Lecap del 29 de enero (S29E7).
“La Lecap a enero (S29E7) opera en 2,06% (TEM) y la Lecer a enero (X29E7) en CER+5,5%. Estas valuaciones tienen implícitas una inflación break even promedio de 1,52% mensual entre agosto y noviembre, exactamente en línea con nuestra proyección. De esta forma, la inflación que descuenta el mercado para los próximos meses se alineó a nuestro escenario base. No obstante, priorizamos el tramo corto de la curva CER antes que sus comparables a tasa fija dado que estos últimos no brindan un premio por exponerse al riesgo inflacionario”, indicó.

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