

Las fronteras políticas argentinas no siempre coinciden con las etiquetas partidarias ni con las preferencias electorales. La identificación con un gobierno o con su oposición puede convivir con matices, dudas y posiciones intermedias, en un escenario en el que las trayectorias de los propios dirigentes también desdibujan las divisiones tradicionales.
En ese mapa, la última encuesta nacional de Analogías registró un aumento de quienes se consideran opositores al gobierno de Javier Milei. Al mismo tiempo, el relevamiento mostró que más de la mitad de los consultados prefiere un cambio de gobierno, aunque la intención de voto para las presidenciales de 2027 mantiene una disputa pareja entre el espacio libertario y el Peronismo Unido.
Autoidentificación opositora: crece el rechazo a Milei
Ante la pregunta sobre si se consideran oficialistas u opositores al Gobierno, el 36,9% de los encuestados se identificó como opositor en octubre, frente al 32,2% registrado en septiembre. La identificación oficialista también creció, aunque menos. del 20,8% al 22,9%. Los datos corresponden a un relevamiento nacional de Analogías sobre 2863 casos, realizado entre el 10 y el 14 de octubre. Ambas posiciones ganaron terreno, aunque alrededor de cuatro de cada diez consultados no se definieron por ninguna de esas dos categorías.
La imagen de Javier Milei también mostró una señal de recuperación, aunque acotada. Según Analogías, la valoración positiva del Presidente interrumpió en octubre una secuencia de nueve meses de deterioro y se ubicó en el 38,9%, en línea con el promedio que había mantenido durante el trimestre julio-septiembre. La mejora no alcanza, por sí sola, para hablar de un cambio de tendencia.
El dato deja una particularidad: la identificación opositora ganó terreno, pero la indefinición continúa ocupando una porción importante de la sociedad. La grieta persiste, aunque no necesariamente ordena a todo el electorado en dos bloques estables.
La distinción importa porque declararse opositor no equivale automáticamente a respaldar a una fuerza determinada ni supone, por sí solo, una decisión electoral tomada.
Oficialismo y oposición: qué muestra la estructura de los posicionamientos políticos
El informe también desagrega las posiciones políticas en cinco categorías: oficialismo, oficialismo moderado, segmento en disputa, oposición moderada y oposición.
En esa clasificación, el oficialismo pasó del 21,5% en septiembre al 25,7% en octubre, mientras que la oposición avanzó del 30,8% al 33,9%. En paralelo, la oposición moderada cayó del 18,2% al 10,1%.
El segmento en disputa representó el 17,2% de los consultados, mientras que el oficialismo moderado reunió el 13,1%.
La distribución permite observar un movimiento hacia las posiciones más definidas dentro de los grandes grupos, aunque el segmento intermedio conserva un volumen relevante. Por eso, no conviene interpretar el crecimiento de la identificación opositora como una traducción lineal a votos para el peronismo o para otra fuerza opositora.
La propia política argentina ofrece ejemplos de trayectorias que atraviesan fronteras partidarias. Miguel Ángel Pichetto pasó de conducir durante años el bloque de senadores del kirchnerismo a ser candidato a vicepresidente de Mauricio Macri en 2019. Daniel Scioli, que compitió por la Presidencia en 2015 y fue candidato a vicepresidente en 2019, por ese mismo espacio, hoy integra el gobierno de Milei.

Cambio de gobierno: el 55% prefiere una alternativa a la continuidad de Milei
Otra pregunta del relevamiento abordó directamente la preferencia entre la continuidad del Presidente y un cambio de gobierno. El 55% eligió el cambio, mientras que el 32,1% se inclinó por la continuidad de Milei.
La preferencia por un cambio alcanzó el 61,2% entre las mujeres, el 60,5% entre quienes tienen hasta educación primaria y el 75,3% dentro del segmento no polarizado. En cambio, la continuidad registró su mejor resultado entre los varones, con el 40,8%.
La encuesta de octubre permite, así, distinguir tres planos: la identificación con la oposición, la preferencia por un cambio de gobierno y la intención de voto. Aunque están relacionados, no son indicadores intercambiables.
Además, el informe de septiembre disponible no incluyó la misma pregunta sobre cambio o continuidad de gobierno. Por lo tanto, no es posible establecer con estos dos relevamientos si la preferencia por un cambio aumentó, disminuyó o permaneció estable respecto del mes anterior.
Intención de voto 2027: el peronismo y Milei mantienen la paridad
La distancia entre las preferencias políticas y la decisión electoral aparece también en la pregunta sobre qué espacio apoyarían los encuestados en las elecciones presidenciales de 2027.
El Peronismo Unido obtuvo el 31,6% de las respuestas, frente al 30,9% del espacio de Milei. La izquierda reunió el 8,6%, mientras que una fuerza de gobernadores alcanzó el 7,5%. El 21,4% no expresó una definición.
Analogías señaló que el resultado mantiene la paridad observada en septiembre, cuando el Peronismo Unido había registrado el 31% y Milei, el 30,7%.
La combinación de estos resultados deja un panorama abierto: la identificación opositora creció, la preferencia por un cambio de gobierno supera la mitad de las respuestas y, sin embargo, el espacio libertario conserva una intención de voto cercana a la del peronismo unido.
La encuesta no permite concluir que todos los que prefieren un cambio vayan a votar por la oposición ni que la ampliación de la identidad opositora se traduzca necesariamente en una ventaja electoral. Sí muestra que la discusión sobre 2027 excede la imagen de los dirigentes y obliga a distinguir entre el rechazo al Gobierno, la voluntad de alternancia y la elección de una fuerza política.


















