En año electoral

Esperan una suba de tasas del BCRA para evitar nueva presión al dólar

Con el aumento de la inflación, las tasas reales de los bonos se hunden en negativo. Advierten que si el BCRA no corrige esta situación subiendo la tasa, las presiones sobre el dólar podrían incrementarse. La tasa corre detrás de la inflación y de la devaluación y desalienta la inversiones en pesos.

El dato de inflación de diciembre confirmó la tendencia de aceleración inflacionaria con la que viene esperando el mercado en los últimos meses. Ante un aumento de la inflación, la respuesta natural del BCRA debería ser un aumento de las tasas de interés para darle retorno real a las tasas pasivas. Sin embargo, una suba de tasas podría frenar una potencial económica, cuestión que podría afectar el resultado electoral de este año. El mercado cree que el BCRA debería actuar subiendo las tasas de interés de las Leliq para contener la suba de los precios.

Pese a la aceleración inflacionaria, la Leliq prácticamente no se ha movido el año pasado y se mantiene en niveles del 38%. Ante el aumento de la inflación, las miradas se posan sobre los próximos movimientos del Central en relación a la tasa de interés para combatir el aumento de los precios, buscando dar mayor tasa real a los activos y evitando que los pesos fluyan al tipo de cambio. El problema de dejar quita la tasa de interés es que, ante una suba de la inflación, la tasa real se hunde más aun en negativo y por lo tanto se generan presiones alcistas sobre el tipo de cambio.

Un operador de bonos de un banco local advertía que, dado el contexto inflacionario alto, el BCRA deberá actuar para subir la tasa antes de que vuelvan las presiones cambiarias.

"La inflación del 4% de diciembre y del 50% que se espera para 2021 obliga a que el BCRA actúe rápido en subir la tasa. Los inversores necesitan cuidar los pesos de la mayor suba de la inflación y sin activos disponibles la presión se traslada al billete. Si el BCRA se queda quieto será contraproducente ya que veremos subas en el tipo de cambio. El problema es político ya que una suba de tasas congela la economía y eso es lo que justamente se quiere evitar en medio de un año electoral", explicó.

Los analistas de Quinquela explicaron que la aceleración inflacionaria era ya una realidad antes del 4% de diciembre a la vez que afirmaron que si las tasas no suben, se generan desincentivos para ahorrar en pesos.

"Hoy la tasa Badlar se ubica en 34,2%, lo que equivale a un rendimiento mensual de 2,85%, es decir 0,8 puntos mensuales promedio por debajo del ritmo inflacionario del último trimestre. En ese mismo período, el ritmo promedio de devaluación mensual fue del 3,3%, llegando al 4% sobre fin de año al igual que la inflación. Es decir que la tasa de interés perdió 0,45 puntos mensuales con respecto al tipo de cambio. Una tasa de interés que pierde contra la inflación y el tipo de cambio de manera simultánea es un incentivo muy negativo para ahorrar en moneda local", advirtieron.

Tasas reales negativas

La realidad es que la economía argentina viene operando con tasas de interés real negativas hace varios meses y por ello es que la demanda de bono CER ha estado muy firme recientemente.

Francisco Velasco, head de research de Banco Mariva explicó que la tasa Badlar ha estado consistente en terreno real negativo desde agosto, promediando una tasa efectiva de -8%. Además, Velasco agregó que las subas de tasas en 2020 fueron más reactivas que proactivas, y siempre con la sensación de menor acción que la necesaria.

"El BCRA puede por un lado sentirse cómodo con que viene sumando reservas desde principios de diciembre y en que la brecha se ha mantenido estable en torno al 65% al 75%, pero no debe perder de vista la caída estacional de demanda de dinero que se da a partir de la 2da mitad de enero y los problemas que tuvo en torno a esto en los últimos 3 años. Creemos que el BCRA debería actuar más temprano que tarde para hacer converger las tasas pasivas reales a terreno aunque sea neutral, ya que además creemos que tasas reales positivas serían una condición en nuevo programa del FMI", dijo.

Los flujos se fueron a los bonos CER

El contexto de tasas reales negativas le quitó protagonismo al resto de los activos e incrementaron el interés por los bonos que ajustan por CER, siendo este una de las causas que explican las tasas reales negativas en dicha curva en el tramo corto. Es decir, los bonos CER le ganaron terreno a los bonos Badlar y tasa fija. 

"En este marco, los activos CER han recobrado protagonismo. En especial en el corto plazo, donde la probabilidad de perder contra la inflación es muy baja. Eso comprimió la curva CER y hace difícil que los instrumentos a tasa (fija o variable) recuperen protagonismo. La manera que vemos de medir este proceso es a través del tramo corto de la curva de rendimientos CER. Si hay rendimientos negativos es porque el mercado espera que el margen entre lo que rinden los instrumentos a tasa y los indexados sean aún mayor que ese spread negativo", comentaron desde Quinquela Fondos.

Además, según cálculos de la compañía, un instrumento corto como el TB21 (vence en ago-21) rinde Badlar +4,16%, mientras un indexado a inflación de plazo similar (TC 21 sep-21) rinde CER - 1,16%.

"Esto implica que, si estos instrumentos están arbitrados, el mercado espera que la inflación sea al menos 5,3 puntos mayor a la tasa Badlar, es decir que espera que la tasa siga por debajo del ritmo inflacionario", advirtieron.

La tasa y el dólar

Otra de las variables clave para decidir sobre la suba (o no) de la tasa de interés del BCRA es lo que ocurre con el mercado cambiario. La estabilidad cambiaria cumple tres meses con el dólar contado con liquidación cayendo 17% desde el pico visto hace 3 meses. En el mismo periodo el dólar oficial sube 11% y el resto de las monedas de la región se apreciaron 4% en promedio. 

Si bien esta dinámica podría quitarle presión a la inflación futura, el mercado sigue viendo altas chances de ver una aceleración inflacionaria por lo que se cree que el BCRA debería actuar subiendo la tasa de interés, sobre todo si la volatilidad cambiaria regresa en las próximas semanas o meses.

Nicolás Guaia, Head Portfolio Manager de Santander afirmó que, "en el caso de volver la volatilidad, subir tasas es una de las opciones que tiene la entidad para incentivar las inversiones en pesos. Frente a una eventual suba de tasas, los instrumentos más beneficiados serían los atados a la Badlar. De todos modos, todavía se puede encontrar valor en la parte media y larga de la curva CER, principalmente TX24 y TX26", afirmó.

Finalmente, desde un banco local señalaban que se debe subir la tasa para competir con el ritmo de devaluación.

"Hoy la tasa no acompaña el ritmo de devaluación oficial y mucho menos la implícita. Esto hace que se aumente la presión sobre el billete. El BCRA debe actuar subiendo la tasa de Leliq para restar presiones cambiarias. Si no sube la tasa, el BCRA estaría convalidando un contexto de alta inflación y devaluación, sin mostrar señales de que esta combatiendo dicho contexto más allá de los controles cambiarios que se han impuesto. La inacción (y por momentos equivocada) del BCRA en su política de tasas genera dudas en el mercado que tarde o temprano se terminará yendo al dólar. En algún momento la estrategia de vender bonos y seguros de cambio se podría agotar y allí el dólar podría tomar mayor dinamismo", advirtió el trader de bonos de un banco local.

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