La Comisión Nacional de Valores implementó la Autorización Automática para proyectos financiamiento colectivo, conocido como “crowdfunding” dentro del régimen de oferta pública automática de bajo y mediano impacto. Asimismo, amplió los montos previstos en el régimen de mediano impacto para acciones y obligaciones negociables, que pasan de 7 millones a 15 millones de UVA.
Así, la Resolución General 1111 habilitó dentro de la estructura de esos regímenes la participación de inversores no calificados, bajo límites objetivos de inversión y con resguardos informativos acordes a su perfil.
El presidente de la CNV, Roberto E. Silva, destacó que esta normativa permitirá “que pequeños inversores participen en proyectos productivos de forma simple y transparente, con proporciones que evitan que un eventual resultado adverso implique una pérdida significativa”.
Desde CNV explicaron que el financiamiento colectivo es un sistema en el cual múltiples inversores aportan pequeñas cantidades de dinero a una emisora bajo los lineamientos establecidos por el regulador con el objetivo de financiar un proyecto en común.
“La nueva normativa permite canalizar a través del mercado de capitales y sin intervención previa de CNV, emisiones de menor escala mediante mecanismos más ágiles y mantener los parámetros técnicos y prudenciales del régimen general de autorización automática”, señalaron. Adicionalmente, se actualiza la definición de inversor calificado aplicable a personas humanas residentes, a fin de contemplar también las tenencias de activos virtuales y clarificar que incluye activos radicados tanto en el país y como en el exterior.
El fin de la normativa, según señalaron es reducir costos y tiempos de acceso al mercado y ampliando las alternativas de inversión disponibles.
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