Si bien los bonos tuvieron una buena dinámica desde las elecciones a hoy, la renta fija argentina se mantiene lejos de sus comparables. Los emergentes operan con tasas mas bajas que los que lo hacen los títulos argentinos.
Esperan una mayor baja del riesgo país gracias a la acumulación de reservas y mejoras macro y el avance de reformas estructurales. Cuáles son los bonos preferidos por los analistas.
Todavía lejos de emergentes
Los bonos soberanos argentinos se destacaron desde las elecciones a hoy, evidenciando ganancias de más del 30% en los distintos tramos de la curva y finalizando el 2025 con subas de entre 17% y 25%.
Sin embargo, mirando a nivel global y tomando en el último año, los títulos locales tuvieron una performance inferior que sus pares.
Países como Bolivia, Ecuador, El Salvador, o Pakistán registraron ganancias superiores a la de los bonos locales en el ultimo año, por lo que la renta fija argentina se muestra retrasadas respecto de sus pares.
Los analistas de Grupo IEB explicaron que los bonos locales evidenciaron una suba menor respecto de sus pares.
“En la región, la deuda emergente latinoamericana registró una performance del 13,7%, ubicándose por debajo de los Bonares y Globales argentinos. No obstante, al considerar el total de deuda emergente (sumando el resto de las regiones), esta mostró un rendimiento significativamente superior, con una suba del 22,7% en el período”, dijeron.

Compras de dólares y objetivo del riesgo país
Ya habiendo pasado el escenario electoral y pensando en un 2026 en el que el Gobierno inicia el año con una macro más ordenada y un Congreso con mayor musculo político, los analistas se muestran optimistas sobre los títulos locales y en particular, con los bonos.
Por otro lado, uno de los reclamos que tenía el mercado para con el Gobierno era la falta de acumulación de dólares del BCRA.
A partir de ello, y con la implementación de las nuevas bandas de flotación, el Gobierno anunció que desde enero comenzaría a comprar divisas dentro de las bandas por hasta el 5% del volumen del MLC, lo cual rondaría en u$s 20 millones en promedio.
En lo que va del año, el BCRA no efectuó intervenciones en el MLC el viernes, pero compró u$s 21 millones el lunes y u$s 83 millones ayer.
Asi, el BCRA volvió a comprar dólares por primera vez desde abril, recordando que, desde la introducción del esquema de bandas, el BCRA solo vendió u$s 1110 millones en septiembre y u$s 46 millones en octubre cuando el tipo de cambio llegó al techo de la banda.
“Las compras de las primeras tres ruedas del año por u$s 104 millones equivalen al 6,8% del volumen operado (en línea con la referencia de 5% que dio el BCRA, que no es un objetivo que deba cumplirse estrictamente, sino una guía) y no alteraron la estabilidad cambiaria, ya que esta semana el tipo de cambio operó en los mismos niveles del viernes, en torno a $1.470”, dijo Adrián Yarde Buller, economista jefe de Facimex Valores.
Esto hace pensar que, de sostenerse el actual ritmo de compras, el Gobierno podría fortalecer sus reservas de manera gradual.
De darse dicho escenario, ello podría favorecer en una baja mayor del riesgo país, y así favorecer a los bonos soberanos argentinos.
Dado este contexto, el mercado proyecta un riesgo país en niveles inferiores.

Los analistas de Cohen consideran que el escenario para los bonos soberanos en moneda extranjera sigue siendo favorable ya que esperan un riesgo país debajo de los 500 puntos.
“Estamos en un contexto marcado por la redefinición de las bandas cambiarias y el anuncio de un programa de acumulación de reservas, que aporta una transformación relevante en la dinámica del frente externo. En este sentido, el riesgo país podría converger gradualmente a niveles en torno a 475 pb hacia el primer semestre de 2026 desde los valores actuales”, estimaron.
De este modo, para los analistas de Cohen, los bonos bajo ley local aparecen como los principales candidatos a capturar el mayor retorno potencial.
“Mantenemos el posicionamiento en el AL35 (9,7% TIR) y sumamos el GD41 (9,5% TIR), con retornos potenciales del 8,1%”, afirmaron.
De cara a 2026, desde Grupo IEB entienden que aún existe margen para una mayor compresión de los títulos soberanos.
“Creemos que el riesgo país que podría converger a la zona de 500 a 600 puntos básicos en un contexto favorecido por la reciente aprobación del presupuesto 2026 y al nuevo esquema de acumulación de reservas”, estimaron.
En esta línea, desde Grupo IEB se mantienen constructivos sobre la deuda soberana argentina.
“Ratificamos nuestra recomendación de compra, con especial énfasis en el tramo largo de la curva. En particular, destacamos los bonos AL35 y GD41, con un upside potencial de entre 7 y 8%. Los bonos ley local nos resultan más atractivos por que podrían capturar una mayor compresión, teniendo en cuenta que mantienen spreads de entre 3% y 5%, que debería normalizarse en el escenario de compresión del RP esperado”, afirmaron.

