Diego Santilli continúa con su gira por las provincias, hoy será el turno del salteño Gustavo Saénz, luego el ministro del Interior acudirá a Neuquén y Entre Ríos. Entre los gobernadores se abre una brecha sobre el capítulo fiscal de la reforma laboral libertaria, hay tres líneas distintas entre los mandatarios provinciales. Qué dicen los más aliados a Milei.

En Salta hay una ambivalencia, al igual que con varios mandatarios, primero un reclamo por obra pública y Aportes del Tesoro Nacional (ATNs),por otro una necesidad de acuerdo con el Ejecutivo.

Es en este contexto que Saénz mantuvo hoy una “reunión de trabajo” con Santilli, en medio de su gira para conseguir las voluntades necesarias en el Congreso Nacional.

Luego de la reunión, el ministro del Interior aseguró que “ningún gobernador puede estar en contra de una ley que busca generar empleo privado, aumentar la productividad y las inversiones para las provincias y la Argentina”.

Por su parte, Sáenz manifestó estar dispuesto a encontrar los consensos necesarios para avanzar en una “modernización de la legislación laboral que permita hacer crecer el empleo y beneficie a todas las provincias”.

“No hay que tenerle miedo al cambio ni a avanzar. Son leyes viejas que hay que ir cambiando. Tenemos voluntad de diálogo, de no obstruir y de acompañar”, dijo el gobernador salteño.

Saénz será el primero, luego vendrá Rolando Figueroa de Neuquén y por último el aliado acérrimo Rogelio Frigerio de Entre Ríos.

Fuentes allegadas al entrerriano dieron cuenta de una tercera línea entre los mandatarios provinciales: acuerdo para la baja de impuestos y un plan gradual para el mismo.

Recordemos que el proyecto del Ejecutivo propone modificar las alícuotas del inciso A del artículo 73 de la ley de Impuesto a las Ganancias. Esto repercutiría en las recaudaciones provinciales, que ya están bastante resentidas.

“Rogelio está totalmente a favor de bajar impuestos, con lo cual no tiene postura de bajar el capítulo fiscal de la reforma laboral”, indicó una voz allegada al mandatario entrerriano.

Durante su gestión, Frigerio hizo gala de la baja de impuestos en una provincia afectada por una crisis económica acuciante y con las arcas vacías.

Por esto, el gobernador sería parte de un grupo de gobernadores que en la discusión por el capítulo fiscal pretenden moderar el impacto del mismo en las arcas provinciales.

“Modificar el impacto en un sólo año, hagámoslo en dos”. indicaron.

Por otra parte, hay gobernadores tales como Alfredo Cornejo en Mendoza, que también son aliados a Milei, que tienen otra demanda.

Cornejo, junto con otros siete gobernadores, habría pedido a Santilli postergar el capítulo fiscal para el período 2027-2028.

Que se haga cargo el gobierno nacional de la reforma impositiva, solo en el año 2026 en la primera etapa y lo pase para el 2027-28″, afirmó una voz mendocina en diálogo con El Cronista.

Por otra parte, hay algunas voces más duras que dicen que el capítulo fiscal directamente debería ser eliminado para poder pensar en apoyar al gobierno nacional.

El impacto fiscal es importante, y más en esta época donde los ingresos no son buenos producto de la baja actividad económica”, precisaron voces allegadas a Sergio Ziliotto de La Pampa.

Desde La Pampa, por ejemplo, confirmaron a El Cronista que el capítulo fiscal les restaría entre $20.000 millones y $35.000 millones anuales.

Sobre la posibilidad de apoyar la propuesta del Ejecutivo si se saca ese artículo en particular, fuentes allegadas al gobernador dejaron abierta la puerta: “Depende”.

“No hay negociación posible de la reforma laboral tal como la propone la Casa Rosada”, remarcaron voces pampeanas con un mensaje claro. Si no se cambia la letra chica no hay acuerdo posible, añaden.