Mientras los bancos cierran sucursales en todo el país y potencian sus canales digitales, las empresas de cobranzas extrabancarias avanzan con sus redes físicas, intentando ocupar su lugar en el territorio.
En sus puntos de contacto ya no sólo ofrecen pagos de impuestos y servicios, sino también corresponsalía bancaria, remesas internacionales, microcréditos y la posibilidad de retirar dinero en efectivo.
La lenta pero progresiva reducción de la red bancaria tradicional está cambiando hábitos en el sistema financiero. Según el Banco Central, en la Argentina hay 4099 sucursales plenas, mientras que hace cinco años había 4598.
Frente a esa merma, las empresas extrabancarias, con presencia física y digital en todo el país, buscan posicionarse como un complemento para los bancos, fundamentalmente en el interior del país, donde el contacto presencial y el uso del efectivo aún son elegidos por los usuarios.
“Somos, por excelencia, el corresponsal directo de un banco. Ante el cierre de sucursales bancarias y la existencia de usuarios que todavía buscan presencialidad para realizar operaciones financieras, nuestras redes están en una muy buena posición para complementar y satisfacer esa necesidad”, afirmó a El Cronista Mauro Giaccone, CEO de Pronto Pagos y del Grupo Pronto.
Como parte de su estrategia de expansión territorial, la compañía compró Bica Ágil y sumó más de 200 puntos de atención, fortaleciendo su presencia en Santa Fe y Entre Ríos.
Si bien las compañías extrabancarias crecen en el mundo digital y suman nuevos clientes, aún consideran crucial su presencia en el canal físico, donde combinan dos modelos de locales: las franquicias propias y las alianzas con comercios.
Allí, aceptan pagos en efectivo, con tarjetas y billeteras. “Hoy ya somos redes multiservicios que buscan llevar la mayor variedad de servicios posibles al usuario que prefiere la presencialidad. Hace poco incorporamos en las redes físicas el cobro de impuestos y servicios con tarjetas de crédito en cuotas, es decir financiado, que antes era impensado en esta actividad”, agregó.
Además de la capilaridad territorial, las extrabancarias apuestan por el contacto con el cliente y su asesoramiento. “Nuestro diferencial sigue siendo la cercanía: cada punto de atención es una puerta de entrada a servicios financieros para miles de personas”, concluyó el ejecutivo.
El 65% del volumen operado por la empresa está en el canal digital, mientras que el restante está en los locales. Giaccone revela que entre el 50% y el 60% de las operaciones realizadas en sus sucursales ya se concretan mediante medios electrónicos, como tarjetas de débito o códigos QR.
Uno de los costos más altos que deben enfrentar es el logístico. Si bien la inflación desaceleró y se emitieron billetes de alta denominación, en el sector aún remarcan que es costoso transportar caudales.
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