Francia 'ingobernable': un parlamento dividido promete complicar el segundo mandato de Macron

La extrema derecha sumó bancas mientras un coalición de la izquierda y el partido verde lidera la oposición. No obstante, el sistema democrático del país se verá beneficiado de una mayor representación de los partidos pequeños.

Ingobernable!", decía la portada del diario Le Parisien sobre el estado de Francia la mañana después de la segunda vuelta de las elecciones legislativas.

El presidente Emmanuel Macron perdió su mayoría en la Asamblea Nacional y tendrá que enfrentarse a bloques parlamentarios de izquierda y extrema derecha decididos a tirar abajo sus reformas económicas, entre ellas la del sistema de pensiones.

"Es el peor escenario para Macron. La cultura política francesa no está a favor de los parlamentos divididos. No estamos acostumbrados a hacer concesiones", señala Vincent Martigny, profesor de política de la Universidad de Niza.

Macron versus Le Pen: por qué los franceses creen que nunca estuvieron tan mal como ahora

Esta es la primera vez desde 1988 que las elecciones no han generado una mayoría absoluta en la Asamblea. Macron se verá obligado a llegar a acuerdos con rivales políticos, muy probablemente con el partido conservador Les Républicains (LR), para que se aprueben leyes impopulares como aumentar la edad oficial de jubilación de 62 a 65 años.

Pero los analistas dudan de que Macron pueda hacerlo con el Parlamento actual. Podría reemplazar a su primera ministra Élisabeth Borne debido a los malos resultados conseguidos y estar tentado a disolver la Asamblea y convocar nuevas elecciones en uno o dos años, como lo permite la Constitución. Pero decida lo que decida, es improbable que reavive el entusiasmo reformista liberal que marcó el comienzo de su primer mandato después de su ascenso al poder en 2017.

"Macron no podrá cumplir los objetivos de política económica que prometió durante la campaña porque tendrá que asumir demasiados compromisos. Su agenda de reformas será mucho menos ambiciosa de lo previsto", opina Armin Steinbach, profesor de derecho y economía de HEC París.

Steinbach también señala que incluso la reforma de las pensiones probablemente tendrá menos alcance de lo previsto, mientras que las leyes más fáciles de aprobar serán las que impliquen más gasto, como invertir en energías renovables o subvencionar a los consumidores afectados por la inflación, porque es más probable que los partidos de la oposición estén a favor de ellas.

Para las reformas más difíciles, Macron podría intentar llegar a un acuerdo con LR, que posee 61 escaños, para tener una mayoría en la asamblea. La alianza Ensemble del presidente, que tiene 245 escaños, y LR están a favor de las empresas y de políticas como reducir los impuestos a la producción.

"Habrá medidas para luchar contra la inflación, pero la preocupación es si se podrán cambiar las cosas a largo plazo", señala Xavier Jaravel, profesor de economía de la London School of Economics.

Elecciones en Francia: Macron y Le Pen hacen su último llamado a los votantes

Algunos opinan que los resultados de las elecciones son positivos para la democracia de Francia, plagada de una alta abstención. La elección de cientos nuevos diputados de partidos que anteriormente se quejaban de que tenían una representación insuficiente puede mostrar a los votantes hasta ahora desilusionados que su opinión es escuchada incluso en un sistema de votación sin representación proporcional.

"Contrariamente a lo que mucha gente dice, esto demuestra que el sistema de dos vueltas (en el que se supone que el ganador se lo lleva todo) no genera necesariamente resultados que no reflejan la opinión pública. ¿Los partidos de la oposición se opondrán sistemáticamente a todo e imposibilitarán gobernar el país o tomarán decisiones que permitan gobernarlo? Su credibilidad está en juego", declara Anne Levade, experta en derecho constitucional de la Universidad de la Sorbona.

En las elecciones legislativas de 2017, el partido de extrema derecha Rassemblement National consiguió solamente 8 escaños, a pesar de que Marine Le Pen obtuvo el 34% de los votos en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Esta vez ha tenido 89.

En cuanto a la izquierda, en las elecciones anteriores estaba dividida entre varios partidos y consiguió pocos diputados. Pero esta vez, el político de extrema izquierda Jean-Luc Mélenchon forjó una alianza izquierda-verde que se ha convertido en el mayor grupo de la oposición.

Además, los nuevos diputados de derecha e izquierda provienen de entornos más diversos. Aunque entre los nuevos parlamentarios de Macron en 2017 había muchas mujeres, en su mayoría eran de clase media y alto nivel educativo. Pero ahora hay trabajadores como Rachel Keke, una camarera de hotel.

Miembro del partido de Melenchon, Francia insumisa, Keke lideró una larga huelga sindical por las condiciones de trabajo en un hotel Ibis de las afueras de París. Otro de sus compañeros es el estudiante de 21 años Louis Boyard, uno de los dos diputados más jóvenes de la historia de Francia

"Creo que los franceses han pedido una gran renovación de su democracia", dijo Martigny. "Será un parlamento totalmente nuevo. La novedad es la sorprendente renovación social...Macron llamó a su [campaña] libro Revolución, pero lo que vimos fue en realidad muy conservador."

 Macron, que ha conseguido recuperarse de los reveses políticos, corre ahora el riesgo de ser víctima de la maldición de los presidentes en dificultades en su segundo mandato que afectó a Charles de Gaulle, François Mitterrand y Jacques Chirac, añadió Martigny: "Es el principio de su mandato y ya parece el final. Es muy difícil ver cómo se recuperará".

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