

Un equipo internacional de investigadores descubrió una nueva especie de dinosaurio terópodo emplumado, bautizada como Norellraptor barsboldi. El estudio fue publicado el 29 de septiembre de 2026 en la revista científica Nature Communications.
La especie pertenece a los microrraptorinos, un grupo de pequeños dinosaurios dromeosáuridos que están estrechamente relacionados con las aves y son conocidos por sus adaptaciones físicas vinculadas al desplazamiento aéreo.
El fósil encontrado por el grupo de investigadores procede de la Formación Jiufotang, en la provincia de Liaoning, ubicada en el noreste de China. El mismo corresponde al Cretácico Inferior, de una antigüedad aproximada de unos 120 a 125 millones de años.
Qué tiene de especial el fósil de dinosaurio
El fósil hallado es valioso porque conserva todo el esqueleto y parte de las impresiones del plumaje. El ejemplar mide apenas 57 centímetros de longitud, mientras que unos 32 centímetros corresponden a la cola.
Además, el análisis microscópico de uno de los huesos del ejemplar reveló que tenía al menos tres años cuando murió. De la misma manera, uno de los factores más destacados de la investigación fue la evidencia que el fósil del dinosaurio aportó sobre el linaje de la especie.
Otro dato interesante es el origen del nombre de la especie. Norellraptor barsboldi funciona como un homenaje a dos paleontólogos fallecidos en 2025, el estadounidense Mark Norell y el mongol Rinchen Barsbold. Ambos fueron científicos fundamentales en la investigación de dinosaurios semejantes a aves.

Qué demostró el descubrimiento sobre el origen del vuelo de la especie
Norellraptor barsboldi demostró que las adaptaciones necesarias que atravesó esta especie para desplazarse por el aire podrían haberse desarrollado de forma independiente en diferentes linajes de dinosaurios, en lugar de haber sido heredadas de un ancestro volador común.
Para arribar a esta conclusión, los investigadores reconstruyeron cómo aparecieron las características anatómicas vinculadas con el vuelo en dos ramas diferentes. Por un lado, la de los microrraptorinos, a los que pertenece Norellraptor barsboldi; y los avialanos, el linaje que incluye a las aves.
Otro dato relevante sobre el descubrimiento es que aproximadamente el 30% de las características anatómicas de la evolución de los microrraptorianos aparecieron de manera convergente en el linaje de las aves. Esto significa que ambos grupos desarrollaron soluciones anatómicas similares.
Sin embargo, las características relacionadas con el vuelo no aparecieron en el mismo orden evolutivo en ambos linajes. Los autores del estudio consideraron, entonces, que este dato sustenta la teoría de presiones selectivas distintas para las especies, que en última instancia produjeron adaptaciones similares.

Qué implica este descubrimiento para las teorías del origen del vuelo
Este hallazgo aporta evidencias en el debate del origen del vuelo de dinosaurios y aves.
Además, refuerza la posibilidad de que algunas estructuras necesarias para el desplazamiento aéreo hayan aparecido más de una vez y en diferentes linajes, en lugar de que procedan de un único ancestro.
De todas formas, el grupo de investigadores sugiere que el hallazgo proporciona nuevas pistas para reconstruir cómo surgieron y evolucionaron estas capacidades, más que como una conclusión definitiva.













