

El economista Rodolfo Santángelo analizó el estado actual del programa de Javier Milei y advirtió sobre los desafíos que enfrenta el país para mejorar tanto el nivel de actividad como lograr romper un nuevo piso en la tasa de inflación.
Al evaluar tanto el escenario internacional como la dinámica cambiaria local, el especialista reconoció la efectividad de las medidas de contención implementadas por el equipo económico hasta el momento, pero remarcó la urgencia de encontrar nuevos motores para impulsar un repunte generalizado y consolidar una desinflación real.
Al ser consultado sobre el plano global, el analista dimensionó el impacto local del conflicto en Medio Oriente. “Otras experiencias muestran que lo más importante es la duración de esto, nadie sabe si es un fenómeno aislado o es otra Rusia-Ucrania”, analizó.
En esa línea, precisó que “el mayor canal de repercusión viene por el lado de la energía, ahí Argentina tiene una situación razonable como para no ser un gran perjudicado, lo que la perjudica es el ambiente general”.
Sin embargo, alertó que “si esto se alarga hay que prepararse”, dado que “las materias primas por ahora no son afectadas y hasta son levemente beneficiadas, pero hay que estar atentos. Si le toca a todos los países, también nos va a tocar a nosotros”.
De cara a las variables internas, explicó por qué al país le cuesta repuntar más allá de la coyuntura externa. “Creo que Argentina tiene desafíos propios adicionales a lo que pase en Medio Oriente. Se han armado dos seguros anticrisis, el superávit fiscal y el comercial, que son los dos grandes mecanismos de defensa frente a los drones que te atacan”, ilustró.
Y a continuación advirtió: “Pero no sos invulnerable porque los dos frentes tienen desafíos. Eso no te permite hacer los goles, que es lo que Argentina necesita hoy para consolidar la nueva situación política que se armó después del resultado electoral, que es mejorar el binomio nivel de actividad-tasa de inflación”.

Sobre este estancamiento crónico, Santángelo fue tajante respecto a los números recientes de la economía. “Argentina mejoró el PBI el año pasado pero lo único que importa es que volvió al mismo nivel de actividad que teníamos en momentos no de crisis, el nivel que teníamos en 2012, y hemos vuelto a una tasa de inflación del 30% que era lo que teníamos cuando no había crisis, cuando estábamos en lo que llamaban estanflación”, diagnosticó.
“¿Con los seguros anticrisis salimos del estancamiento y bajamos la inflación? No, necesitás otra cosa más, y ahí es cuando todo este contexto te puede empezar a molestar”, agregó.
En su proyección, el experto trazó los escenarios posibles para la gestión de La Libertad Avanza en este tercer año de gestión. “En este tercer año vamos a tener resultados en el medio, algo gris, hay que ver si es un gris oscuro que te lleva a un 2027 donde la única tarea del Gobierno va a ser aguantar y patear la pelota a la tribuna para que no te hagan goles en contra o si tiene posibilidad de tener resultados mejores, eso se va a ir viendo”, anticipó.
Para el economista, “acá no hay un problema de la micro, hay un desafío macro de salir de la estanflación” y el hecho de “que no sea posible resolver problemas con la inflación requiere encontrar otras alternativas”.
En cuanto al plano financiero, ponderó que “por fin el BCRA ha empezado a comprar dólares, ese es el dato positivo”, pero inmediatamente contrastó la dinámica con la salida de divisas: “Lo negativo es que convive con una fenomenal demanda de dólares de la gente, que compró para viajar y para atesorar, muchísimos”.
Esta tensión en la plaza cambiaria obedece, según detalló, a una combinación de factores de oferta y demanda.
“Esto significa que hubo mucha oferta, hay una oferta que sabíamos que iba a estar y que va a continuar que es la exportación, y hay una que no sabemos si va a continuar que es la del ingreso de capitales por parte de las empresas, que están trayendo mucha plata”, describió.
En ese punto, señaló que “ahí tenés una situación donde el mercado cambiario vuelve a tornarse un árbitro de la contienda”. Además, evaluó que “esa situación de compra de dólares, de provisión de liquidez, de baja de tasas de interés, puede que haga que los bancos de repente empiecen a prestar, pero eso hay que hacerlo con una tasa de inflación que baje todavía más. Necesitamos tener resultados positivos simultáneamente en nivel de actividad y de inflación, y eso es bravo”.
Finalmente, apuntó a la heterogeneidad de la actividad y enumeró las condiciones necesarias para un despegue sustentable. “El crecimiento de los sectores ganadores ya lo tenemos, minería, gas, agro. Hasta ahora eso no ha sido suficiente para que sea algo generalizado, está claro que el 40% del PBI todavía está en otra situación”, reconoció.
Como cierre, sintetizó la hoja de ruta que requiere el programa oficial: “Hace falta una economía que alargue el horizonte, que vuelva a la acumulación de reservas, que baje la tasa de interés, que consolide la situación fiscal, para ver si se da un proceso de recuperación”.
















