Un choque de trenes ha causado al menos 39 muertos y más de 150 heridos en el sur de España, después de que dos trenes de alta velocidad, repletos de pasajeros, colisionaran en uno de los peores accidentes del país en más de diez años.
El incidente ocurrió el domingo por la noche cerca de Córdoba, cuando la parte trasera de un tren que viajaba de Málaga a Madrid descarriló y se estrelló lateralmente contra otro tren que circulaba en sentido contrario por una vía paralela.
Varios vagones del tren con destino a Madrid descarrilaron alrededor de las 19.45 y la fuerza del impacto contra el segundo tren empujó algunos de sus coches por una pendiente de cuatro metros.
“El impacto fue tan increíblemente violento que hemos encontrado cuerpos a cientos de metros de distancia”, dijo Juan Manuel Moreno, presidente del gobierno regional de Andalucía, donde ocurrió el accidente.
Mientras que los videos de la escena difundidos el lunes mostraban vagones retorcidos volcados de costado, las autoridades pedían a los familiares de los pasajeros que aportaran muestras de ADN para ayudar a identificar a las víctimas.

Al menos 152 personas resultaron heridas en el choque, ocurrido a 360 kilómetros al sur de Madrid, informó el lunes por la mañana la emisora estatal RTVE.
El número de víctimas fatales es el más alto en un accidente ferroviario en España desde 2013, cuando murieron 80 personas tras el descarrilamiento de un tren de alta velocidad en una curva cerca de Santiago de Compostela, en Galicia.
Óscar Puente, ministro de Transportes de España, calificó el accidente como “verdaderamente extraño”, ya que ocurrió en un tramo recto de la vía. Añadió que el tren que inicialmente se salió de los rieles, propiedad del operador italiano Iryo, tenía menos de cuatro años de antigüedad.
Álvaro Fernández Heredia, presidente del operador ferroviario estatal Renfe, dijo que hubo un intervalo de 20 segundos entre el primer descarrilamiento y la colisión entre los trenes, un lapso demasiado corto para que se activara un sistema automático de frenado. Ambos trenes circulaban muy por debajo del límite de velocidad de 250 kilómetros por hora, afirmó. Fernández descartó el “error humano” como causa del accidente y señaló que el origen debe estar relacionado con el tren de Iryo o con la infraestructura ferroviaria.
Iryo afirmó que “lamenta profundamente” el accidente y que su tren descarriló “por razones que aún se desconocen”. Agregó que “está plenamente disponible para la comisión encargada de investigar el accidente y colaborará por completo, aportando toda la información necesaria para esclarecer los hechos”.
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno español, decretó tres días de luto nacional por las víctimas del choque y canceló su viaje previsto esta semana al Foro Económico Mundial en Davos.
Salvador Jiménez, periodista de RTVE que viajaba en uno de los trenes, describió el impacto: “Hubo un momento en el que se sintió como un terremoto”.
Los trenes iban repletos de personas que regresaban a sus hogares tras viajes de fin de semana. El tren con destino a Madrid, operado por Iryo, transportaba a unos 300 pasajeros. En el segundo tren, operado por Renfe y que viajaba de Madrid a Huelva, iban 184 personas. España se enorgullece de la calidad de su red ferroviaria de alta velocidad, una de las más extensas de la Unión Europea.















