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El riesgo país argentino opera este viernes en 517 puntos básicos, y profunduzia la compresión. Más temprano llegó a tocar los 512 pb.
Lo relevante no es solo el nivel, sino la velocidad del ajuste: cae 36 bps en la semana y 93 bps en el mes. En ese contexto, los bonos soberanos en dólares operan con un tono positivo y consolidan la dinámica de compresión de spreads que marcó las últimas ruedas.
La suba es más clara en la curva de ley extranjera, donde los globales muestran avances en la rueda y, sobre todo, una performance más consistente en la semana.
El tramo medio y largo vuelve a liderar, con GD35, GD38 y GD41 capturando el mayor flujo, en una señal de que el mercado empieza a estirar duration y a posicionarse en un escenario de menor riesgo hacia adelante.
En los bonares el movimiento es más heterogéneo. Si bien acompañan la tendencia, lo hacen con algo más de dispersión y menor contundencia.
En términos de tasas, el tramo corto ya opera en niveles de TIR en torno al 6,7%–7,2%, mientras que el tramo medio y largo sigue en la zona del 9%–9,5%. Es decir, Argentina paga tasas elevadas en comparación con el universo emergente, pero claramente salió de los niveles más extremos de estrés, por lo menos por ahora y de la mano de la fuerte baja del riesgo país.
Cuando se compara con la deuda emergente, el diferencial de performance es claro. Mientras los bonos argentinos suben entre medio punto en la rueda y acumulan avances más marcados en la semana, el resto del universo muestra un comportamiento mucho más dispar.
Ecuador y Brasil presentan subas moderadas, Sri Lanka tiene un rally más puntual vinculado a su propia dinámica post reestructuración, pero otros créditos como Turquía, Egipto o El Salvador operan con debilidad o directamente en terreno negativo.
Ese contraste refuerza la idea de desacople. Argentina está comprimiendo spreads por factores propios más que por un viento de cola global.
Renta variable argentina
En Wall Street, los ADR argentinos muestran una rueda más roja que verde y a contramano de esa plaza que sube con fuerza tras la apertura del Estrecho de Ormuz. Es evidente que las mayorías se concentran en los paneles energéticos.
YPF cae casi 4%, mientras que Pampa Energía retrocede más de 2% y Transportadora de Gas del Sur también pierde fuerte. Es un movimiento bastante alineado con la dinámica global: después del rally reciente impulsado por el petróleo, aparece una corrección lógica con las esperanzas de paz sobre la mesa.
En contraste, los bancos muestran algo más de resiliencia. Banco Macro lidera las subas (+1,5%), seguido por Supervielle y, en menor medida, BBVA Argentina. El sector financiero se mantiene firme porque sigue siendo el principal vehículo para capturar una eventual normalización macro, aunque sin la beta explosiva que tuvo energía en las últimas semanas.
El resto del panel se mueve con bajas moderadas. Telecom, Central Puerto y Edenor corrigen entre -1% y -1,5%, mientras que papeles como IRSA o Loma Negra logran sostenerse levemente en positivo.
En Buenos Aires, la tendencia es similar. El S&P Merval en dólares cae más de 1% y pierde el nivel clave de los u$s 2000. Es una sesión más roja que verde para las acciones del Panel Líder con principal castigo a los papeles vinculados a Vaca Muerta: YPF recorta 3,5%, seguida de Transportadora de Gas del Sur y del Norte.
Wall Street
Las acciones de Wall Street siguieron el avance de los índices globales y el precio del petróleo se desplomó más de un 11% este viernes, después de que el ministro de Relaciones Exteriores de Irán afirmara que el Estrecho de Ormuz estaba abierto al tránsito, mientras se mantiene vigente un alto el fuego en la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel.
Abbas Araqchi señaló en una publicación en X que el paso para todos los buques comerciales a través del Estrecho de Ormuz, un canal clave para los flujos energéticos globales, fue declarado completamente abierto durante el período restante del alto el fuego, en línea con la tregua en Líbano.
Los futuros del crudo Brent de referencia se desploman hasta los u$s 87,94 por barril, con una caída del 11,5% en la jornada. El crudo estadounidense retrocedió en una magnitud similar, hasta los u$s 83,33 por barril. Si bien ambos aún se mantienen por encima de los niveles previos al conflicto —cercanos a los u$s 70—, la baja es significativa frente a los máximos de fines de marzo, cuando el Brent llegó a rozar los u$s 120 por barril.
Las acciones a nivel global, que ya venían de máximos históricos, extendieron las subas tras la noticia. El S&P 500, que esta semana marcó nuevos récords, avanzó un 1,15% hasta los 7.115,31 puntos.
El Dow Jones sube un 2% hasta los 49.524,91 puntos, mientras que el Nasdaq ganó un 1,2%. El índice de pequeñas compañías Russell 2000 también alcanzó un nuevo máximo histórico. En Europa, el STOXX 600 trepó un 1,5%, tras haber operado prácticamente sin cambios antes de conocerse la novedad.
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