El mercado tiene incorporado un proceso de mayor desinflación para los próximos meses. Los analistas esperan que el primer trimestre sea mas inflacionario que el resto del año y proyectan una reanudación bajista del IPC desde abril en adelante.
Cuáles son los bonos en pesos que recomiendan los analistas para ganarle al IPC en 2026.
La inflación que se espera
La inflación del mes de diciembre fue de 2,8%, ubicándose por encima del 2,5% de noviembre y también sobre el consenso de 2,5%.
De esta manera, la inflación interanual subió a 31,5%. marcando la cuarta aceleración mensual consecutiva.
Aun así, el 31,5% representó el nivel más bajo desde 2017.
Por su parte, la inflación núcleo también se elevó a 3,0% mensual, por encima de lo esperado e impulsada por alimentos.

Hacia adelante, el mercado en general espera menos inflación percibida tanto en los break even de inflación, así como también en el REM.
Sin embargo, la desinflación esperada por el mercado luce más lenta hoy respecto de lo que se descontaba en el pasado.
En concentro, el mercado evidenció cierto cambio en la expectativa de menor inflación a mediano plazo desde que el BCRA anunció el programa de acumulación de reservas y modificó el ritmo de ajuste de la banda cambiaria.
Desde entonces, los break even de inflación a 12 meses pasaron casi 6 puntos porcentuales, pasando de 21,2% a 27,1%.
Los analistas de Facimex Valores explicaron el mercado descuenta un proceso de desinflación más gradual en 2026, sin embargo, desde la compañía muestran una postura más optimista sobre dicha dinámica.
“El mercado interpretó que hubo un cambio en las prioridades del equipo económico, aceptando un proceso de desinflación más gradual a cambio de acelerar la acumulación de reservas. Es una lectura que contrasta marcadamente con nuestra proyección de 21% y las proyecciones del REM, donde la mediana para la inflación a 12 meses bajó de 21,0% a 20,1% tras el anuncio”, detallaron.
En particular, desde Facimex Valores esperan una inflación transitoriamente más alta en el primer trimestre de 2026 y que la desinflación se reanude en el segundo trimestre, esperando una inflación de 21% para 2026.
De cara a enero, desde Facimex valores esperamos una inflación del 2,5% mensual ante un dato de inflación de diciembre que sorprendió al alza e indicadores de precios de alta frecuencia que midieron una inflación relativamente elevada en la primera semana del año.
Mirando a los próximos meses, consideran que en febrero la inflación podría desacelerar en el margen, pero permaneciendo por encima del 2% mensual, para luego volver a acelerar en marzo dado que es el mes estacionalmente más desafiante del año
“La continuidad del proceso de desinflación se volverá más clara a partir de abril con la inflación bajando a un promedio de 1,6% mensual en el segundo trimestre, 1,4% mensual en el tercer trimestre y 1,1% mensual en el cuatro trimestre, cerrando el año en torno al 21%”, proyectaron dese Facimex Valores.

Con una visión similar, los analistas de Research Mariva coincidieron en que, por primera vez, parece que las autoridades están dispuestas a tolerar una inflación más alta durante más tiempo.
“Desde que este gobierno asumió el poder, todos los aspectos de la política económica se centraron en una desinflación fuerte y rápida. Esto se produjo, en muchos casos, a expensas de otras variables macroeconómicas importantes. Ahora, la nueva política económica exige compras de divisas sin esterilizar para aumentar las reservas, en consonancia con la evolución de la demanda de dinero”, explicaron.
Desde Research Mariva advierten que las perspectivas de inflación se han vuelto más sombrías, aunque resaltaron que mantienen una visión optimista general sobre la desinflación, pero ahora prevén un ritmo más lento.
“Nuestro escenario base prevé una inflación promedio del 1,9% en el primer trimestre de 2026 y una inflación anual del 12,8%. No podemos descartar un escenario más pesimista, en el que las expectativas se vean afectadas y la inflación se mantenga estable, lo que mantendría la inflación en un promedio del 2,4% en el primer trimestre y del 29,0% para el año”, estimaron.
En esa línea, advierten que, “debido al cambio en la política monetaria, el escenario pesimista ha ganado considerablemente en probabilidad”.

