

El Gobierno todavía intentaba capitalizar políticamente la desaceleración que mostró la inflación minorista de abril cuando apareció un nuevo dato incómodo para el relato económico oficial: la inflación mayorista saltó 5,2% en el mes, impulsada principalmente por el impacto del petróleo y los combustibles tras la escalada del conflicto en Medio Oriente.
El dato difundido este martes por el INDEC encendió rápidamente el debate económico y político. No sólo porque el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) aceleró con fuerza respecto de marzo, sino también porque el propio oficialismo suele utilizar la evolución de la inflación mayorista como un eventual anticipo de lo que podría ocurrir meses después con la inflación minorista. Una relación que, sin embargo, muchos economistas relativizan y consideran demasiado mecánica.
De hecho, tras conocerse el indicador, algunos economistas cuestionaron en redes sociales esa interpretación y le advirtieron al presidente Javier Milei que no necesariamente una desaceleración —o una aceleración— de los precios mayoristas termina trasladándose de manera lineal al IPC minorista.
Hay que evitar decir, sobre todo si son funcionarios, cosas inexactas como que la inflación mayorista es un predictor de la minorista porque 1 mes tuvimos un buen dato.
— Christian Buteler (@cbuteler) May 19, 2026
Es que después aparecen datos como estos y no saben donde meterse.
Pésimo dato de abril.- https://t.co/jrIS08P0Ep
Los economistas suelen coincidir en que el traslado de los precios mayoristas a la inflación minorista no es lineal, pero que, aunque sea en forma tardía, se termina produciendo aunque con la mediación de otros factores, como pueden ser los precios regulados de las tarifas de los servicios públicos.
De hecho, el análisis de hoy de la consultora LCG, es un fiel reflejo de esta mirada: “Si bien al descontar el impacto del petróleo quedaría por debajo (1,4% mensual), sigue tratándose de un incremento de costos que presiona los márgenes del sector minorista y que más tarde o temprano podría trasladarse a precio. • Hay que decir que, por ahora, la decisión de YPF de congelar virtualmente los precios de la nafta, frenando el derrame a todos los sectores, actúa como buffer", concluye el documento, anticipando la posible intervención de un precio regulado.
En ese contexto, Milei salió a explicar el dato durante una entrevista en Neura con las periodistas Julieta Arrés y Malena Castaldi. Allí atribuyó casi toda la aceleración del índice al shock energético derivado de la guerra y sostuvo que, si se excluyera ese efecto, la inflación mayorista “hubiera sido de 1,2%”.
“En el caso de los mayoristas, una parte tiene que ver con cómo son los cortes de los datos y dio con mayor impacto todo lo que está ocurriendo en la guerra de Medio Oriente y la consecuencia de ello de cómo pegó en los precios todo lo vinculado a los combustibles”, afirmó el mandatario.

Según explicó, el aumento del precio del petróleo impactó de manera transversal sobre costos logísticos, transporte y tarifas vinculadas a la actividad económica. “Cuando ustedes impactan sobre los combustibles, todas las cosas que tienen que ver con fletes y transportes suben mucho”, señaló.
Horas antes, el ministro de Economía, Luis Caputo, había planteado una línea argumental similar. El titular del Palacio de Hacienda sostuvo que, “si bien el número es alto”, la suba estuvo explicada “casi en un 85% por el aumento en el precio del petróleo y productos vinculados, producto de la guerra”.

Caputo detalló además que las divisiones Petróleo crudo y gas, Productos refinados del petróleo, Productos de caucho y plástico y Sustancias y productos químicos explicaron 4,4 puntos porcentuales de los 5,2 puntos que mostró el índice general. “Excluyendo estas cuatro categorías relacionadas con el shock externo, la variación del resto del índice se estima en torno a 1,1% en el mes”, sostuvo.
Los datos oficiales difundidos por el INDEC respaldaron el fuerte peso del sector energético en el indicador de abril. El rubro Petróleo crudo y gas trepó 22,9% mensual y explicó por sí solo 2,09 puntos porcentuales del índice general. A su vez, los Productos refinados del petróleo avanzaron 13,6% y aportaron otros 1,63 puntos porcentuales.
En lo que va del año, el IPIM acumula una suba de 11,6%, mientras que la variación interanual alcanzó el 30,8%.
Durante la entrevista, Milei aprovechó además para reivindicar la política de precios libres impulsada por el Gobierno y diferenciarse de administraciones anteriores. “Nosotros, como creemos en los precios libres, no andamos toqueteando los precios. Nosotros dejamos que los precios se expresen”, afirmó.
Para el Presidente, esa decisión constituye además una señal hacia los mercados internacionales y los inversores. “Argentina tiene un historial siniestro de avance sobre la propiedad privada manoseando precios. Lo importante es que nosotros estamos dando una señal de que, si los precios cambian, nosotros no intervenimos”, sostuvo.
En esa línea, vinculó la estrategia económica oficial con el nivel de inversiones anunciadas bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Según aseguró, los proyectos comprometidos ya alcanzan los US$ 140.000 millones.
Milei también insistió en que la desaceleración inflacionaria continuará en los próximos meses y reiteró su definición clásica de que “la inflación es siempre y en todo lugar un fenómeno monetario”.
En una extensa explicación técnica, sostuvo que el Gobierno ya eliminó dos de “los tres motores de emisión monetaria”: el financiamiento del déficit fiscal y la emisión derivada de los pasivos remunerados del Banco Central. “Nos quedamos con la cantidad de dinero fija y en la medida en que sube la demanda de dinero, la tasa de inflación empieza a caer”, afirmó.
El mandatario sostuvo además que la inflación “va a volver a ceder ahora en mayo” y señaló que las consultoras privadas ya observan registros cercanos al 2% mensual en las mediciones de alta frecuencia.
Otro de los puntos que defendió fue la política cambiaria y monetaria del Gobierno. Según dijo, el Banco Central compró más de US$ 8.500 millones en lo que va del año y aseguró que, de no haber intervenido, “el tipo de cambio estaría en $1.100 o menos”.
En paralelo, Milei volvió a diferenciarse de la gestión de Mauricio Macri. “El gobierno de Macri heredó un déficit fiscal como el que teníamos nosotros y no hizo el ajuste, se lo hizo el mercado. Nosotros el primer día pusimos en caja la cuestión fiscal”, afirmó.
Hacia el cierre de la entrevista, el Presidente ratificó que el Gobierno mantendrá el equilibrio fiscal, la política monetaria contractiva y el proceso de desregulación económica. “Va a haber más inversión, más acumulación de capital, más trabajo, mayores salarios y una inflación a la baja”, prometió.

















