Hoy finaliza la reunión de dos días del Comité de Política Monetaria (FOMC) de la Reserva Federal (Fed). Es una de las reuniones más esperadas en los últimos tiempos ya que el banco central de Estados Unidos le pondría fin al ciclo de tasas bajas por primera vez desde 2018.
La expectativa de Wall Street es que la entidad que preside Jerome Powell eleve la tasa en 25 puntos básicos. Sin embargo, las mayores presiones inflacionarias recientes podrían traer una sorpresa con una Fed más agresiva (hawkish).
Los inversores en el mercado están expectantes de la decisión de tasas por parte del FOMC de la Fed en el día de hoy. Las tasas de interés se ubican en 0% desde que la Fed decidió llevarlas a esos niveles a partir del estallido de la crisis de coronavirus a comienzo de 2020.
Además, la Fed en aquel momento inició un programa agresivo de compras de activos, lo cual implicó un crecimiento notable en su hoja de balance, el cual paso de u$s 3,9 billones a los actuales u$s 8,9 billones.
Desde entonces, y en medio de una crisis económica sin precedentes, la Fed se impuso un objetivo dual de inflación y empleo para cambiar su sesgo en la política monetaria.
Los objetivos eran de alcanzar una inflación del 2% de largo plazo y de un pleno empleo. Esas metas ya han sido más que alcanzadas dado que la inflación se pasó de largo hasta el 7,9%, la más alta en 40 años. Por otro lado, el desempleo cayó a niveles de 3,9%, su menor nivel desde el inicio de la pandemia.
Todo ello provocó que el mercado especule con que finalmente el ciclo de tasas bajas tendrá su fin a partir de la decisión de tasas de hoy.
Expectativas alcistas
Según datos del banco de inversión de Wall Street JP Morgan, las expectativas de suba de tasas de la Fed por parte del mercado tomaron un sesgo más contractivo recientemente.
Antes de la invasión de tropas rusas a Ucrania y de los últimos datos de inflación, el mercado esperaba hasta 3 subas de tasas para fin de año.
Ahora, la expectativa está puesta en que finalmente sean 6 subas de tasas a lo largo del año por parte de la Reserva Federal.
Adrián Yarde Buller, economista jefe y estratega de Facimex Valores, advirtió que los últimos datos de inflación dejaron una tierra fértil para la suba de tasas de la Fed. Es por ello que anticipa una suba de 25 puntos básicos en la tasa de la reunión que finaliza hoy.
"Con claras presiones inflacionarias (en parte transitorias por la guerra) y un mercado laboral sólido, están dadas las condiciones para que la Fed comience su ciclo de alzas de tasas en la próxima reunión. En este sentido, el mercado descuenta una suba de tasas de 25pbs para esta semana, a la vez que se debate entre 6 y 7 subas de 25pbs para todo el año", dijo.
Un dato interesante a resaltar es que los últimos datos de inflación no incorporan en un 100% el rally de las materias primas reciente, generadas a partir de la guerra entre Rusia y Ucrania y los temores de un freno en la producción y suministro de dichos bienes.
Desde Cohen esperan que los resultados de inflación de los próximos meses en Estados Unidos sean aún mayores producto de la suba en los commodities tanto de energía como agropecuarios.
"El mercado pronostica una suba progresiva dado el efecto que podría tener una política monetaria más contractiva sobre el crecimiento económico del país. Cabe mencionar también el efecto que tendrá esta suba de tasas en conjunto con el impacto que está teniendo el conflicto europeo sobre la economía global. Esto llevaría a un contexto de suba de tasas y posible estanflación, que afectaría a los principales países del mundo durante todo 2022", alertaron.
¿Suba de 25 o 50 puntos básicos?
Antes del inicio de la guerra en Ucrania, el mercado esperaba que la Fed subiera la tasa en 50 puntos básicos. Pero en las últimas semanas, y en particular, desde el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania, la expectativa se moderó y el mercado solo espera que el "hike" sea de 25 puntos básicos.
A ello se le suman los comentarios de Jerome Powell, el presidente de la Fed, quien anticipó que es esperable que en marzo la tasa suba 25 puntos básicos, como nivel apropiable.
Diego Martínez Burzaco, head de estrategia de Inviu, considera que la autoridad monetaria hará ajustes de tasas, pero muy graduales.
"La Fed intentará hacer un equilibrio entre dar alguna señal de lucha contra la inflación y no someter a la actividad al terreno de la recesión. En esa línea, también estará mirando el mercado de cerca. Con los ánimos exacerbados por la guerra, una presión vendedora evidente de activos de riesgo y una volatilidad a la que la gran mayoría del mundo inversor se había desacostumbrado, la decisión de la Fed puede disparar la ansiedad o llevar algo de calma", dijo.
Con una visión similar, los analistas de Balanz agregaron que el aumento en los commodities energéticos y agrícolas no hacen más que sumar preocupaciones inflacionarias.
De esta manera, esperan que pese a la guerra, se mantenga intacta las expectativas de una política monetaria más contractiva.
"Si bien la incertidumbre continuará elevada por un tiempo, difícilmente cambie el curso de la política monetaria, por lo menos en EE.UU. Los recientes comentarios de los funcionarios de la Reserva Federal indican que muy probablemente el ciclo de ajustes en la tasa de política monetaria comience con una suba de 25 puntos básicos", comentaron.
Impacto local
En cuanto al impacto local, el mercado considera que una suba de tasas de la Fed por sí sola no debería golpear a la deuda, aunque alertan que no deja de ser un viento de frente.
Un trader de un banco local sostuvo que el mercado de deuda local está más vulnerable a factores domésticos y sufre también la dinámica de la guerra entre Rusia y Ucrania y su respectivo impacto en la deuda emergente.
"Los inversores de deuda argentina están más atentos a lo que pueda pasar con el acuerdo con el FMI en el Senado y en directorio del Fondo. No creo que una suba de 25 puntos básicos en la tasa de la Fed mueva el amperímetro a la deuda soberana. De hecho, el mercado estuvo especulando con una suba de tasas evidenciada en el rally en los rendimientos. Por lo tanto, la suba de hoy ya está en los precios y no espero que impacte en la deuda local de manera negativa", dijo el operador.
Juan Manuel Franco, economista de Grupo SBS, considera que incluso la suba de tasas puede ser entendido como una buena noticia para la Argentina.
"En cuanto al impacto sobre Argentina, la inflación global convierte a los commodities en un hedge natural mas allá de la suba en los precios una vez desatado el conflicto bélico. Por ello, hasta el momento la Argentina se ve favorecida por un mayor valor de la cosecha (que implicaría mejores flujos en dólares al país) aunque parte lo erosiona el incremento en el valor de las importaciones de gas natural", dijo.
Con respecto a la deuda argentina en dólares, Franco resalta que las paridades son tan bajas y las TIR tan altas, que la suba de tasas (en estos niveles mínimos) en EE.UU. afecta mucho menos que los componentes propios de Argentina, reflejados en un riesgo país en niveles muy elevados.
"Para Argentina, reducir el rendimiento de su deuda pasará por el abordaje concreto y sostenido de sus desequilibrios macroeconómicos", sostuvo.