Los break even de inflación
El dato de diciembre sorprendió al alza, aunque el mercado espera que la tendencia alcista encuentre pronto su techo para luego retomar a la baja.
Tanto desde el lado fiscal y monetario, el Gobierno viene haciendo esfuerzos para bajar la nominalidad de la macro, combinado con un entorno de estabilidad cambiaria, lo cual restaría menor presión inflacionaria.
Según un informe enviado a sus clientes, los analistas de Goldman Sachs estimaron un proceso de mayor desinflación hacia adelante, aunque con una tendencia menos bajista respecto de la desinflación observada hasta ahora.
Desde el banco de inversión de EEUU estiman una inflación cercana al 24% para fin de año.

Los analistas de Grupo IEB consideraron que el rebote inflación reciente luce como una cuestión transitoria y supeditada a la dinámica general de los precios, que es marcadamente bajista en términos acumulados anuales.
Desde Grupo IEB resaltan que el BCRA tiene un sesgo hacia la desinflación dentro de su política monetaria.
“Está claro que el objetivo principal de la política monetaria es la baja de inflación. Por este motivo, el sesgo continúa siendo contractivo y los niveles de iliquidez en el sistema se hacen notar”, resaltaron.
Mirando a los break even de inflación, el mercado descuenta una inflación del 2,4% mensual para enero, del 2,0% mensual en promedio para febrero y marzo.
Recién en abril perforaría el 2%, ya que el mercado descuenta hoy un IPC en abril del 1,8% mensual.
Esto implica un sendero algo pesimista que el REM, el cual anticipa una inflación promedio del 1,9% mensual en el primer trimestre del año.
Desde mayo en adelante, el mercado ve un estancamiento en la inflación en niveles de 1,6% a 1,7% mensual hasta enero de 2027.

Inversiones en pesos
El ruido de corto plazo con el dato de inflación y las tasas overnight provocaron que el desplome de los activos de tasa fija se traslade también a la parte media y larga de la curva.
Las tasas en pesos se desplazaron al alza, empujadas por la sorpresa inflacionaria, así como también por otros factores monetarios.
Entre ellos, el mercado local transita un contexto de iliquidez, lo cual hace subir las tasas de interés.
En paralelo, la mayor demanda estacional de dinero también hace que las tasas en pesos se desplacen al alza.
Todo ello hace que los rendimientos en moneda local sean más elevados, pudiendo representar un punto de entrada para el posicionamiento en pesos y contemplando también la dinámica de desinflación esperada para los próximos meses.
La curva a tasa fija opera con tasas por encima del 3% en el tramo corto y en niveles de 2,5% en el tramo más largo.
Esto son niveles superiores a los que se evidenciaban a comienzo de año, cuando la curva promediaba en tasas mensuales (TEM) del 2,4%.

Dada la dinámica de la deuda en pesos, desde Grupo IEB consideran que luce atractivo este punto de entrada para la deuda en pesos.
“No vemos que siga descomprimiendo marcadamente la curva pesos, ni una suba vertiginosa del tipo de cambio. Aunque los riesgos están latentes, vemos espacio para estrategias de carry, particularmente con activos de tasa fija, que a presentan rendimientos reales por encima del 10% anual”, afirmaron.
En cuanto a las estrategias en pesos, desde Grupo IEB ven valor en los bonos duales (Tasa fija-TAMAR).
“Nos gusta particularmente, el dual a marzo (TTM26) que rinde TAMAR + 6%, mostrándose atractivos para devengar tasa de corto, con una tasa breakeven en la zona del 30% (por caso la TAMAR promedio de la última semana se mantuvo en la zona de 33%), y brindando el beneficio de la cobertura para un esquema monetario-cambiario que se mantiene tirante y necesitará de tasas reales altas”, dijeron.
Por su parte, y en cuanto al posicionamiento, desde Research Mariva consideraron que la curva de bonos a tasa fija (Lecap) aún no refleja la narrativa desinflacionaria que proyectan, que normalmente se expresaría mediante una curva de rendimiento invertida.
“La curva de Lecaps se mantiene prácticamente plana, con rendimientos que oscilan entre el 2,5% y el 2,9% según la tasa efectiva mensual (TEM). Las tasas de inflación de equilibrio actuales implican una inflación del 26% para 2026, muy por encima de nuestra proyección base del 12,8% para ese año. Consideramos que las Lecaps son más atractivas que los instrumentos vinculados a CER, en particular los bonos de mayor duración como el T31Y7 y el T30J7”, resaltaron.

