Qué dice la ley

Teletrabajo: ¿se puede seguir desde casa tras la pandemia?

Un informe de la OIT remarca que cerca de 23 millones de personas teletrabajan en la región. En la Argentina alcanzó al 30% de los asalariados, al nivel de los países ricos. ¿Qué pasará el día después?

En el peor momento de la pandemia, en el segundo trimestre de 2020, unas 23 millones de personas transitaron hacia el teletrabajo en la región, de acuerdo con un análisis de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). El home office fue clave para un sector a la hora de garantizar la continuidad de ciertas actividades y la relación laboral. Según la ley, ¿se puede seguir trabajando desde casa cuando pase el Covid-19? 

En la región, entre el 20 y 30% de los asalariados estuvieron teletrabajando durante la pandemia. Antes la cifra era inferior al 3 por ciento.  La Argentina fue el país con el nivel más alto de la región, con un 30% que es comparable con el promedio de los países ricos. 

Un informe a cargo de la economista especializada en mercado de trabajo Roxana Maurizio para la OIT aclara que "fueron los trabajadores formales quienes tuvieron mayores probabilidades de continuar sus actividades desde el domicilio".

  La legislación sobre teletrabajo sufrió cambios en varios países de la región, entre ellos Argentina, que fue cuestionada por el sector privado. La ley proporciona una definición legal del teletrabajo y teletrabajador. 

"En casi todos se establecen ciertas condiciones de esta modalidad como, por ejemplo, la duración de la misma y el regreso al lugar de trabajo; se detallan los costos que deben ser asumidos por las partes y se incluye una referencia explícita sobre la naturaleza voluntaria del teletrabajo", explica Maurizio.

¿El teletrabajo es voluntario?

 Una de las claves es el "principio de voluntariedad y acuerdo entre las partes". Antes de la pandemia se requería la "expresión de interés por parte del trabajador y del acuerdo del empleador. En algunos casos se estipulaba un período de prueba con la posibilidad de volver al trabajo presencial", detalla el análisis de la OIT. 

¿Home office, sistema mixto o trabajo en la oficina?: qué modalidad eligen los argentinos

Con la pandemia se estableció de manera obligatoria pero se entendía, sin embargo, que "tal arreglo era resultado de una situación excepcional". De todas formas, Maurizio plantea que "si bien es esperable que de la mano del control de la situación sanitaria se retorne progresivamente al trabajo presencial, la prevalencia del teletrabajo seguramente será superior a la observada previamente". 

En el camino a la nueva normalidad, "el principio de voluntariedad entre las partes reviste de particular importancia", aclara la economista. En la Ley 27555 de Argentina (Art. 7) se establece que "el traslado de quien trabaja en una posición presencial a la modalidad de teletrabajo, salvo casos de fuerza mayor debidamente acreditada, debe ser voluntario y prestado por escrito". 

También contempla la reversibilidad para volver atrás. "El consentimiento prestado por la persona que trabaja en una posición presencial para pasar a la modalidad de teletrabajo, podrá ser revocado por la misma en cualquier momento de la relación", remarca la norma.

 "Es muy temprano para predecir el alcance efectivo del teletrabajo pero seguramente el mundo del trabajo transitará hacia formas híbridas que combinen trabajo en el establecimiento con trabajo desde el hogar", planteó la economista en el informe. 

DEBATES POR EL DÍA DESPUÉS

Entre los debates que se abrieron a partir del crecimiento del teletrabajo y su continuidad, el informe destaca que antes el trabajo a domicilio se veía como una forma de conciliación con las responsabilidades familiares, durante la emergencia sanitaria las dificultades se incrementaron de la mano del cierre de las escuelas y de los espacios de cuidado. Esto afectó en forma especial a las mujeres, dado que las responsabilidades familiares siguen recayendo mayormente sobre ellas.

 Desde la perspectiva de las empresas, la OIT señala que el home-office representa desafíos "para garantizar la continuidad de las operaciones y mantener los niveles de productividad". 

Por otra parte, agrega que "es posible identificar buenas prácticas que protejan los derechos, la salud y el bienestar de los trabajadores" para "aprovechar eficientemente las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías, y obtener ganancias de productividad y resultados eficientes" de acuerdo a los objetivos y posibilidades de las empresas. 

En líneas generales, la OIT apela a "introducir, utilizar y adaptar el teletrabajo y otras nuevas modalidades de trabajo para preservar los puestos de trabajo y ampliar las oportunidades". Para llegar a esos objetivos se requiere "reglamentación, el diálogo social, la negociación colectiva, la cooperación en el lugar de trabajo, así como la adopción de medidas para reducir las disparidades en el acceso a la tecnología digital", remarca el organismo. 

La OIT considera que puede ser una oportunidad para aumentar el trabajo registrado y señala que se deben respetar las normas internacionales de trabajo pero también las de privacidad, con promoción de la protección de los datos y la conciliación de la vida laboral y la vida privada. 

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