Encuentro Santander América latina

Para Santander, la prudencia fiscal ayuda más a frenar la inflación que los acuerdos de precios

El economista jefe del banco Rodrigo Park expuso junto a analistas de otros países en Madrid. "Hay casi un PBI argentino invertido en el exterior o en el colchón", destacó.

Encontrar el camino para sacar a la Argentina del estancamiento que muestra en la última década no va a ser fácil. Aunque América latina en su conjunto ha mostrado un nivel de respuesta más satisfactorio para enfrentar los dos shocks de oferta globales que sufrió el mundo en 36 meses, el contexto político local desalienta por ahora a probar fórmulas más audaces.

 Por eso se vuelve relevante que en este período se cumpla el camino trazado: el acuerdo con el FMI, la acumulación necesaria de reservas y un comportamiento fiscal prudente que sirva como ancla para la inflación.

 Esta foto fue expuesta ayer por Rodrigo Park, economista jefe de Santander Argentina, quien expuso junto a sus colegas de Chile, México y Brasil, en el Encuentro Santander América latina realizado en Madrid.   

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"Desde 2011 el PBI per cápita cayó 14%", reseñó, un saldo de largos años de una economía marcada por los desequilibrios: desde 1961 hasta el presente, solo en 5% de ese tiempo hubo superávits fiscal y comercial. El resultado es una volatilidad que no ha permitido impedir 14 recesiones y 24 años con caída del producto.

El beneficio, como suele suceder, está más en el futuro que en el presente. La agroindustria, Vaca Muerta, las energías renovables y el litio pueden llegar a aportar exportaciones anuales por u$s 48.000 millones; el sector tecnológico y de servicios podría aportar otros u$s 54.000 millones, según el diagnóstico del Santander. 

Y hay un factor más: los activos externos de la Argentina llegan a u$s 400.000 millones, a los que cabe restar una deuda externa privada de u$s 78.000 millones. "Hay casi un PBI argentino invertido en el exterior o en el colchón", destacó Park.

El desafío de esta transición es avanzar en la acumulación de reservas, mantener la prudencia fiscal (Park estimó el déficit acumulado en 1,6% y calcula que el anual llegará a 2,5%, en línea con el FMI) y descomprimir el frente monetario. 

"Esto es importante para que la inflación no se dispare, considerando que este año va a oscilar entre 95% y 100%, y permita anclar las expectativas".

Para el economista, recuperar la confianza es clave para que la Argentina vuelva a financiarse en el mercado. 

"Los bancos pueden ser parte de la solución, porque el nivel de crédito en relación al PBI es de solo 1,3%: el sistema financiero puede ser dinamizador de toda la liquidez que tiene la economía", aseguró Park.

 Pero para reactivar la demanda de pesos, hace falta una prudencia fiscal sostenida porque el déficit golpea la demanda de dinero y eso termina en inflación".

Para conseguir ese objetivo, "los acuerdos de precios no son sostenibles a largo plazo, solo pueden ser un complemento". 

Agregó que el BCRA trabaja con las herramientas que tiene disponibles pero su eficiencia no es la misma si no se trabaja con políticas coordinadas con el Gobierno.

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