Cobertura CER
El mercado espera una inflación de corto plazo más elevada para que luego la tendencia vuelva a ser a la baja.
Dada esta expectativa, distintos analistas se inclinan por una demanda de cobertura inflacionaria de corto plazo, demandando bonos que ajustan por CER, es decir, por inflación.
Los bonos CER evidenciaron caídas tras las ultimas jornadas, y en las que se dio una ampliación de spreads en la curva CER.
Maximiliano Tessio, asesor financiero, explicó que las curvas en pesos reaccionaron a la baja al dato de inflación.
“Los instrumentos a tasa fija corrigieron menos que los bonos CER, lo que derivó en una compresión significativa de las inflaciones implícitas, particularmente en el tramo largo, aun cuando en el muy corto plazo persisten lecturas más elevadas tras el dato de inflación de diciembre”, afirmó.
Bajo este escenario, y dada la reciente suba de tasas en los CER, la curva que ajusta por inflación podría presentar un punto de entrada ante una expectativa de menor inflación hacia adelante y tasas que quedaron elevadas.
La curva CER opera con tasas del 5% en el tramo corto, saltando a niveles de 7% al 8% en el tramo medio y largo de la curva.

Los analistas de Adcap Grupo Financiero agregaron que su estimación preliminar para enero es del 2,3%, con riesgos a la baja ante una moderación en los precios de los alimentos.
Desde el lado de las inversiones, desde Adcap Grupo Financiero también se inclinan por bonos que ajustan por CER.
“Para capturar carry de mediano plazo, recomendamos el Boncer a junio (TZX26), cuyo breakeven frente a tasa fija se ha mantenido en torno a 1,9%, un nivel que consideramos bajo en relación con el consenso para los próximos dos datos de inflación. También nos gusta la lecer a mayo (X29Y6), que con un breakeven del 2% nos resulta atractivo”, detallaron.
En cuanto a las inversiones, desde Facimex Valores explicaron que los break-evens de inflación del mercado combinan optimismo en el tramo corto con un claro pesimismo en el tramo largo.
De esta manera, y al contrastarlos con su escenario base, encuentran que el CER debiera ser una estrategia ganadora para instrumentos con vencimientos hasta 10 meses, pero para vencimientos a partir de un año sería más favorable el posicionamiento en tasa fija.
Finalmente, los analistas de Cohen indicaron que el dato de inflación de 2,8%, por encima de lo esperado refuerza la percepción de que el proceso de desinflación enfrenta mayores desafíos en el corto plazo y vuelve a poner en valor las estrategias de cobertura.
En ese marco, recomiendan el posicionamiento tanto en instrumentos CER como dollar-linked.
“Favorecemos el tramo medio de los bonos CER, como el TZX26 (CER +5,9%) y el TZXD6 (CER +7%), que descuentan una inflación implícita del 2% m/m entre febrero y abril y del 1,8% m/m entre mayo y octubre de 2026. En cuanto a los instrumentos de cobertura cambiaria, destacamos el D30A6 (devaluación +5%), cuya devaluación implícita directa hacia abril se sitúa en torno al 9%”, afirmaron.













