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Mientras en el Congreso el peronismo trabaja para blindar las PASO como mecanismo de definir sus internas, la situación del gobierno nacional acelera las agendas de los Justicialistas que miran al sillón de Rivadavia. En esta línea, Axel Kicillof aceleró los actos partidarios en búsqueda de mostrar “federalismo” y Sergio Massa se apuró en meterse en la interna misionera. El reclamo de los gobernadores.

Todavía sin una mesa de conducción común ni un mecanismo definido para resolver las candidaturas de 2027, el trasfondo común es la pelea por la representación del peronismo ante un eventual cambio del escenario político.

Sin embargo, las fotografías también dejaron expuestas las dificultades para reunir en un mismo espacio al kicillofismo, el massismo, el kirchnerismo y los sectores que mantienen vínculos con los gobernadores.

Kicillof busca tender puentes con gobernadores

El primer movimiento de Kicillof ocurrió el jueves 20 de agosto en la sede del PJ bonaerense de La Plata. Allí encabezó el seminario “Peronismo X Peronistas: propuestas para una transformación nacional”, organizado por el Frente Nacional Justicialista que conduce Julio Pereyra.

El encuentro fue presentado como una demostración del crecimiento federal del gobernador y contó con la presencia del vicegobernador de Salta, Antonio Marocco. Su participación bien podría ser leída como un acercamiento al gobernador Gustavo Sáenz, uno de los mandatarios provinciales que mantiene diferencias con el kirchnerismo y reclama mayor autonomía en la toma de decisiones nacionales.

Marocco evitó anticipar una candidatura y planteó que el proceso debe comenzar por la organización partidaria. “Primero hay que organizar el peronismo, luego las alianzas y recién después de eso definir el nombre de quien mejor nos represente”, afirmó durante el encuentro.

Además, participó el dirigente neuquino Darío Martínez; el exsenador correntino Martín Barrionuevo; el intendente de Reconquista, Enri Vallejos; su par de La Quiaca, Dante Velázquez; los funcionarios riojanos Federico Bazán y Santiago Azulay, y el diputado neuquino Pablo Todero, entre otros representantes del interior.

Kicillof aprovechó la convocatoria para ratificar su discurso nacional y pidió construir una alternativa que devuelva “la dignidad y el orgullo al pueblo argentino”. Entre los participantes también hubo respaldos más explícitos a su candidatura presidencial, aunque el gobernador volvió a evitar una definición formal.

La demostración continuó el sábado con el lanzamiento de MDF Juventudes en San Martín. Ante más de 3.000 militantes, Kicillof afirmó que “la era de Milei se termina en 2027” y cerró con la marcha peronista.

Aunque la organización destacó la llegada de jóvenes de las 23 provincias, la fotografía política quedó concentrada en el núcleo bonaerense del Movimiento Derecho al Futuro.

Asimismo, desde el peronismo “federal” se volvieron a presentar críticas al mandatario provincial. La senadora y vicepresidenta del Senado, Carolina Moisés, figuraba inicialmente entre las expositoras, pero fue retirada de la programación antes del encuentro.

Moisés no difundió una explicación propia sobre lo ocurrido, pero reprodujo en su cuenta de X una publicación que aseguraba que había sido “bajada” del acto. El mensaje sostenía que su participación podía modificar la ecuación política debido a su cercanía con los gobernadores Osvaldo Jaldo, Raúl Jalil y Gustavo Sáenz.

La secuencia dejó una fotografía difícil para el armado federal de Kicillof. Moisés eligió visibilizar públicamente esa exclusión.

Fuentes cercanas a los gobernadores indicaron a El Cronista que existe un fuerte descontento con la conducción nacional del PJ, tanto Sergio Massa como Axel Kicillof, a quienes le reclaman “más lugar para las provincias”.

Moisés se hizo eco de ello y compartió el planteo de dirigentes provinciales que reclamaron que ella, Natalia de la Sota y María Rachid sean incorporadas a una futura mesa de unidad junto a Kicillof, Massa, Máximo Kirchner, José Mayans, Germán Martínez y Ricardo Quintela. “Excelente idea, compañero”, respondió Moisés.

“El norte también existe y necesita representación. No se puede construir un proyecto nacional mirando solamente desde Buenos Aires”, sostuvo una de las publicaciones amplificadas por la jujeña.

El massismo buscó su propia fotografía con Passalacqua

En paralelo al despliegue de Kicillof, una comitiva del denominado Peronismo Federal viajó a Misiones y mantuvo una reunión con Hugo Passalacqua después de que el gobernador rompiera con el espacio conducido por Carlos Rovira.

Lo interesante es que la reunión de Passalacqua con el peronismo más massista llega luego de que el gobernador cerrara filas con Diego Santilli por el nuevo “régimen de zonas cálidas”.

En Misiones hay algo más que solamente una cuestión presupuestaria, la interna con Rovira no tendría vuelta atrás.

Passalacqua venía del Frente Renovador de Sergio Massa, y llegó a la magistratura misionera tras romper con el tigrense y aliarse con el rovirismo.

Sin embargo, hace unos meses Rovira decidió dejar el partido que conducía y formar un nuevo partido llamado Encuentro Misionero. En este sentido, vació los espacios de poder de la vieja estructura y aisló a Passalacqua.

Algunos de los ejes que alimentaron la disputa serían ordenar votar leyes de forma unilateral, el escándalo por la conducción de Blender y sobre todo una posible alianza con Milei de cara a las elecciones 2027.

Desde el massismo pretenden que el gobernador se consolide nuevamente como un cuadro del Frente Renovador nacional y deje a Rovira el espacio libertario.

Del encuentro en Misiones participaron Victoria Tolosa Paz, Guillermo Michel, Emir Félix, Juan Manuel Olmos y Federico Achával. Massa no estuvo personalmente, pero el sector estuvo representado principalmente por Michel, uno de sus principales colaboradores económicos, y por Achával, intendente de Pilar.

La delegación mantuvo primero una reunión con Passalacqua en la residencia del gobernador y después se trasladó a la sede del PJ misionero, donde fue recibida por el presidente partidario, Christian Humada.

Tolosa Paz presentó la visita como parte de la construcción de “una agenda federal para la Argentina que viene”. Según explicó, durante el encuentro conversaron sobre el estado de las rutas nacionales, las dificultades del interior productivo y el impacto de la economía sobre la industria, el comercio y el empleo.

“Hay una alternativa para la Argentina, y empieza escuchando al interior y construyendo desde el federalismo”, escribió la diputada después de la reunión.

La lectura en el oficialismo nacional

Los movimientos de los últimos días muestran un peronismo que volvió a activarse, aunque todavía sin una conducción reconocida por todos sus sectores.

Voces calificadas desde el interior de la mesa política indicaron en diálogo con El Cronista que más allá del vínculo que tenga Diego Santilli con los gobernadores aliados, nada de ello surtirá efecto si el peronismo recobra fuerza.

Presidencia

En este sentido, el oficialismo sabe que, si los gobernadores aliados huelen la posibilidad de una victoria peronista a nivel nacional en el 2027, se volverán a encolumnar tras la conducción nacional del PJ.

Por ahora, voces internas libertarias descartan que Javier Milei gane en primera vuelta las elecciones y con el peronismo unificado tras una interna, la cuestión puede hacerse más cuesta arriba.