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Domingo Cavallo volvió a advertir al equipo económico liderado por Luis Caputo y Santiago Bausili por lo que considera como “ajustes necesarios” para el plan del Gobierno.
A través de una publicación en su blog personal, el exministro de Economía explicó que el éxito del plan de Javier Milei depende ahora de abandonar el “gradualismo” en la política monetaria y cambiaria, señalando que sin una baja significativa de la tasa real de interés, el ajuste fiscal se volverá cuesta arriba y la reactivación económica quedará trunca.
Para Cavallo, las decisiones tomadas en la última semana de febrero —dejar de emitir deuda a tasa fija para volcarse a instrumentos ajustables (CER y Dual) y BONAR en dólares— son pasos correctos hacia una “reforma monetaria”. Sin embargo, lanzó una advertencia clara: “El gradualismo monetario, financiero y cambiario es tan inconveniente como el gradualismo en materia fiscal”.
El economista argumenta que, a diferencia de la apertura comercial, que tiene “costos friccionales” en la economía real, los mercados financieros se adaptan casi instantáneamente a las nuevas reglas. Por eso, insta a Milei a avanzar “rápido” hacia la unificación y liberalización del mercado, tal como prometió en campaña.
La “regla de oro” para el ajuste fiscal
Uno de los puntos más técnicos y punzantes del análisis de Cavallo es la relación entre la tasa de interés y el gasto público. Según sus cálculos, el peso de la deuda pública argentina (70% del PBI a fines de 2025) hace que cualquier movimiento en las tasas tenga un impacto directo en el déficit.
- El cálculo de Cavallo: una reducción de apenas 100 puntos básicos (1%) en la tasa anual real permitiría al Tesoro ahorrar un 0,7% del PBI en intereses.
- El objetivo: el exministro sostiene que una reforma monetaria integral podría bajar la tasa real en 300 puntos básicos, lo que se traduciría en un ahorro superior al 2% del PBI.
“Sin una baja de la tasa real de interés, será muy difícil consolidar el ajuste”, sugiere el texto. Ese ahorro de dos puntos del producto, según Cavallo, es lo que permitiría al Gobierno finalmente bajar impuestos o financiar inversión pública sin romper el equilibrio fiscal.

El riesgo de la apertura sin crédito
Cavallo también vinculó la política de tasas con la intención del Gobierno de abrir la economía. Advirtió que la reestructuración productiva que genera la competencia externa puede ser “muy gravosa” si las empresas locales no cuentan con financiamiento barato para reconvertirse.
“No hay que despreciar la complicación que crea a la apertura económica un nivel demasiado alto de la tasa real de interés”, señaló. En su visión, para competir con las importaciones (mencionó específicamente el desafío de China), el sector privado necesita acceso al crédito a tasas moderadas, algo imposible de lograr con el esquema actual de restricciones.
La condición: salir del cepo y acumular reservas
Finalmente, el autor del Plan de Convertibilidad subrayó que la tasa real de interés no caerá a los niveles necesarios mientras persistan las trabas cambiarias. Para Cavallo, el “carry trade” actual es solo un paliativo y la verdadera estabilidad vendrá cuando el Banco Central logre revertir las reservas netas negativas.
“La tasa real no va a bajar suficientemente si el mercado cambiario opera con restricciones que no permiten revertir la práctica de hacerlo funcionar con reservas netas negativas”, concluyó, enviando un mensaje directo a la Casa Rosada: la libertad económica debe empezar por el mercado de capitales para que el resto de las reformas estructurales puedan tener éxito.

