Menos probabilidad de default
De la mano de las compras de dólares, los riesgos de incumplimiento de la deuda apunta a la baja.
Esto favorece un avance en los bonos locales e impacta sobre la forma y nivel de la crva soberana.
Es decir, gracias al rally de la deuda local desde las elecciones, la curva en dólares mejoró, haciendo que las tasas de los bonos operan en valores más bajos.
Por otro lado, la curva dejó de tener pendiente negativa y paso a tener una pendiente levemente positiva.
Tal comportamiento refleja que el mercado ve hoy menos riesgos de default en los bonos soberanos.
El hecho de que la curva opere con tasas mas bajas y con una pendiente normal implica que el mercado tiene una mayor confianza sobre la capacidad de pago de la deuda soberana, haciendo que la probabilidad implícita caiga.

En ese sentido, los seguros de default de los bonos también cayeron, lo cual marca una señal de confianza por parte del mercado sobre la capacidad de pago de Argentina.
Los analistas de Portfolio Personal Inversiones resaltaron las bajas tasas de interés con los que operan los bonos locales, haciendo que tenga un correlato de menores probabilidades de default.
“Este buen desempeño de los soberanos también se reflejó en el mercado de CDS. Las probabilidades acumuladas de default implícitas se desplomaron hasta mínimos desde la última reestructuración de deuda de Guzmán. En particular, la probabilidad de default acumulada a 1 año cayó ayer al 7,9%, lo que implica una compresión de 2,2 pp. en lo que va de la semana”, dijeron.
Asimismo, desde PPI agregaron que “la probabilidad de default acumulada a 4 años se redujo de 36,6% a 33,6% en el mismo período, reflejando el renovado optimismo del mercado tras los anuncios del BCRA y el avance en el programa de acumulación de reservas”.
Los analistas de Max Capital agregaron que dada la reciente baja del riesgo país, toda la curva soberana denominada en dólares Ley NY se encuentra operando en simple dígito.
Además, resaltaron las compras de dólares y su impacto positivo en los activos locales.
“Creemos que las compras del BCRA son una buena señal de cara a 2026, que, combinadas con las reformas previstas, deberían allanar el camino para una suba adicional de los precios de los activos”, dijeron.

Buscando parecerse a sus pares
Actualmente, todos los tramos de la curva soberana argentina opera con tasas debajo del 10%.
El tramo corto de la curva soberana rinde 8,3% en el Global 2029 y de 9% en el Global 2030.
En los títulos de mayor plazo, la curva rinde en torno al 10% en los títulos de 2035 a 2046.
Aun a pesar de la mejora en la curva, estos niveles de tasa siguen siendo debajo de lo que rinden los comparables de Argentina.
Casos como Kenia, rinden 6% en el tramo corto y 9% en los bonos a 2046. Países como Nigeria rinden 6% a 2030 y 8% a 2040
Otros casos como El Salvador, Egipto, Angola o Pakistán también operan con tasas inferiores a lo que lo hace la renta fija argentina.
De esta manera, la expectativa esta puesta en que la curva local pueda converger a lo que rinden los países comparables.

Maximiliano Tessio, asesor financiero, coincidir en que el riesgo país aún tiene margen para comprimir, especialmente considerando que los spreads de países comparables se redujeron a lo largo del año.
“Una mayor acumulación de reservas bajo el nuevo régimen cambiario y el acceso gradual a los mercados internacionales podrían generar un círculo virtuoso, facilitando nuevas emisiones externas y mejorando la calidad crediticia soberana”, sostuvo.
En cuanto a las inversiones, dentro de los bonos soberanos en dólares, Tessio remarcó que prefiere los Bonares largos para maximizar la compresión de spreads.
“Los spreads por legislación continúan siendo elevados e incoherentes con el nivel actual de riesgo país, lo que favorece a los Bonares frente a los Globales. Asimismo, el tramo largo ofrece mayor duration y, por ende, mayor sensibilidad a una eventual compresión adicional del riesgo país, potenciando los retornos esperados”, explicó Tessio.
Desde Criteria también ven valor en la renta fija local y resaltan que mantienen una visión constructiva sobre la deuda soberana en dólares.
“Nuestra visión optimista está apoyada en un escenario político más previsible y en una volatilidad significativamente menor respecto de semanas previas. En este marco Continuamos favorecemos la exposición a la curva hard dollar local, donde identificamos un mayor potencial de compresión de spreads, especialmente en AL30 frente al comportamiento reciente de los Globales de similar duration”, dijeron desde Criteria.

Finalmente, los analistas de Research Mariva señalaron que mantiene una visión sobre-ponderada en bonos soberanos.
“El anuncio del banco central de que comenzará a comprar divisas en el mercado cambiario en 2026 para reconstituir las reservas internacionales netas representa una señal política constructiva y contribuye a calmar las preocupaciones de los inversores”, indicaron.
En esa línea, detallaron que el Tesoro ha comenzado a acumular reservas, sumando aproximadamente u$s 2000 millones en las últimas dos semanas, incluyendo u$s 910 millones de la emisión del AN29.
“Junto con las reformas estructurales en curso, estas medidas deberían impulsar una mayor compresión del riesgo soberano, actualmente en 559 puntos básicos. En un escenario a tres meses en el que la curva soberana se normaliza a una calificación crediticia B- (con rendimientos cercanos al 8%), los bonos GD35 y GD41 ofrecen el mayor potencial de crecimiento, en torno al 12%”, detallaron desde Research Mariva.















