

Una delegación técnica de funcionarios de Estados Unidos se encuentra en la Argentina para avanzar con las operaciones del Corredor Andes-Atlántico, la iniciativa de infraestructura que ambos países lanzaron el pasado 23 de septiembre en Nueva York.
La iniciativa conjunta busca conectar el noroeste argentino, rico en minerales críticos, y la cuenca de Vaca Muerta con los puertos del Atlántico y los mercados occidentales.
Específicamente, el litio y el cobre están dentro de los recursos que el proyecto pretende integrar a las cadenas de suministro.
El embajador de Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas, precisó que la delegación apunta a “profundizar el diálogo con autoridades locales y el sector privado en transporte, energía y minerales críticos”.
La comitiva permanecerá en el país hasta el viernes y tendrá actividades tanto en Buenos Aires como en el norte argentino.

Qué es el Corredor Andes-Atlántico
La iniciativa conjunta apunta a modernizar la infraestructura que conecta la producción argentina de minerales, petróleo y gas con los puertos del Atlántico. El plan incluye un marco de financiamiento de hasta u$s 7.000 millones.
El Corredor Andes-Atlántico es el primero del Hemisferio Occidental dentro de la Asociación del G7 para la Infraestructura y la Inversión Globales. Se suma a otros que impulsa Washington, como el de Lobito en África, el de Luzón en Filipinas, el que une India, Medio Oriente y Europa y la Ruta Transcaspiana.
El objetivo declarado es que Estados Unidos se convierta en socio de referencia para la infraestructura y la inversión en la Argentina. Ambos gobiernos lo enmarcan en una relación que apunta a más inversión estadounidense, cooperación estrecha en seguridad y valores alineados.
“Invertir en Argentina es fortalecer la seguridad económica de los Estados Unidos. Los beneficios alcanzan a ambos países”, sostuvo el canciller Pablo Quirno. Y se explayó: “La maquinaria estadounidense puede ampliar nuestra capacidad instalada y generar empleos calificados en su país de origen”.

Los detalles de la visita
Según consignó El Cronista sobre la visita, las tres instituciones que conforman la delegación cumplen funciones distintas dentro del esquema.
Por un lado, la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC) es la agencia del gobierno estadounidense comandada por Benjamin Black que financia proyectos en el exterior con préstamos, garantías, seguros y aportes de capital. Se espera que el titular arribe a la Argentina para finales de la semana.
La comitiva está encabezada por Katrien Hinderdael, del Departamento de Estado de EE.UU., que coordina la dimensión política del acuerdo y fue el organismo que encabezó el anuncio en Nueva York. También vinieron representantes del Banco de Exportación e Importación (EXIM), encargado de otorgar créditos y garantías atados a la compra de bienes y servicios de origen estadounidense.
El documento oficial prevé además el aporte de la Agencia de Comercio y Desarrollo de Estados Unidos (USTDA) y de los departamentos de Comercio y del Tesoro para preparar las operaciones bajo estándares internacionales.
Esas herramientas se usarán para estructurar transacciones de infraestructura que excluyan a actores ajenos a las reglas de mercado e incorporen “tecnología confiable”. La misión de octubre es la primera instancia de trabajo en el terreno, e incluye el paso por diversas provincias involucradas.
Se espera que el subsecretario de Estado, Christopher Landau, también visite a la Argentina más adelante este mismo mes de octubre. Según la hoja informativa, el funcionario dialogará sobre crecimiento económico e inversión con socios del sector público y privado, y promoverá las operaciones del Corredor.
















