

La adolescencia es una etapa de rápido crecimiento y mayores demandas nutricionales. Un estudio realizado sobre 801 adolescentes argentinos analizó sus hábitos alimentarios y destacó la importancia de combinar proteínas de calidad con otros nutrientes esenciales, especialmente el calcio.
Los investigadores encontraron que el 51,7% de los adolescentes consumía con frecuencia alimentos ricos en proteínas. Entre las principales fuentes se encontraban huevos, carnes, leche, yogur y quesos.

La importancia de combinar proteínas y calcio
Según el Dr. Omar Tabacco, expresidente de la Sociedad Argentina de Pediatría e integrante de PROFENI (Profesionales Expertos en Nutrición Infantil), durante la adolescencia resulta fundamental priorizar proteínas completas, capaces de aportar todos los aminoácidos esenciales para el crecimiento. Además, destacó que los lácteos suman un beneficio adicional: son una importante fuente de calcio.
La Dra. Mabel Carosella, pediatra y también integrante de PROFENI, explicó que esta etapa es clave para la formación de masa muscular y ósea, por lo que recomienda incorporar alimentos con alta densidad nutricional y no enfocarse únicamente en un nutriente aislado.
En la misma línea, el Prof. Sergio Britos, nutricionista y Director del Centro de Estudios sobre Política y Economía de la Nutrición (CEPEA), recordó que distintos relevamientos muestran una ingesta insuficiente de calcio en Argentina, lo que vuelve especialmente relevante el consumo de alimentos como leche, yogur y queso.
Alimentos completos antes que suplementos
El estudio destaca que estos alimentos aportan proteínas de alto valor biológico junto con calcio y otros nutrientes que actúan en conjunto. Este concepto se conoce como matriz alimentaria y explica por qué los alimentos ofrecen beneficios que van más allá de los nutrientes consumidos por separado.
La investigación también detectó que el 10,7% de los adolescentes consumía suplementos proteicos y que solo el 41,8% lo hacía por indicación profesional. Además, quienes obtenían más proteínas a través de la alimentación eran también quienes recurrían con mayor frecuencia a estos productos.
Para la Dra. María Elena Torresani, estos resultados refuerzan la necesidad de priorizar una alimentación variada y suficiente antes de incorporar suplementos. Los especialistas concluyen que el desafío durante la adolescencia no es solo aumentar el consumo de proteínas, sino lograr una alimentación equilibrada que combine proteínas de calidad, calcio y otros nutrientes esenciales para el crecimiento.
El yogur, específicamente, es además fuente de microorganismos vivos, con impacto en la microbiota y beneficios demostrados en términos de salud digestiva, inmunológica y metabólica.
Este contenido patrocinado fue elaborado con inteligencia artificial generativa y contó con la supervisión, edición y validación de un periodista de El Cronista.















