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Los activos argentinos operan con mayoría de bajas este martes en una rueda de toma de ganancias después de las fuertes subas acumuladas en las últimas semanas. La corrección se concentra en las acciones, especialmente en las energéticas, mientras que los bonos muestran un comportamiento más estable. Esa diferencia permite que el riesgo país se mantenga en 410 puntos básicos, apenas un 0,7% por encima del cierre previo y todavía muy cerca del piso de los últimos meses.
La dinámica de la jornada vuelve a mostrar un mercado que diferencia entre la renta variable y la deuda soberana. Mientras algunos inversores aprovechan para realizar ganancias en acciones tras el reciente rally, el mercado de bonos conserva mayor firmeza, una señal de que, por ahora, no cambia la percepción sobre los fundamentos macroeconómicos ni sobre el riesgo crediticio de la Argentina.
En ese contexto, el S&P Merval cae 1,46%, hasta los 3.226.655 puntos, con retrocesos generalizados entre las compañías líderes.
Las mayores bajas corresponden a Transportadora de Gas del Sur (3,58%), Edenor (3,21%), Central Puerto (2,57%) e YPF (-2,34%). También operan en rojo Pampa Energía (1,63%), TGN (1,50%), Grupo Supervielle (1,17%), Cresud (1,07%) y Grupo Financiero Galicia (1%).
La misma tendencia se replica en los ADR argentinos que cotizan en Nueva York. Bioceres pierde 4,55%, seguida por Transportadora de Gas del Sur (3,73%), Edenor (3,56%), Central Puerto (2,94%) e YPF (2,88%).
Caen las energéticas
La caída de YPF se produce en la antesala del split accionario 10 a 1 que comenzará a regir desde mañana. Si bien el desdoblamiento no modifica el valor de la compañía ni el patrimonio de los accionistas, algunos operadores señalan que parte del mercado aprovecha la rueda para tomar ganancias antes del ajuste técnico. Y es que, desde el miércoles, cada inversor pasará a tener diez acciones por cada papel actual, con un precio unitario equivalente a una décima parte, una medida que apunta a mejorar la liquidez y ampliar la base de inversores
No obstante, uno de los principales factores que explica la debilidad del segmento energético es la fuerte baja del petróleo. El Brent retrocede 3,72% y vuelve a ubicarse en torno a los u$s 80,65 por barril, lo que presiona sobre la valuación de las petroleras y de las compañías vinculadas a la producción y transporte de hidrocarburos. La caída del crudo responde a una combinación de toma de ganancias y una menor percepción de riesgo geopolítico, factores que alivian la prima incorporada en las últimas ruedas.
A diferencia de las acciones, la deuda soberana se muestra mucho más estable. La permanencia del riesgo país cerca de los 400 puntos refleja que el mercado interpreta la rueda, al menos por ahora, como una corrección técnica más que como un cambio de escenario para los activos argentinos. Esa resistencia de los bonos será uno de los principales indicadores a seguir durante las próximas jornadas: si logran sostener estos niveles mientras las acciones ajustan, el mercado continuará diferenciando el riesgo soberano de la volatilidad propia de la renta variable.
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