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Evergrande: por qué los activos locales sufrieron más que el resto de la región

Analistas advierten que los factores externos profundizaron las pérdidas, pero también marcaron que el principal driver sigue siendo la incertidumbre local.

La paliza se sintió en todo el mundo. La posible caída del gigante inmobiliario chino Evergrande desató una ola de temores que arrastró a cuanto mercado encontró a su paso. Y con excepción de los activos de refugio, como el oro o los bonos del Tesoro de Estados Unidos, prácticamente no hubo instrumento financiero que quedara a salvo.

Entre los derrumbes se destacaron las fuertes pérdidas que sufrieron los activos financieros locales. Los bonos soberanos en dólares emitidos bajo ley extranjera perdieron entre 2,8% y 3,6%, llevando al riesgo país a trepar 4% hasta los 1576 puntos básicos.

Menos benévolo aún fue el panorama para la renta variable local. Las acciones de las compañías argentinas se hundieron hasta 13,4% en Wall Street mientras que en la plaza bursátil local se vieron rojos de hasta casi 11% y el S&P Merval de la Bolsa porteña retrocedió un 6,2% y anotó así su mayor caída diaria del año.

Pero en el mercado creen que adjudicar el 100% de la responsabilidad a la posible quiebra del gigante inmobiliario chino sería maquillar lo que ocurrió. Esta performance de los activos locales, coinciden, no hubiera sido posible sin las debilidades e incertidumbres propias del país. Entre ellas, la crisis política al interior del Gobierno nacional y los temores respecto del impacto económico que tendrán las medidas que impulsaría el oficialismo para buscar dar vuelta el resultado electoral en los comicios de noviembre.

"Ayer fue un mal día para emergentes en general y eso claramente no contribuyó a la deuda Argentina", explica Santiago Abdala, director de Porfolio Personal Inversiones (PPI). Sin embargo, remarca que los "bonos de países como Ucrania cayeron en torno al 1% mientras que los argentinos perdieron entre 2,5% y 3%". Eso, explicó, "hace pensar que las medidas de más emisión monetaria no fueron bien recibidas en sí mismas".

"En el caso de Argentina, los activos sufrieron más que el resto de la región porque se combina con la crisis política interna y los desequilibrios macroeconómicos. Es decir, el caso Evergrande es un elemento más de incertidumbre que puede desatar mayor aversión al riesgo y el famoso fly to quality a nivel global", coincidió Diego Martínez Burzaco, head de research de Inviu.

Precisamente estos mismos puntos fueron abordados por un informe enviado por PPI al cierre de la rueda de ayer. En dicho trabajo, la firma hizo hincapié en las estrategias de fly to quality que se observaron en los mercados globales, pero sin descuidar el factor doméstico.

"Tras las novedades del fin de semana, el mercado no perdonó y los activos argentinos cayeron vertiginosamente. Los cambios de gabinete y los artilugios con los DEG del FMI reforzaron la teoría de radicalización del Gobierno, el avance de Cristina Kirchner sobre la coalición y la política económica súper laxa para revertir el resultado electoral", advirtieron en el informe. "¿Malo para el corto plazo, bueno para el largo? Por el momento, los inversores solo se enfocan en el descalabro monetario que se avecina en los próximos meses", agregaron.

"La fuerte caída de ayer no sorprende tras los vaivenes políticos de la última semana y el miedo del mercado a asuntos fiscales y monetarios tras los anuncios de nuevas medidas económicas laxas. Por su parte, lo externo tampoco ayuda. La mayor aversión al riesgo tras la crisis de Evergrande y el fly to quality a nivel global afecta negativamente a emergentes, y la Argentina claramente no es la excepción", analizó por su parte Lucas Yatche, financial advisor de Liebre Capital.

Al mismo tiempo, agregó, el mercado continúa siguiendo con mucha expectativa el comunicado de la Fed respecto a un eventual comienzo del tapering. "En conclusión, la incertidumbre es alta y no se espera que la volatilidad ceda en los activos locales en lo que resta del año", aventuró.

Los primeros negocios de este martes parecen convalidar que el principal driver para los activos locales son precisamente los factores domésticos. Es que mientras Wall Street ensaya un leve rebote y las bolsas asiáticas y europeas operan con mejoras, los bonos en dólares profundizan sus pérdidas al retroceder hasta 0,5%. Las acciones de las compañías argentinas, por su parte, operaban con tendencia mixta.

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