
Antes de convertirse en CTO de Ualá, Fernando Scasserra ya había recorrido buena parte de la evolución de la industria digital argentina. Con más de 25 años de experiencia en tecnología, pasó por Mercado Libre y Kavak, y desde agosto de 2025 lidera en Ualá las áreas de Tecnología, Seguridad, Data y Operaciones.
Su vínculo con la tecnología comenzó cuando, de chico, experimentaba con circuitos y electricidad y, a los 10 años, empezó a explorar una computadora AT 286 y el sistema DOS. Después llegó Quick Basic, con el que aprendió a programar por su cuenta.
Estudió Ingeniería en Sistemas de Información en la UTN, a la que luego sumó una Maestría en Ingeniería de Software en el ITBA y un MBA en la Universidad Torcuato Di Tella.

Su recorrido profesional incluyó distintos roles de liderazgo en Mercado Libre entre 2006 y 2021, donde participó del crecimiento de Commerce, Fintech y Prevención de Fraude. Más tarde fue CTO de Kavak, con equipos distribuidos en varios países. De esas experiencias se llevó una premisa que hoy aplica en Ualá: la tecnología debe estar alineada con el negocio y los equipos necesitan combinar metodología, confianza y capacidad de ejecución.
“Cada vez pienso más que la tecnología de fondo no es tan importante”, explica. Para Scasserra, importa más que un sistema pueda mantenerse fácilmente y tenga el rendimiento necesario.
Crecimiento y desafíos en Ualá
Cuando llegó a Ualá, la compañía atravesaba una etapa de fuerte crecimiento. Su primer foco fue ordenar y priorizar proyectos según su impacto en el negocio, consolidar equipos y reforzar indicadores de calidad, performance y disponibilidad. El objetivo era preparar la plataforma para acompañar una operación que ya supera los 11 millones de usuarios en Argentina, México y Colombia.

Durante su gestión, Ualá amplió su ecosistema con seguros, dólar, inversiones en acciones, bonos y CEDEARs, además de nuevas alternativas de pago como NFC y Google Pay. En paralelo, la compañía rediseñó su aplicación y su infraestructura tecnológica, incorporó herramientas para simplificar los lanzamientos y logró duplicar la velocidad de entrega de desarrollos.
Pero uno de los principales desafíos está en la inteligencia artificial. Ualá desarrolló Uali, su asistente virtual, que alcanzó un 92% de precisión en respuestas automáticas y redujo a menos de 10 segundos el tiempo de resolución de consultas. El sistema fue desarrollado internamente utilizando las APIs de OpenAI y Anthropic y ya cuenta con un equipo dedicado.
Para Scasserra, el próximo paso va más allá de utilizar IA como apoyo para programar. Su desafío actual es construir una compañía “AI-First”, donde agentes autónomos puedan resolver tareas y procesos completos, transformando no solo la tecnología sino también la forma de trabajar.
Su filosofía de liderazgo parte de una actitud que conserva desde aquellos primeros años frente a una computadora: “Hay que ser curioso, preguntar por qué todo el tiempo, cuestionar lo que a uno no le convence y proponer mejoras”.
















