

La seguridad de los fondos y la capacidad de respuesta de las plataformas de criptomonedas volvieron al centro de la escena después de uno de los mayores robos informáticos registrados en el sector. Binance, el principal exchange de criptomonedas del mundo, comenzó a normalizar sus operaciones luego de suspender los retiros por un ataque que tuvo un impacto estimado en u$s 6.300 millones y que el FBI atribuyó a un grupo vinculado a Corea del Norte.
La compañía informó que inició este domingo la primera fase de reapertura de los retiros, después de mantenerlos suspendidos desde que detectó la vulneración de sus sistemas.
El restablecimiento se realiza de manera gradual y bajo controles de seguridad. Los depósitos, en cambio, permanecieron habilitados durante todo el incidente y no resultaron afectados, según la empresa.
En su última actualización, -a la que tuvo acceso El Cronista- Binance aseguró que ya cubrió aproximadamente el 95% del monto comprometido, cinco puntos porcentuales más que el sábado. Para hacerlo, utiliza fondos propios y compra los tokens afectados en el mercado y mediante operaciones extrabursátiles (OTC). La firma reiteró que asumirá el impacto financiero del ataque y que los usuarios no deberán hacerse cargo de las pérdidas.
El avance, sin embargo, todavía no alcanza a la totalidad de los activos. Binance explicó que el 5% pendiente corresponde a tokens que no están entre las diez principales criptomonedas enumeradas por la compañía y que tienen menor liquidez. Esa característica dificulta conseguir las cantidades necesarias y prolonga el proceso de reposición.
La plataforma detalló que los saldos de Bitcoin (BTC), Ethereum (ETH), USDT, BNB, Solana (SOL), USDC, XRP, USD1, RLUSD y ZEC cuentan con respaldo del 100%. También indicó que los usuarios pueden consultar la instantánea de su Prueba de Reservas (Proof of Reserves) para verificar la cobertura de esos activos.
El ataque se produjo alrededor del 29 de octubre. Según la investigación inicial de Binance, los responsables habrían comprometido la computadora portátil de un ingeniero de DevOps, lo que les permitió acceder a un sistema interno y enviar transacciones de retiro no autorizadas. La compañía sostuvo que no encontró evidencias de que se hayan filtrado las claves privadas de las billeteras.
El FBI atribuyó la operación al grupo TraderTraitor, vinculado a Corea del Norte. Según el organismo estadounidense, los atacantes comenzaron a convertir los activos sustraídos en Ethereum y podrían continuar el proceso de lavado mediante servicios de finanzas descentralizadas y plataformas de intercambio instantáneo. Los investigadores también relacionan al grupo con el Grupo Lazarus, al que se atribuyen otros ataques contra el sector, entre ellos el robo de u$s 1.500 millones a Bybit en febrero de 2025.
La hipótesis norcoreana, sin embargo, no fue respaldada públicamente por Donald Trump. Consultado sobre la posible participación de Pionyang, el presidente estadounidense afirmó que su Gobierno todavía recopilaba información: “No sabemos si es Corea del Norte; pero, si lo es, hablaremos con Corea del Norte al respecto”.

Mientras tanto, Binance aseguró que continuará con la reposición de los activos restantes y que seguirá informando sobre la evolución del incidente.


















