

A pesar de un leve deterioro en la evaluación de su gestión atribuido a variables económicas coyunturales así como al impacto del caso Adorni, Javier Milei sigue siendo el candidato con mayor intención de voto de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
Así lo revela la encuesta nacional de marzo de la consultora Tendencias, realizada sobre 3417 casos entre el 9 y el 14 de ese mes, que ofrece una radiografía del humor político con proyección a los comicios del año próximo.
El dato más llamativo del relevamiento en materia de imagen, sin embargo, es el que protagoniza Myriam Bregman. La dirigente del Frente de Izquierda se ubica primera en el ranking de imagen positiva con 42,1%, por encima de Axel Kicillof, que la sigue con 41,6%, y de Javier Milei, que registra 41%.
Completan el cuadro Cristina Fernández de Kirchner con 41,2%, Patricia Bullrich con 37,9% y Victoria Villarruel con 36,5%.
El caso de Bregman es el más paradójico del mapa político actual. Encabeza la imagen positiva entre todos los dirigentes medidos, pero registra apenas 11,4% de intención de voto presidencial en el escenario consultado, lo que abre la pregunta sobre hasta dónde ese capital puede convertirse en votos concretos en una elección nacional.
Qué dice la encuesta que celebra Milei camino a 2027
En el plano electoral, la encuesta midió un escenario con cuatro candidatos: Milei, Kicillof, Bregman y Juan Schiaretti.
El Presidente lidera con 38,1%, seguido por el gobernador bonaerense con 33%. La distancia entre ambos es de apenas cinco puntos, lo que habla de una elección que, de mantenerse ese cuadro, se resolvería de manera ajustada.
Schiaretti aparece cuarto con 4,8%, mientras que un 12,7% declaró no saber a quién votaría.
El liderazgo electoral de Milei se sostiene pese a que el mismo sondeo registra una evaluación negativa de su Gobierno del 55,7% contra 44,3%. La imagen positiva del Presidente, en tanto, cayó al 41%, su nivel más bajo desde el inicio de la gestión, mientras que la negativa trepó al 56,1%.
Ese contraste entre imagen en caída y liderazgo electoral sostenido refleja una dinámica conocida en la política argentina: la intención de voto no siempre sigue de manera lineal la evaluación de gestión.
Lo cierto es que el incipiente desgaste debe todavía demostrar si se consolida o es un fenómeno pasajero. Y, además, no encuentra un destino claro hacia donde derramarse. Ambas pueden leerse como fortalezas estratégicas para el líder libertario frente a un Kicillof que no logra despegar y construir una ventaja que lo posicione como favorito.
La esperanza sigue siendo el estado de ánimo predominante
Según el mismo relevamiento, el 41,3% de los encuestados afirma que no llega a fin de mes y solo el 15,3% dice poder ahorrar.
Las principales preocupaciones son los bajos ingresos (26,9%), la pobreza (23,5%) y la corrupción (14,6%), mientras que la inflación quedó más abajo en la lista, con 7,6%, una señal de que el problema de precios dejó de dominar la agenda emocional de los argentinos.
En el plano de los sentimientos, la esperanza sigue siendo el estado de ánimo predominante con 36,1%, aunque la bronca avanza y llega al 24,2%, consolidándose como el sentimiento que más creció en la serie.
















