El editorial del Financial Times sobre Malvinas: "Gran Bretaña podría levantar su embargo de armas a la Argentina"

Cuarenta años después de la guerra, el Reino Unido y Argentina deberían crear lazos más normales.

El recuerdo de la guerra de 1982 entre Gran Bretaña y Argentina por las Islas Malvinas puede haberse desvanecido en Londres, pero las heridas en Buenos Aires siguen frescas: una imagen de las islas con el celeste y blanco de la bandera argentina se proyectó en el edificio del Congreso Nacional en el 40º aniversario de la malograda invasión de la dictadura militar, junto con la frase totémica "Las Malvinas son y serán argentinas".

La recuperación del territorio del Atlántico Sur sigue siendo una obsesión nacional, que aparece en todo, desde los billetes hasta las señales de tráfico y los tatuajes. Cristina Fernández de Kirchner, la incansable vicepresidenta y exdirigente del país, sacó a relucir la crisis de Ucrania al hablar de las Malvinas la semana pasada. Su creencia de que Gran Bretaña ocupa las islas del Atlántico Sur por la fuerza la llevó a criticar el "doble estándar" de las potencias occidentales que, según ella, eran selectivas en su condena de las invasiones.

Estas palabras pueden haber complacido a Moscú, que rápidamente le pidió al Reino Unido que reanudara las conversaciones sobre la soberanía con Buenos Aires. Pero no hace más que alimentar los recelos de los isleños hacia la Argentina. Se sienten amenazados por la actual Constitución, que promete recuperar las Malvinas y ejercer la plena soberanía. Se quejan de que la Argentina los considera una colonia de inmigrantes sin derecho a la autodeterminación, en lugar de respetar su deseo de seguir siendo británicos.

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Con la Argentina decidida a reclamar las islas, y los isleños igualmente enfáticos en rechazar cualquier cambio en su estatus de Territorio Británico de Ultramar autónomo, la cuestión de la soberanía sigue siendo tan intratable como siempre. Esta disputa amenaza con eclipsar los avances en otras áreas.

En los últimos 40 años, la economía de las Malvinas se ha disparado gracias a la pesca y el turismo, algo que la Argentina ha aceptado. Esto ha generado una prosperidad nunca antes vista y ha atraído una ola de migración que ha elevado la población de las islas a unos 3400 habitantes desde los 2000 que había antes del conflicto.

Argentina y las Islas Malvinas también han cooperado en cuestiones humanitarias, permitiendo la identificación de los restos de más de 120 muertos de guerra argentinos.

Por Malvinas, edificios y monumentos emblemáticos de CABA fueron iluminados 

Sin embargo, sigue habiendo demasiados prisioneros de las pasiones levantadas en ambos bandos por los acontecimientos de 1982, que costaron un total de 907 vidas.

No se han reanudado las conexiones aéreas directas entre las Islas Malvinas y Buenos Aires. Ningún servicio marítimo conecta las islas con el continente, a 644 kilómetros de distancia. Las madres con probabilidades de tener partos complicados han sido transportadas más de 12.000 kilómetros en vuelos militares a hospitales del Reino Unido. Una guarnición de 1200 militares británicos vigila las islas.

Perpetuar esta situación no beneficia a nadie. Dejando a un lado la espinosa cuestión de la soberanía, se podría hacer más para fomentar la confianza entre la Argentina y las Malvinas y crear una relación más normal.

La reanudación de los vuelos directos entre las islas y la capital argentina sería un buen primer paso, que permitiría a ambas poblaciones volver a conocerse y fomentar el comercio. La cooperación en materia de turismo ayudaría a ambas partes a aprovechar el auge de visitantes a la Patagonia y la Antártida.

Por último, Gran Bretaña podría levantar su embargo de armas a la Argentina, una economía y una democracia del G20 con casi 40 años de antigüedad, y reducir el tamaño de su guarnición en las Malvinas. Esto enviaría una poderosa señal a Buenos Aires y a las islas de que Londres desea ver unas relaciones más normales y de vecindad en el Atlántico Sur.

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Comentarios

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  • FMP

    FABIÁN MARCELO POLETTO

    19/04/22

    Qué pasa ... los aprieta el "PRESUPUESTO" ... NO es que ganan más guita ahora ... las querían ? CUESTA PLATA MANTENERLAS ... JÓDANSE!!!

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