De vuelta en el escenario principal del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, Javier Milei habló después de la hora y media de presentación de Donald Trump y dejó un mensaje a favor de desregular y “dejar de fastidiar” al sector privado, envuelta una vez más en críticas al socialismo y las agendas progresistas.
El salón había estado colmado con Trump -se habilitaron tres salas más para seguir la transmisión por la alta demanda para escuchar al presidente de EE.UU.-. De la capacidad para 1300 personas, cuando habló Milei sólo estaba ocupado un tercio.
En la primera fila estaban los incondicionales: Karina, el ministro de Economía Luis Caputo, el canciller Pablo Quirno, el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger y otros funcionarios de su entorno como el cineasta Santiago Oría. También los empresarios Alejandro Bulgheroni, Martín Eurnekian, Bettina Bulgheroni y Gregorio Whertein, entre otros, junto con la anfitriona del WEF, Marisol Argueta, ex canciller de El Salvador.

Milei volvió a presentar su programa económico con un mensaje orientado al sector privado: menos intervención estatal, reformas estructurales y desregulación como condición para impulsar el crecimiento. Lo acompañó con críticas al “socialismo” y un llamado a defender “las ideas de la libertad”.
El Presidente planteó que la eficiencia económica depende de un marco institucional donde se respete la propiedad privada y se habilite la función empresarial. “La eficiencia surge única y exclusivamente” de un esquema “que se basa en el respeto de la propiedad privada y la función empresarial”, afirmó y puso énfasis en el respeto de la propiedad privada y los mercados libres de intervención estatal, un mensaje que había trasladado también por la mañana y que fue bien recibido por los representantes del sector privado.
A la caza de inversiones en un contexto de tensión geopolítica, Milei planteó la “libre entrada y salida” como parte de su agenda de gestión: remover obstáculos y dejar operar al mercado. “La política económica debería orientarse a identificar y remover todas las trabas artificiales, que dificultan el proceso empresarial y los intercambios voluntarios”, señaló.
Y enfatizó que intervenir sobre beneficios y resultados empresariales reduce el crecimiento potencial. “La intervención es una violación del derecho de propiedad, por lo que, al castigar los beneficios, el crecimiento potencial de la economía cae”. El ejemplo que puso la Argentina sobre la mesa en los foros internacionales es el del Ministerio de Desregulación, al que rebautizó “ministerio de los rendimientos crecientes”.
No fue el único que habló de desregular esta semana en Davos. Sin ir más lejos, fue lo que plantearon Úrsula Von der Leyen de la Unión Europea y Emmanuel Macron, el presidente de Francia. Trump impulsa una agenda más pro sector privado -aunque con mucha intervención estatal de la mano de sus negociaciones por aranceles y en los sectors que define como críticas ‘seguridad nacional’-.
La pelea por las inversiones promete abrir un escenario mundial de amplia desregulación para favorecer la entrada -y salida- de capitales.

Para el caso de Argentina, Milei enfatizó que de la mano de Federico Sturzenegger, el Gobierno puso en marcha “13.500 reformas estructurales” para “mejorar eficiencia”. En el arranque de la jornada le había dicho a los privados que tenía “dos motosierras”, por la parte fiscal a cargo de Caputo y la desregulatoria con Sturzenegger.
En ese marco, consideró que “lo más responsable que pueden hacer los Estados respecto al tema es dejar de fastidiar a quienes están creando un mundo mejor”, dijo en referencia a los representantes del sector privado.
A lo largo de la jornada, el Gobierno tuvo dos reuniones grandes con empresarios y banqueros y una serie de bilaterales.
En ese marco, el ministro de Economía, que tuvo un breve encuentro con la titular del FMI, Kristalina Georgieva, dejó su definición sobre el día. “Para los que preguntan cómo están yendo las reuniones del presidente Milei en Davos, les recomiendo que miren el desempeño del Merval, ya que no es común que las acciones suban casi 10% en un día. Ni mucho menos casualidad!”, sostuvo.
Más moderado que el año anterior, Milei cuestionó al socialismo y aseguró que “las ideas de la libertad” están creciendo en la región.
Dijo que “el mundo ha comenzado a despertar” y lo vinculó a “lo que está pasando en América con el renacer de las ideas de la libertad”, proyectando ese movimiento como motor para “encender a todo occidente”.
Para los empresarios que lo escucharon, el mensaje más importante se dio durante la mañana, si bien la idea de “no entorpecer” la labor del sector privado y desregular fue bien recibida. El evento con empresarios que comenzó cerca de las 10.30 tuvo otro formato, con preguntas (ver página 6).
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