En esta noticia

Atravesar situaciones complejas o crisis personales suele ser uno de los desafíos más grandes de la vida cotidiana. Sin embargo, el reconocido médico neurólogo y psiquiatra austríaco Viktor Frankl sostuvo a lo largo de su obra que la principal herramienta para sostener la mente y el espíritu frente a la adversidad no es la suerte ni la ausencia de dolor, sino poseer una meta o responsabilidad consciente por cumplir.

Creador de la llamada logoterapia, una corriente psicológica volcada a la búsqueda de sentido, Frankl enfatizó cómo la noción de tener un deber o proyecto pendiente influye directamente en la resiliencia humana:

“Nada ayuda tanto a una persona a superar o soportar dificultades objetivas o problemas subjetivos como la conciencia de tener una tarea en la vida”.

La logoterapia: un sentido único y personal para cada vida

A diferencia de otras corrientes psicoterapéuticas, la logoterapia enseña que el propósito no tiene por qué traducirse en una hazaña heroica o en cambiar el mundo. Para la psicología propuesta por el especialista austríaco, el sentido puede hallarse en metas de diversa escala:

  • Responsabilidades diarias y laborales: terminar un proyecto, cuidar a un familiar o ejercer una vocación.
  • Vínculos personales: sostener una relación afectiva o velar por el bienestar de alguien querido.
  • La postura frente al dolor: cuando una circunstancia difícil no se puede modificar, la manera en que elegimos afrontarla otorga un significado único a la existencia.

Tener un propósito claro no borra mágicamente las dificultades ni asegura una vida libre de sufrimiento, pero sí proporciona una razón concreta para resistir y seguir adelante a pesar de los obstáculos.

Viktor Frankl, histórico filósofo austríaco.
Viktor Frankl, histórico filósofo austríaco.IA

Un enfoque forjado en la experiencia más extrema

El sustento ideológico de Frankl no surgió meramente en un escritorio académico, sino de sus vivencias en los campos de concentración nazis durante la Segunda Guerra Mundial, incluyendo su cautiverio en Auschwitz.

En su célebre libro El hombre en busca de sentido, el autor narra que al ingresar al campo le confiscaron un manuscrito científico listo para ser publicado. La determinación de sobrevivir para reescribir y difundir esa obra perdida se convirtió en el motor que le permitió sobrellevar las condiciones más inhumanas de encierro.

Viktor Frankl y su lógica sobre el sentido de la vida.
Viktor Frankl y su lógica sobre el sentido de la vida.Wikimedia Commons

Viktor Frankl: una vigencia permanente

Para Viktor Frankl, la pregunta clave no es encontrar un “sentido general de la vida” aplicable a todos por igual, sino identificar qué tarea específica nos reclama a nosotros en el momento presente.

Ya sea completar una carrera, encarar un emprendimiento personal, sostener una familia o asumir un compromiso pendiente, descubrir esa función irremplazable transforma profundamente la manera en que el ser humano se posiciona ante los momentos de incertidumbre.