En esta noticia
Los inversores suelen dividirse según cuánto riesgo están dispuestos a asumir y de esa definición puede surgir una cartera conservadora o moderada, con mayor participación de renta fija, o una agresiva, con más exposición a acciones y activos capaces de sufrir oscilaciones importantes.
Pero esa división no significa que todas las inversiones tengan que ser diferentes. Un informe permite encontrar una particularidad al comparar dos portfolios sugeridos para septiembre de 2026.
Aunque uno está compuesto por 60% de renta fija y 40% de renta variable y el otro invierte en proporciones exactamente inversas, hay cuatro instrumentos que aparecen en ambos y no se trata de posiciones marginales.
AO27, XLP, IEUR y XLU representan conjuntamente 30% tanto de la cartera conservadora-moderada como de la agresiva, e incluso mantienen exactamente la misma ponderación individual en las dos.
Las cuatro inversiones que comparten los dos portfolios
La mayor coincidencia está repartida entre dos activos con 10% cada uno.
El primero es AO27, un bono soberano argentino denominado en dólares con vencimiento en 2027. Representa 10% del portfolio moderado y otro 10% del agresivo.
Es una distinción importante porque muestra que renta fija no necesariamente significa una inversión conservadora.
Un título soberano tiene condiciones de pago conocidas, pero su precio puede fluctuar y está sujeto, entre otros factores, al riesgo crediticio del emisor.
El segundo instrumento común es XLP, que también representa 10% de cada cartera. Se trata de un ETF que brinda exposición al sector de consumo básico de Estados Unidos.
En lugar de seleccionar individualmente una compañía, permite invertir en una canasta de empresas vinculadas con productos de consumo cotidiano.
Los otros dos instrumentos compartidos representan 5% cada uno.
IEUR, con 5% en cada portfolio, es un ETF que permite incorporar exposición a acciones europeas y agrega así diversificación geográfica respecto de una cartera concentrada exclusivamente en Estados Unidos.
Finalmente aparece XLU, también con 5% en ambas estrategias, un ETF vinculado con compañías estadounidenses de servicios públicos o utilities.
La coincidencia completa alcanza así 30 de cada 100 dólares invertidos:
| Instrumento | Moderado | Agresivo |
|---|---|---|
| AO27 | 10% | 10% |
| XLP | 10% | 10% |
| IEUR | 5% | 5% |
| XLU | 5% | 5% |
| Total compartido | 30% | 30% |
La composición surge de las dos carteras sugeridas por IOL para septiembre. El informe no explica específicamente por qué decidió mantener estos cuatro instrumentos en ambas estrategias, por lo que la coincidencia no permite atribuirles una función determinada dentro de cada portfolio.
El 70% restante es donde aparece la diferencia
La comparación se vuelve más interesante al observar todo lo demás.
En el portfolio conservador/moderado, 60% del capital está colocado en renta fija y 40% en renta variable. La mayor posición individual es IOL Dólar Ahorro Plus, que representa 30%, y aparecen además un fondo de Cash Management y obligaciones negociables de YPF y Tecpetrol.
En la parte accionaria se suman SPY, RSP y Berkshire Hathaway, entre otros instrumentos.
El agresivo invierte 60% en renta variable y sólo 40% en renta fija.
Además del AO27 compartido, su porción de renta fija incorpora AL35, AO29 y TXMD9. Entre las acciones y ETF aparecen Nvidia, Alphabet, Micron, Taiwan Semiconductor, Banco Macro, Vista Energy, Nu Holdings e IBB.
Es allí donde se construyen buena parte de las diferencias entre las dos estrategias.
Base idéntica, resultados diferentes entre las carteras
El resultado también fue distinto. Durante los últimos 12 meses, la estrategia conservadora/moderada acumuló 19,4% en dólares, mientras que la agresiva alcanzó 32%.
La mayor rentabilidad pasada del segundo portfolio no implica que vaya a repetirse. Su estructura acepta una exposición superior a activos variables y, por lo tanto, también mayores posibilidades de fluctuación.
¡Queremos conocerte!
Registrate sin cargo en El Cronista para una experiencia a tu medida.

















