El mercado no está para bollos. El sell off global no se detiene y ya deja secuelas en la Argentina. Tras la suba de la inflación en Estados Unidos y la continuidad de la guerra en Irán, los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años treparon ayer a 4,671% y los títulos a 30 años llegaron a su nivel más alto desde 2007, al superar el 5%.
El viento de frente impactó en los activos argentinos: las acciones cayeron hasta 6% en Wall Street y los bonos soberanos bajaron entre 0,20% y 0,48 por ciento.
El riesgo país trepó a 547 puntos y subió 51 unidades en la última semana. En la plaza local, los títulos también operaron en rojo, con el AL41 liderando la sangría con una caída de 0,6%.
Por su parte, el Merval en dólares perdió 1% y cerró a u$s 1876. Las caídas fueron lideradas por los bancos. Supervielle registró una pérdida de 5,2% en el panel líder, mientras que su ADR cayó 6,3% en Wall Street.
El contexto externo tampoco ayudó a los emergentes: el ETF EMB retrocedió 0,4% en la rueda, ante un escenario global más adverso. “El mercado ya no le cree a la FED su postura de wait and see”, confiaron desde Guardian Capital.
De hecho, el Tesoro está ofreciendo premio a los inversores en las colocaciones más largas, ante la mayor volatilidad inflacionaria, el exceso de oferta de Treasuries con déficit fiscal cercano al 6% del PIB, y la menor demanda extranjera a medida que los rendimientos globales suben.
“La tendencia de las tasas largas de Estados Unidos han sido marcadamente ascendentes en el último tiempo, reflejando una dinámica fiscal y de sostenibilidad de la deuda compleja hacia el futuro. Sumado a eso, en los últimos años la FED ha tenido la tasa de inflación sistemáticamente por arriba de su target del 2%, lo cual suma a las presiones sobre los tipos de interés”, explicó Alan Versalli, estratega de Cocos.
La crisis en el mercado de bonos se extendió a otros países. Los títulos de Japón a 10 años llegaron ayer a máximos históricos, por encima de la crisis financiera de 2008 y del Covid 19, al alcanzar 2,810%.
Gustavo Neffa, socio de Research for Traders, explicó que se espera una suba de tasas de interés en lugar de una baja: “Noruega y Australia ya subieron sus tasas de interés. Posiblemente el Banco Central Europeo lo haga en junio y la Reserva Federal entre enero y marzo del año que viene”.
Esa expectativa hace que los rendimientos de los títulos suban y los precios caigan.
El mercado parece estar dando la bienvenida a Kevin Warsh, que debutó este lunes en la Reserva Federal y jurará el cargo este viernes. “El mercado pondrá a prueba a Warsh en sus primeros 90 días”, concluyen en Guardian Capital.
Abróchense los cinturones.
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