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En uno de los pasajes más intensos de su intervención, el presidente Javier Milei redobló las críticas al kirchnerismo y lo señaló como principal responsable del deterioro económico argentino.
Durante la apertura del año legislativo, el mandatario vinculó la crisis estructural del país con presuntas prácticas irregulares en la obra pública y en el sector energético impulsadas por gestiones anteriores.
Según afirmó, esas políticas habrían condicionado el crecimiento durante décadas y postergado el desarrollo nacional. Incluso sostuvo que, sin esos desvíos, la Argentina podría haber alcanzado estándares de país desarrollado desde fines del siglo XIX.
Energía y exportaciones: la apuesta central del modelo Milei
El jefe de Estado colocó al complejo energético como el eje del nuevo esquema productivo. De acuerdo con su proyección, en un plazo de cinco años el sector podría generar exportaciones cercanas a los u$s 50.000 millones anuales, una cifra que cambiaría el perfil externo del país.
Milei defendió el rumbo económico y aseguró que el proceso ya está en marcha, con inversiones y proyectos que apuntan a consolidar a la Argentina como proveedor estratégico de energía a nivel global.
Neuquén y el boom energético: el rol clave de Vaca Muerta
En ese marco, el Presidente destacó el papel estratégico de Neuquén como epicentro del desarrollo hidrocarburífero. La provincia concentra la actividad de Vaca Muerta, uno de los mayores reservorios de shale gas y shale oil del mundo.
Javier Milei aseguró que el crecimiento del sector transformará a la región en un polo urbano y productivo de gran escala, al punto de proyectar que el “gran Neuquén” podría convertirse en una de las principales metrópolis del país. También remarcó que otras ciudades del interior tienen potencial para replicar ese proceso si se consolidan reglas estables para la inversión.
Minería, empleo y la comparación con Chile
El mandatario anticipó una fuerte expansión de la actividad minera a lo largo de la cordillera y planteó que el sector podría generar cientos de miles de puestos de trabajo.
En su análisis, comparó el desarrollo argentino con el de Chile y sostuvo que, con un marco normativo claro y previsible, la Argentina podría alcanzar hasta un millón de empleos privados vinculados a la minería, en contraposición con lo que definió como crecimiento del empleo público sin respaldo productivo.

Energía barata e industrialización: ¿qué sectores crecerán?
Además, también puso el foco en la disponibilidad de energía abundante y competitiva como factor clave para atraer industrias pesadas y relocalizar inversiones. Según su visión, un esquema energético sólido permitiría modificar la matriz productiva.
Entre los sectores que podrían expandirse mencionó:
- Petroquímica
- Siderurgia
- Producción de aluminio
- Desarrollo de hidrógeno
- Procesamiento de litio y minerales estratégicos
El planteo apunta a una economía más orientada a la exportación y con mayor valor agregado industrial.













