Inflación

Con el dólar quieto, los plazos fijos UVA ya superan $ 100.000 millones

En lo que va del año los depósitos de este tipo por parte del sector privado crecieron 82,6% nominal. Algunos bancos admiten es un producto que no les conviene como entidades receptoras del dinero.

Impulsados por la inflación, los plazos fijos que ajustan por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER) más un margen de 1% crecieron casi un 83% en 2021, en lo que a ahorristas del sector privado refiere.

En la actualidad representan unos $ 103.424 millones, mientras que hasta el 30 de diciembre había unos $ 56.651 millones colocados en este tipo de instrumentos.

A pesar de esta casi duplicación nominal, la participación de los llamados plazos fijos UVA sigue siendo marginal: son un 3,9% del total de depósitos privados a plazo (hasta el 31 de diciembre eran un 2,5%).

Al respecto, desde el propio sector financiero reconocieron a este medio que los bancos no están muy interesados en promover la herramienta. "Si los ahorristas se pasasen de manera masiva a plazos fijos UVA estaríamos en un problema grande", señalaron desde una importante entidad bancaria.

"Hoy el margen financiero nos está dando cercano a 0 y en algunos casos es negativo, porque el spread entre tasas pasivas y Leliq se fue achicando. Imaginate si ajustásemos por inflación el grueso de plazos fijos", explicó la misma fuente.

Más allá de la falta de interés de los bancos por promover los plazos fijos UVA, existe también una gran desconocimiento por parte de los ahorristas sobre la herramienta y un temor puntual a dejar los pesos parados durante tres meses, plazo mínimo para este tipo de instrumentos.

"Con las proyecciones de inflación que tenemos el plazo fijo UVA es muchísimo mejor opción que el tradicional", indicó el economista de Empiria Juan Ignacio Paolicchi, aunque destacó que el único inconveniente es la "iliquidez", porque hay que dejar la plata 90 días.

Los plazos fijos tradicionales están otorgando, por orden del Banco Central, una tasa mínima del 37% anual, que se traduce en poco más de un 3% mensual, mientras que la inflación de enero fue del 4% y la de febrero, del 3,6 por ciento.

Existe una opción en los home banking de constiutir plazos fijos UVA precancelables a 90 o a 30 días. Pero en caso de precancelar el ajuste que recibe el ahorrista no es por inflación sino que se utiliza una referencia menor (hoy 30,5 por ciento).

Al igual que Paolicchi, el director de EcoGo, Federico Furiase, consideró que los plazos fijos UVA parecen en primera instancia una mejor opción que los tradicionales porque "la inflación le va a ganar a la tasa de interés y al deslizamiento del tipo de cambio oficial en los próximos meses".

"Va a costar que la inflación baje del 4% mensual en abril, la tasa está de interés es del 3% mensual y el dólar oficial se mueve 2,5% mensual", indicó.

Así como Paolicchi mencionó la iliquidez, Furiase destacó otra potencial debilidad de los depósitos ajustables por CER: el de un salto del dólar paralelo.

Furiase señaló: "El Banco Central hoy tiene margen para mantener el contado con liquidación en estos rangos, mediante venta y compra de AL30. Pero cuando se acaben los dólares de la cosecha hay un riesgo de que la brecha se recaliente, en un contexto de tasas negativas y un crawling peg frenado".

Dados estos ingredientes, el director de EcoGo resumió: "Si bien ahora seguir la inflación es un buen hedge (cobertura), en los meses que van del fin de la cosecha gruesa hasta las elecciones de octubre (julio, agosto y septiembre) podríamos tener un salto en la brecha que le gane a la inflación".


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