El FMI aseguró que todavía está en desarrollo la segunda revisión del programa, destacó las reformas estructurales que impulsa el Gobierno y llamó a “mitigar los costos de la transición”, celebró la acumulación de reservas y se refirió a la decisión de no actualizar la medición de inflación.
“El staff tuvo buenas discusiones con las autoridades durante la misión por la segunda revisión dentro del Acuerdo de Facilidades Extendidas y la revisión del artículo IV. Las discusiones siguen”, aseguró la vocera del organismo, Julie Kozack, en su conferencia habitual.
La misión del FMI dejó Buenos Aires la semana pasada, en medio de las discusiones por las modificaciones de la medición de inflación y con las primeras protestas por la reforma laboral. La misión evitó dar precisiones.
Mientras tanto, las discusiones técnicas continúan y todavía se espera el staff level agreement, las conclusiones de los equipos técnicos involucrados en la revisión, documento que será elevado al directorio para discutir la aprobación de la revisión que llevará al desembolso de u$s 1000 millones.
“Las discusiones se mantienen en el contexto de una agenda más amplia de reformas que se lleva adelante por parte de las autoridades. Esta agenda de reformas apunta a consolidar el impresionante proceso de estabilización que ha hecho Argentina hasta ahora y también para fortalecer las bases para el crecimiento duradero”, subrayó la vocera.
La funcionaria agregó que desde el comienzo del año se dieron pasos importantes para “fortalecer la confianza y la estabilidad externa de Argentina”.
“Estos pasos fueron especialmente impulsado por las últimas actualizaciones del régimen monetario y cambiario y las compras diarias y consistentes de divisas para alcanzar las obligaciones de deuda y para reconstruir las reservas”, destacó sobre la estrategia de acumulación que desde que inició el año ya lleva acumulados más de u$s 2000 millones.
Esta estrategia sostenida de acumulación de reservas, junto con el ancla fiscal, son los factores fundamentales que para Kozack permitirán que Argentina tenga un “acceso durable a los mercados internacionales” y que también le permitirán al país “atender mejor los shocks”.
Reformas
Respecto de la reforma laboral que se debate esta tarde en el Congreso, en el marco de un paro general convocado por las centrales obreras, la funcionaria del FMI destacó las “reformas estructurales” del mercado de trabajo para “reducir la informalidad pero también para apoyar la creación de empleo”.
También destacó la apertura comercial de Argentina y los recientes acuerdos firmados con Estados Unidos, a la espera de su tratamiento en el Congreso, y el de la Unión Europea y el Mercosur, que ya será tratado por el Senado en los próximos días, convirtiendo a Argentina en el primero en aprobarlo.
“Mitigar de manera adecuada los costos de transición asociados con las reformas también va a ser importante para Argentina”, subrayó Kozack.
La funcionaria no confirmó si esperan nuevas reformas, como la fiscal que había sido discutida en el acuerdo.
Inflación
Consultada por la decisión del Gobierno de no actualizar la metodología, la funcionaria contó que hablaron del tema con las autoridades y reforzaron la necesidad de tener estadísticas confiables.
“Estamos muy comprometidos con las autoridades en sus esfuerzos para proteger la calidad, exactitud y transparencia del sistema estadístico de Argentina. En nuestras discusiones con las autoridades acordamos que tener estadísticas confiables y oportunas y de alta calidad e imparciales es esencial para la realización de políticas públicas acertadas y que generen confianza”, agregó Kozack.
La actualización de la canasta con la que se mide la inflación había sido discutida con el FMI. En el acuerdo firmado en abril del año pasado, se estableció que en la segunda revisión, fijada para agosto de 2025, se iba a determinar la fecha en la cual se comenzaría con la difusión de la nueva canasta para medir la inflación, basada en la Encuesta de Gasto de los Hogares de 2017/2018, para reemplazar la actual de 2004.
La segunda revisión fue movida a enero y luego a febrero de este año. La misión dejó Buenos Aires y todavía no se conoce cuándo se difundirá la nueva canasta.
El Gobierno dijo que suspendía su difusión hasta que se consolide el proceso de desinflación. En paralelo, deslizaron que avanzarían en una nueva medición, mientras que el Banco Central elaboró su propio índice en el que robustece una medición núcleo de la inflación, sin factores con alta volatilidad, como la carne.



















