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La Ciudad de Buenos Aires tiene, desde ayer, su propio esquema de incentivo a las inversiones luego de que la Legislatura local aprobara los proyectos presentados por la bancada de La Libertad Avanza y que contaron con el apoyo del oficialismo porteño.
En principio, se hizo efectiva la adhesión de la Ciudad al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que había sido creado desde la Nación para promover la radicación y desarrollo de grandes proyectos de inversión en sectores estratégicos mediante la implementación de beneficios.
En ese sentido, desde los actores políticos que impulsaron la adhesión hablaron de la radicación de inversiones en sectores vinculados a tecnología, infraestructura, servicios basados en el conocimiento y actividades de alto valor agregado.
El RIMI, en cambio, está orientado a promover nuevas inversiones productivas en la Ciudad, fomentar el desarrollo económico, fortalecer la competitividad de distintos sectores y generar empleo.
Qué inversiones podrán acceder a los beneficios
El régimen alcanza, por un lado, a las empresas ya incorporadas al régimen nacional de medianas inversiones previsto en la Ley Nacional N° 27.802 y, por el otro, incorpora específicamente a microempresas que realicen inversiones productivas en la Ciudad por montos de entre u$s 100.000 y u$s 149.999,99, permitiendo así extender los beneficios a proyectos que hoy no se encuentran alcanzados por el esquema nacional.
El nuevo esquema permitirá incluir proyectos desde USD 100.000, un piso considerablemente menor al de los regímenes nacionales tradicionales.
Se priorizan inversiones en:
- bienes de capital;
- tecnología;
- obras;
- eficiencia energética
Quedan excluídas:
- actividades financieras;
- bursátiles
- activos especulativos.
Qué beneficios fiscales tendrán las empresas
Entre los principales beneficios previstos se establecen exenciones en el Impuesto de Sellos y en ABL para determinados proyectos productivos, así como la posibilidad de computar hasta el 25% de la inversión realizada como pago a cuenta del Impuesto sobre los Ingresos Brutos.
Entre los beneficios previstos aparecen exenciones en ABL, Impuesto de Sellos y la posibilidad de computar parte de la inversión como pago a cuenta de Ingresos Brutos.
A su vez, el Banco Ciudad podrá implementar líneas de crédito destinadas a los proyectos adheridos. El Banco Ciudad podrá ofrecer líneas de financiamiento específicas para proyectos adheridos al nuevo esquema.
La trastienda política que permitió la aprobación

El bloque libertario que encabeza Pilar Ramírez había empujado los proyectos de RIGI-RIMI casi en simultáneo con la agenda que, en el mismo sentido, había impuesto a nivel nacional el presidente Javier Milei.
Sin embargo, pasó bastante tiempo hasta que se abrió la ventana de oportunidad para el tratamiento y la aprobación.
En las últimas semanas, el gobierno de Jorge Macri envió a la Legislatura un proyecto para ampliar el presupuesto del año, con un recálculo de inflación. Para conseguir ese objetivo necesitó negociar la abstención de LLA y, a cambio, se aprobaron los proyectos de inversiones.
Ramírez sostuvo que la Ciudad “no se podía seguir quedando afuera. Hoy todos los temas que se discuten en la Ciudad vienen de nuestra agenda libertaria. La transformación es gigantesca”.
La aprobación del RIGI-RIMI en la Legislatura también dejó una señal política: fue leída como una victoria de La Libertad Avanza dentro de la agenda económica porteña.
Propios y extraños conceden que se trata de una victoria libertaria, una ofrenda a Javier y Karina Milei. Pero, aunque aprobados, también muchos afirman que los proyectos no tendrán gran efecto en la economía local, que ya cuenta con “su propio ecosistema”.
Desde la oposición peronista, Claudia Neira dijo que el RIGI “es inviable para la Ciudad porque no existen inversiones en los sectores que habilita”, mientras que el RIMI “es injusto con quienes ya invirtieron, generando condiciones diferenciadas a costa de más gasto tributario”.
“Para los restaurantes, las industrias y los comercios que no levantan no hay una sola política real en ninguno de los proyectos que se votaron”, cuestionó.
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