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Mientras el Gobierno busca retomar el control de la agenda, en el Senado se presenta un escenario de disputa. Si bien el proyecto de bicombustibles consiguió dictamen para llegar al recinto, desde la Secretaría de Energía no estuvieron de acuerdo, una vez más, con los cambios que introdujo Patricia Bullrich para llegar a un acuerdo. En paralelo, los aliados a las pymes del biocombustible exigen más y el poder del oficialismo tambalea. Qué se negocia.
“(Los aliados) quieren más cambios y el Gobierno no quiere”, confirmó una voz allegada al bloque del oficialismo en el Senado en diálogo con este medio.
El proyecto de biocombustibles, cómo pasó con la Ley de Tierras, nació con problemas. La iniciativa busca reordenar las regulaciones sobre el bioetanol y el biodiésel.

Los senadores que responden a las provincias con bioetanol, las azucareras del norte estuvieron conformes con el dictamen que consiguió Bullrich. Asimismo, insistieron que, si las pymes del biodiésel de la región centro no acuerdan, pueden retirar del proyecto esa parte.
Para el Ejecutivo esta no es una solución, y los cambios introducidos por Bullrich son un problema.
“Las senadoras Alejandra María Vigo (Provincias Unidas), Beatriz Ávila (Independencia), Flavia Royón (Primero los Salteños) y Carolina Moisés (Convicción Federal) trabajaron hasta último momento para encontrar una solución, con una propuesta superadora elaborada por la Presidenta de la Comisión de Minería, Energía y Combustibles Flavia Royón”, afirmó una fuente allegada a los bloques aliados.
Sin embargo, Patricia Bullrich habría tomado finalmente la decisión de levantar la sesión hasta que “se consensuen las modificaciones del dictamen.
“El secretario de Energía, Daniel González le dijo el miércoles a Patricia Bullrich que no estaba de acuerdo con el Dictamen como quedó”, confirmó una de las partes involucradas.
En este sentido, las disidencias sobre el biodiésel habrían llegado incluso al interior del bloque libertario. Fuentes calificadas aseguraron que los senadores puntanos y libertarios, Bartolomé Abdala e Ivana Arrascaeta, se opusieron a la liberación del biodiésel a las no integradas.

Fuente: NA
Mariano Sánchez
Lo mismo hicieron los senadores radicales de Santa Fe y La Pampa, esto culminó en que el bloque de la Unión Cívica Radical (UCR) tomó la decisión de no votar nuevamente hasta resolver el capítulo de biodiésel.
“No alcanzaban los votos para aprobar Biocombustibles en la Sesión de mañana, por eso se resolvió bajarla para la próxima semana”, señalaron.
Sin embargo, ni los aliados ni el oficialismo saben al momento del cierre de esta nota si se podrá resolver la discusión la próxima semana.
Esto último es no sólo porque el propio Ejecutivo no está conforme con los cambios en el dictamen, sino porque las pymes del biodiésel siguen exigiendo un cambio en el corte.
“Están trabajando en una propuesta para proteger a las integradas del biodiésel”, afirmaron desde los aliados.
En este sentido, desde el oficialismo confirmaron que las pymes insisten en ampliar los cupos para empresas chicas.
“Pasaron de 7.5 a 10 de corte y siguen pidiendo más”, afirmó una voz fuerte en la discusión.
Voces internas en el bloque califican el problema con los aliados como un devenir lógico de la correlación de fuerzas. “Entregamos y pagamos con cosas permanentemente, ahora no tenemos más nada, se dijo desde el principio que esto iba a pasar y así fue”, afirmaron.
Los cambios que hubo y los que faltan
La iniciativa mantiene el corte obligatorio de biodiésel en 7,5% y prevé elevarlo al 10% un año después de la sanción. A partir de allí, las empresas no integradas tendrán un esquema de participación protegida que irá reduciéndose: 6,5% hasta fines de 2028, 5,5% en 2029, 5% en 2030 y 3% desde 2031.
El punto que permitió cerrar el dictamen fue la incorporación de una garantía para el período posterior. Desde 2036, el 30% del volumen correspondiente al corte obligatorio quedará reservado para empresas no integradas, lo que, con un corte del 10%, representa tres puntos porcentuales del mercado. Ese porcentaje se mantendría incluso si en el futuro aumenta el corte.
Sin embargo, el sector pyme considera insuficiente ese esquema. Su reclamo apunta a que el 3% no sea solamente un piso sino que exista una participación mayor y permanente que les permita competir frente a las grandes aceiteras integradas. En la negociación previa al dictamen, incluso senadores aliados plantearon objeciones al porcentaje finalmente acordado.
De hecho, la propia Flavia Royón, había dejado abierta la posibilidad de introducir cambios durante el tratamiento en el recinto en diálogo con El Cronista
“Acá lo importante es que tenemos un dictamen, y que con ese dictamen podamos ir a debatirlo en sesión. Puede haber modificaciones en el recinto”, afirmó la presidenta de la Comisión de Minería en diálogo con este medio.
Para el bioetanol, el dictamen establece un corte inicial del 12%, que aumentará al 15% después de los primeros doce meses. Durante los 15 años de vigencia de la ley se mantendrá una participación garantizada del 6% para el bioetanol elaborado con caña de azúcar y otro 6% para el producido con maíz.
Los tres puntos adicionales necesarios para alcanzar el corte del 15% no tendrán una materia prima predeterminada. Podrán ser cubiertos con bioetanol producido a partir de cereales, caña de azúcar, biomasa forestal u otros insumos admitidos por la ley.
Como parte del acuerdo con los representantes de las provincias productoras, el texto también establece que ninguna empresa podrá concentrar más del 20% del bioetanol comercializado anualmente para cumplir con el corte obligatorio.

Por Amparo Beraza
Redactora
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