La Libertad Avanza tenía previsto conseguir este miércoles el dictamen del Presupuesto 2027 en Diputados para llevar el proyecto al recinto el 18 de noviembre, pero la negociación se demoró por la falta de acuerdo con el PRO. Según voces del bloque oficialista, Jorge Macri y Rogelio Frigerio presionan para incorporar una serie de reclamos antes de acompañar el proyecto.

La discusión entró así en una nueva etapa. El oficialismo buscaba cerrar durante los últimos días los acuerdos con los bloques dialoguistas para llegar a la firma del dictamen y sostener el cronograma que había diseñado para noviembre. Sin embargo, el entendimiento con el PRO todavía no está cerrado y obligó a postergar los tiempos previstos.

“No hay dictamen de Presupuesto, hay pedidos que el Ejecutivo no contestó”, aseguró una voz del PRO en diálogo con El Cronista al salir de la reunión con los libertarios.

Entre los principales pedidos que plantean Macri y Frigerio aparecen la coparticipación para la Ciudad de Buenos Aires, la quita del impuesto al huevo y distintos temas vinculados con obras y rutas. Los reclamos forman parte de la negociación que el Gobierno mantiene con los gobernadores y los bloques que serán necesarios para construir una mayoría alrededor del proyecto.

La demora impacta directamente sobre el cronograma que manejaba el oficialismo. El objetivo era conseguir el dictamen este miércoles 28 de octubre y llegar con el Presupuesto al recinto el 18 de noviembre. Esa hoja de ruta había sido anticipada por El Cronista y contemplaba que Diputados aprobara el proyecto antes de que el Senado tuviera que acelerar su tratamiento durante noviembre.

Voces allegadas al PRO aseguraron que esperaran hasta el 17 para ampliar los cambios y que de no estar en el dictamen los pedidos del partido amarillo podría llegar a sesionarse el 25 de noviembre, en lugar del 18.

En este sentido, se solicitó al Ejecutivo una baja del impuesto al IVA del huevo. “Es la única proteína que no tiene una baja impositiva”, señalaron.

Además, aclararon que quieren que se incluya en el Presupuesto la deuda que la Nación le debe a la Ciudad de Buenos Aires. “Es probable que el gobierno quiera arreglarlo por fuera del Presupuesto”, indicaron.

En cuestión de rutas, el reclamo es que haya una baja del impuesto a los combustibles. “Que expliquen como avanzan las concesiones y que ya que no se usa el ICL, que se reduzcan”, afirmaron.

El calendario legislativo es uno de los principales condicionantes para la Casa Rosada. La visita del papa León XIV entre el 8 y el 11 de noviembre, los viajes de legisladores por las elecciones de Estados Unidos y el cierre del período de sesiones ordinarias el 30 de noviembre reducen el margen disponible para completar el tratamiento parlamentario.

Por eso, el oficialismo quería llegar a noviembre con la mayor cantidad de acuerdos cerrados. El proyecto ya atravesó varias negociaciones con los aliados, entre ellas la modificación del capítulo de Discapacidad, uno de los primeros puntos que condicionó el acompañamiento de los bloques dialoguistas. También quedaron sobre la mesa los reclamos por universidades, recursos para las provincias, obras públicas y cajas previsionales.

Ahora, el foco está puesto en el PRO. Macri y Frigerio buscan que sus demandas queden reflejadas en la negociación antes de avanzar con el dictamen. Para el Gobierno, el desafío es cerrar esos acuerdos sin desarmar el esquema fiscal del proyecto y, al mismo tiempo, mantener en pie la sesión prevista para noviembre.

Martín Menem - Diputados
Martín Menem - DiputadosHCDN

El Presupuesto 2027 contempla un crecimiento de 4% y una inflación de 18% para el próximo año. En materia de recaudación, el proyecto proyecta un incremento real de 5,7%, mientras que la presión tributaria efectiva nacional pasaría de 21,06% del PBI en 2026 a 21,70% en 2027.

La negociación por el Presupuesto, además, se cruza con la estrategia política del oficialismo en el Congreso. La intención de la Casa Rosada es que el proyecto avance en paralelo con la reforma política y la eliminación de las PASO, una discusión que todavía permanece abierta en el Senado. El Cronista ya había contado que ambas negociaciones quedaron vinculadas a los acuerdos que el Gobierno busca alcanzar con los gobernadores.

Con el dictamen demorado, el Gobierno deberá ahora reordenar el cronograma y continuar las conversaciones con el PRO para evitar que la discusión sobre los reclamos de CABA, las provincias y las obras termine postergando todavía más el tratamiento del Presupuesto 2027.