Último paso

La estrategia del Gobierno en la vuelta a Diputados: los puntos "intocables" de la Ley Bases

Luego de su paso por el Senado, el megaproyecto deberá volver a tramitarse en la Cámara baja. Reuniones antes de la sesión de ayer e interpretaciones sobre cómo será el nuevo proceso.

Durante el transcurso de los meses de debate que hubo a colación de la Ley Bases y el paquete fiscal, el Gobierno mutó sus posiciones de intransigencia a negociar y se vio obligada a ceder en diversos puntos para poder movilizar ambos proyectos tanto en Diputados y en el Senado. Mientras ayer en la Cámara alta se ponían en debate ambos proyectos, desde Casa Rosada reconocían que solo había pocos puntos que no podían tocarse.

En las últimas horas de la tarde y con la aprobación en general de la Ley Bases asegurada de palabra con varios senadores, los principales funcionarios a cargo de la negociación se reunían en la Jefatura de Gabinete para repasar el poroteo de la votación de los apartados clave. Uno de ellos, de conversación diaria con el Presidente, decía ante la consulta con El Cronista que la reducción de las privatizaciones y la quita de la moratoria había fortalecido la posición del oficialismo para conseguir su aprobación.

"Consideramos que incluso se han hecho cambios interesantes en los proyectos. Hay aspectos que nos parece bien que se hayan modificado", indicaba, refiriéndose a que el Gobierno respetaría la gran mayoría de los cambios autorizados con la oposición dialoguista cuando ambos proyectos vuelvan a la cámara de origen. "Será decisión de la Cámara de Diputados lo que pase con ambas leyes", buscaban deslindarse cerca del Presidente.

Los alfiles mileistas indicaron que esa postura no se respetaría en todos los casos. "Estamos negociando las facultades delegadas. Ese es el principal punto que no vamos a permitir que se toque", indicaba un máximo asesor de la Casa de Gobierno. 

Consideraban que si se daba de baja la facultad extraordinaria en cuestiones administrativas una parte significativa del Título II de Reforma del Estado se vería limitada. Ambas fueron aprobadas anoche con el desempate de la titular del Senado, Victoria Villarruel. La ausencia de los senadores santacruceños en el momento de votar este apartado, pese a que se habían pronunciado en contra de la ley en general, fue crucial.

Las negociaciones coordinadas por el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, condujeron en la aprobación de todos los Títulos de la Ley Bases.

A pesar de que voceros del Presidente indican que "la motosierra es eterna", desde Balcarce 50 reconocen que las concesiones que se hicieron en las últimas semanas se explican por la necesidad de aprobar en términos generales la Ley Bases y que un nuevo bloqueo legislativo debilitaría la mirada desde el exterior sobre el Gobierno.

En particular, consideraban necesaria la aprobación de los artículos de modernización laboral y el bloque de Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Los cambios para conseguir la aprobación de este último capítulo se daban incluso, hasta dos horas antes de la votación en general.

La vuelta de ambos proyectos a Diputados hizo que en los últimos días ya comenzaran las gestiones con los jefes de bloque opositores. "Son ellos los que quieren darle rapidez al asunto para que se trate cuanto antes", dijo un funcionario de la Casa Rosada, dando a entender que todavía no hay una fecha definida. Semanas atrás, el jefe de Gabinete Guillermo Francos había dicho que estimaba que se podría terminar el trámite legislativo en julio.

La jurisprudencia legislativa más fuerte indica que la cámara de origen no puede implementar cambios al proyecto proveniente de la revisora: o insiste con el proyecto de la media sanción o aprueba el del Senado. Una fuente libertaria no veía con malos ojos una interpretación formulada por la espada legislativa del radicalismo en Diputados, Alejandro Cacace; que habla de hacer una mixtura entre ambos textos.

Muchos de los acuerdos que se hicieron con los senadores se realizaron bajo el supuesto de que los cambios negociados no se tocarían en Diputados. El mismo jefe de Gabinete así se lo había asegurado a varios jefes de bloque y gobernadores. Aunque no hay ratificaciones, esta es la alternativa que más se baraja.

El presidente Javier Milei expuso ayer en dos eventos diferentes. Comentó que es víctima de "las trabas que pone la casta política" y publicó a través de sus redes que las protestas de ayer fueron una especie de "golpe de Estado". Desde su círculo indican que las manifestaciones no pusieron en peligro "ni por un segundo" la sesión en el Senado: "Es un comportamiento típico de estos muchachos, no esperamos otra cosa hacia adelante".

El Gobierno comenzó a darle mayor preponderancia a la rosca política y la negociación como forma de construir poder. A pesar de haberse puesto en pausa por unos días, la confrontación y el antagonismo con diferentes sectores políticos no dejó nunca de ser una de las principales herramientas discursivas: ayer, la Oficina de la Presidente de la República Argentina (OPRA) anunció que convocará al nuevo Pacto de Mayo solamente a los gobernadores, legisladores y expresidentes que hayan apoyado al oficialismo en el Congreso.

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