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El stock de títulos atados al tipo de cambio en manos del sector privado ya supera los u$s 12.000 millones. Es una forma que tienen los inversores de cubrirse ante las elecciones que se vienen el año próximo, que naturalmente va a incorporar volatilidad a medida que se acerquen las definiciones de 2027.

Para el mercado, va a ser relevante qué señales surjan respecto de la continuidad de los principales equilibrios económicos y, especialmente, de la capacidad de acumulación de reservas.

Reservas del BCRA

Andrés Reschini, titular de F2 Soluciones Financieras, hace hincapié que septiembre y octubre son meses en los que la estacionalidad juega en contra en el mercado cambiario y hacia fin de año las compras de divisas tienen chance de remontar.

“La principal duda recae sobre las emisiones de deuda en dólares y esto puede ser un factor que presione al tipo de cambio en el tránsito hacia el proceso electoral”.

Asu juicio, la desaceleración en la acumulación de reservas que hubo hasta el martes comenzaba a encender algunas alertas en un escenario de condiciones endurecidas a nivel global que obstaculizan la colocación de deuda soberana en moneda extranjera.

Riesgo país

“El riesgo país superó los 600 puntos y, si bien el gobierno planteó como opcional el regreso a los mercados internacionales de deuda, la situación también afecta al canal de emisiones domésticas”.

Desde el Comité de Inversiones de Criteria revelan que el Central sigue utilizando operaciones sobre la curva dólar linked y el mercado de dinero para administrar la liquidez y contener movimientos bruscos del tipo de cambio, sin necesidad hasta ahora de generar una suba significativa de las tasas.

Para Emilio Botto, Jefe de Estrategia e Inversiones de Mills Capital, “lo esperable es que el tipo de cambio acompañe la evolución de la inflación. Una suba del dólar oficial, por sí sola, no necesariamente implica que estemos frente a una corrección cambiaria de mayor magnitud”.

Inflación

“Lo importante es observar si el movimiento se mantiene alineado con la dinámica de precios y si aparece una demanda de dólares que genere una presión adicional sobre el mercado cambiario.”

“Desde el punto de vista financiero, las tasas americanas siguen siendo el principal riesgo externo para Argentina. Una suba de las tasas largas eleva el piso sobre el cual se mide el riesgo país y hace más difícil que los bonos argentinos compriman sus rendimientos”, explica.

Fuera del ámbito financiero, el otro gran factor de riesgo es el contexto geopolítico. Los conflictos abiertos mantienen elevada la incertidumbre internacional y pueden afectar tanto las tasas como los precios de commodities y las expectativas de inflación.

Por eso, hoy existe una combinación de factores financieros y geopolíticos que mantiene elevada la volatilidad externa.

Curva americana

“El riesgo país podría seguir mostrando presión si continúa el deterioro de la curva americana y, a nivel local, la actividad económica mantiene una dinámica de recuperación irregular. En ese escenario, se combinaría un contexto externo menos favorable con una actividad que todavía no termina de consolidar una tendencia”, detalla Botto.

“Los bonos largos ya incorporan una prima de riesgo elevada, con rendimientos que en muchos casos se ubican por encima del 10% y en torno al 12% en la ley argentina. A estos niveles, empiezan a resultar atractivos, aunque todavía no vemos señales claras de que la curva americana haya encontrado un nivel de equilibrio”, completa el especialista.

Por eso, para quienes ya están posicionados, prefieren mantener una exposición más corta y reducir duration. Para quienes todavía quieren entrar, ven estos niveles como una oportunidad.