real estate

Real Estate: por qué Miami es el futuro de las ciudades costeras

Con la suba del mar, los barrios más caros son los que más riesgo corren.

Aunque el barrio de Little Haiti está situado a apenas ocho kilómetros de la deslumbrante Miami Beach, parece un mundo aparte. Aquí no llega el olor a brisa marina. Miami sigue teniendo una importante segregación y casi todos los ciudadanos que se pasean por las calles de Little Haiti son de raza negra. Muchos carteles de las tiendas están en criollo haitiano, que evolucionó como un dialecto del francés. 

Justo al lado del Little Haiti Soccer Park, unos lugareños de aspecto cansado suben a un colectivo. Pero junto a ellos, un cartel con grandes letras de color plateado anuncia el futuro del barrio: "MAGIC".

Una nueva urbanización de lujo, Magic City, emerge sobre lo que antes era una explanada llena de casas rodantes. Se están abriendo tiendas de moda: Scarab, un local de bicicletas artesanales, y Booktanica, una vinoteca que vende libros. Los precios de las viviendas se han disparado. En 2012, según Zillow, la vivienda media en Little Haiti costaba u$s 99.600, apenas el 38% de los precios de Miami Beach. Sin embargo, ahora ya alcanzan los u$s 414.000, por encima de la media de Miami Beach. Muchos de los nuevos compradores de Little Haiti son inversores que apuestan por un futuro en el que este barrio se beneficie de un activo hasta ahora ignorado: su ubicación

Cambio climático: 3000 millones de personas podrían estar en condiciones inhabitables para 2070

A un promedio de dos metros sobre el nivel del mar, el Little Hauti debería sobrevivir a Miami Beach. De ser así, los residentes más pobres se verán desplazados. Miami es la zona cero de un nuevo fenómeno que remodelará las ciudades costeras del mundo: la gentrificación climática.

Antes de continuar, una nota para los lectores: me he desplazado hasta aquí por una serie de motivos laborales y familiares, una forma de compensar las emisiones de carbono de los vuelos que he tomado, sin pretender que eso sea una solución.

Pero, al igual que el científico climático Michael Mann, no creo que las personas que reducen voluntariamente sus emisiones puedan solventar el cambio climático. El problema es demasiado grande. Sólo la acción colectiva internacional, especialmente la fijación de precios del carbono, podría funcionar. Sé que puede parecer una forma de justificarme. Podría serlo, pero aun así, es cierto.

En cualquier caso, Miami es el lugar perfecto para estudiar cómo el cambio climático modificará los actuales mapas. Según el centro de estudios económicos Resources for the Future, Miami se convertirá en la "gran ciudad costera más vulnerable del mundo". De hecho, podría desaparecer en 2100 debido a la acción de los huracanes y a la suba del nivel del mar. Hay que recordar que las calles de Miami Beach ya sufren inundaciones frecuentemente, incluso en días secos.

Por ahora, el sur de Florida se mantiene en la cresta de la ola, a pesar de todo. No había estado aquí desde 2016, y hay tal cantidad de nuevos edificios, que resulta casi claustrofóbico. Gran parte de los ejecutivos de los sectores tecnológico y financiero de Estados Unidos volaron hasta acá durante la pandemia. Parte de esto es la negación de la realidad. Personas como Ivanka Trump o Tom Brady, evidentemente no se preocupan por el precio -si es que lo tienen- de sus casas en 2040. Pero el mayor boom está en el interior.

La expresión gentrificación climática se popularizó a raíz de un estudio de Harvard sobre los precios de la vivienda en Miami en 2018. Los investigadores descubrieron que las subas de precios en las zonas más altas, como Little Haiti, habían superado a las de las más bajas, como Miami Beach, desde el año 2000. Esto significa que el cambio climático está acelerando la gentrificación de los barrios pobres.

Punta del Este: cuánto cuesta la noche en los hoteles más lujosos este verano

Los agentes inmobiliarios de Miami solían ignorar el aumento del nivel del mar y fingían que el problema se había solucionado con muros en los jardines que llegaban hasta la cintura. Pero últimamente el pensamiento del mercado de Miami está pasando de "Ubicación, ubicación, ubicación" a "Elevación, elevación, elevación".

El derrumbe del edificio Champlain Towers South, situado junto a la playa, en el que murieron 98 personas en junio, no ha hecho más que aumentar la preocupación por la suba del nivel del mar. Aunque no se ha encontrado una explicación al colapso, una teoría es que el agua se filtró, dañando las estructuras del edificio. Este fenómeno también ha hecho saltar la alarma entre las aseguradoras. 

La compra de seguros contra inundaciones en las zonas de riesgo del sur de Florida es cada vez más cara porque el gobierno federal no está dispuesto a rescatar a los propietarios después de un huracán. De ahí el atractivo de Little Haití.

Lo que ha empezado en Miami se extenderá a todo el mundo. Alrededor del 40% de la humanidad vive a menos de 100 kilómetros de la costa, y muchas ciudades costeras comparten la estructura social de Miami: los barrios ricos en la playa, los pobres en el interior. Basta pensar en ciudades como Río de Janeiro, Los Ángeles o Ciudad del Cabo. Con la suba del nivel del mar, los lugares más caros son los que están más expuestos. En Estambul, por ejemplo, las zonas costeras más selectas del barrio de Kadiköy podrían sufrir derrumbes.

Cuando las costas pasan de ser un atractivo a una amenaza, las ciudades costeras pierden su atractivo. La mayoría de estos lugares ya han abandonado su función original como puertos. En las próximas décadas, podrían despoblarse, creando un nuevo 'cinturón de óxido azul' a nivel global. Podríamos volver a la estructura urbanística de la Edad Media, cuando las colinas eran el punto estratégico de las ciudades, el lugar donde construir las fortalezas. 

Las Little Haiti tendrán que actualizarse. El barrio no adoptó oficialmente ese nombre hasta 2016. Es posible que el apelativo de ciudad mágica pronto lo sustituya, hasta que finalmente este barrio también quede abandonado.

Tags relacionados

Compartí tus comentarios