Regulación macro

El BCRA ya ve precios en baja y otras 10 razones por las que cederá la inflación

El Banco Central cree que la disparada de los precios en la magnitud de estos meses es transitoria y dice que tiene indicios de bajas en abril. Anunció que podría revertir el movimiento de ayer en cuanto cambie el contexto. Dólar en baja y brecha corta, condiciones necesarias.

La decisión del BCRA de elevar las tasas de política monetaria al 47%, que apunta a ponerle freno a una inercia inflacionaria que considera producto del shock internacional de los commodities y la concentración de aumentos en precios estacionales y regulados, también contempló un escenario optimista.

En la decisión pesó también la intención de no frenar la acumulación de reservas, mientras el dólar se mantiene planchado: los exportadores tienen que liquidar la soja y los importadores no adelantar compras apalancándose en tasas bajas. 

La inflación de marzo fue de 6,7%, récord mensual en 20 años

El Banco Central subió 250 puntos la tasa luego del histórico dato de inflación


El comunicado oficial titulado "El BCRA incrementó nuevamente la tasa de interés de política monetaria en respuesta al shock de commodities" revela que "dada la naturaleza transitoria de este shock de oferta externo, el BCRA espera que la inflación comience a desacelerarse gradualmente a partir de abril y mayo".

La anterior modificación de la tasas de interés se había producido hace 20 días, apenas el 23 de marzo pasado. 

Reducción gradual

Y afirma que "los indicadores de alta frecuencia que monitorea el Banco Central ya han comenzado a dar cuenta de una desaceleración de los precios en lo que va del corriente mes"

Esta fue la razón por la cual, según supo El Cronista, la semana pasada todavía se evaluaba en el Central y en el Gobierno no hacer este movimiento de tasas de interés.

"La suba de tasas es condición necesaria pero, por sí sola, no suficiente para reducir la inflación".

"El BCRA, en coordinación con el Gobierno Nacional, utilizará todas sus herramientas para contribuir a morigerar los efectos de segunda vuelta sobre la inflación del shock de commodities", fundamentó la autoridad monetaria.

En ese sentido, ubicó que la situación actual difiere de otras en las cuales la regulación de la tasa de interés procura evitar la presión inflacionaria desde el lado de la demanda, elevando el costo del dinero para evitar el efecto inflacionario de la mayor velocidad de circulación.

En cambio, "la determinación de los incrementos adecuados de la tasa de interés frente a un shock de oferta negativo requiere de una calibración diferente", explicó.

El BCRA continuará monitoreando la evolución de los precios y evaluará revertir el sesgo de la política monetaria en cuanto se consolide un sendero decreciente de la tasa de inflación.

"El objetivo no es moderar la presión de demanda, sino cortar los efectos de segunda ronda del incremento inicial de precios, preservar la estabilidad monetaria y cambiaria y proteger el ahorro en pesos de las y los argentinos, evitando incentivos que aceleren la dolarización", el otro fantasma inflacionario de la economía argentina.

Diez políticas en marcha contra la inflación

Así, y en defensa de la política global que ha encarado el Banco Central y el Gobierno, el directorio sentenció que "la suba de tasas es condición necesaria pero, por sí sola, no suficiente para reducir la inflación".

Las otras políticas y condiciones que contribuirán a esta tarea conjunta con otros  sectores son: 

  1. La consolidación de la estabilidad cambiaria a través de un proceso de acumulación de reservas internacionales.
  2. Una brecha cambiaria descendente en los llamados dólares financieros, reflejo de la percepción de que han mejorado los determinantes fundamentales de la macroeconomía.
  3. Un nivel del tipo de cambio real multilateral que es adecuado para preservar el superávit de cuenta corriente del balance de pagos en los próximos años.
  4. Un perfil de vencimientos externos compatible con el equilibrio externo y el crecimiento de la economía, luego de las diversas operaciones de refinanciación realizadas.
  5. La reducción del déficit fiscal, que requerirá de menor financiamiento monetario.
  6. Agregados monetarios que han vuelto a los niveles históricos luego del pico observado durante la pandemia.
  7. Una trayectoria descendente del stock de los pasivos remunerados del BCRA (Leliq y Pases) en términos del PIB, como consecuencia de la menor emisión primaria -y por tanto, menores necesidades de esterilización-
  8. La convergencia gradual hacia el equilibrio fiscal y una mayor demanda de dinero por consolidación de un proceso sostenido de crecimiento.
  9. Instrumentos que permiten amortiguar los efectos del shock de precios internacionales, aislando parcialmente la dinámica de precios locales de los internacionales, tales como el recientemente constituido fideicomiso público para el trigo.
  10. Acuerdos de precios y salarios que buscan proteger los ingresos reales de la población, a la vez que evitan la amplificación inflacionaria del shock externo reciente mediante la coordinación de expectativas.


Consistencia

"La presente suba de la tasa de interés es consistente con una evolución de los pasivos remunerados del BCRA que finalizarían en 2022 en niveles que, medidos en términos del PIB, estarán por debajo de los del cierre de 2021", agregó el Central.

Y concluyó: "El BCRA continuará monitoreando la evolución de los precios y evaluará revertir el sesgo de la política monetaria en cuanto se consolide un sendero decreciente de la tasa de inflación".

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