GIRA POR RUSIA

FMI: Alberto Fernández se fue a China y Rusia y dejó instrucciones para destrabar la grieta interna por el acuerdo en el Congreso

El presidente Alberto Fernández está de gira en Rusia y China. Antes de viajar, nombró a Germán Martínez en reemplazo de Máximo Kirchner en Diputados. Y pidió medidas concretas para destrabar el conflicto interno

Luego de definir la designación de Germán Martínez como reemplazante de Máximo Kirchner y nuevo jefe de la bancada de diputados del oficialismo, el presidente Alberto Fernández se subió al avión que partió rumbo a su gira por Rusia y China aunque ya dejó instrucciones precisas en el gobierno: buscar la unidad del Frente de Todos para aprobar el acuerdo con el FMI en el Congreso sin posibilidad alguna de que haya modificaciones a ese entendimiento cerrado por Martín Guzmán en Washington.

La jugada es de extremo riesgo político según lo admiten en el propio gobierno nacional si se tiene en cuenta que Máximo Kirchner y buena parte del kirchnerismo duro en el Congreso objetan el alcance del acuerdo con el Fondo. No está dicha aun la última palabra de Cristina Kirchner pero todo indica que la vicepresidenta es reacia a avalar un recorte del déficit fiscal como el que acordó Alberto Fernández con el FMI para los próximos años.

En este contexto, el Presidente recibió ayer en su despacho al diputado Martínez y deslizó en su cuenta de Twitter: "su compromiso y trayectoria son muy valiosas para profundizar los consensos y trabajar por leyes que mejoren la vida de las argentinas y argentinos", dijo. En lenguaje albertista esto implica una respuesta por elevación al kirchnerismo duro que dio muestras de ruptura en el Frente de Todos en las últimas horas.

Desde el círculo íntimo del Presidente aseguraron ayer a El Cronista que la hoja de ruta que dejó Alberto Fernández antes de partir a Moscú es que tanto Martínez como Sergio Massa avancen en Diputados en negociaciones para lograr la unidad de la bancada oficialista. El pedido contempla una apuesta mayor: intentar que el Congreso apruebe antes de marzo el acuerdo con el FMI sin modificación alguna para evitar el default.

Desde la Casa Rosada añadieron que la figura de Martínez es "una apuesta por el consenso y los acuerdos internos". Ayer recordaban en el gobierno que fue precisamente el diputado santafecino Martínez quien buscó recomponer en su momento la interna de su provincia minada por la interna de Agustín Rossi y el gobernador Omar Perotti. Esto le da un perfil propio al nuevo jefe de bancada del Frente de Todos: no es un camporista acérrimo aunque tampoco un albertista pleno.

Bajo este perfil y con instrucciones precisas de Alberto Fernández el mismo Martínez expresó ayer al salir de la Casa Rosada que "no siento que peligre el acuerdo del FMI. Me parece que vamos a tener que trabajar. Hablar mucho, argumentar, persuadir".

¿Podrá el flamante jefe de bancada oficialista lograr la unidad deseada por Alberto Fernández en medio de gestos de un kirchnerismo duro que objeta de plano el acuerdo con el FMI y se niega a aproibarlo? Nadie lo sabe.

Lo concreto es que en el gobierno insisten en que una vez que el directorio del Fondo avale internamente el preacuerdo sellado con Guzmán será el Poder Ejecutivo que envíe el proyecto de ratificación de ese entendimiento al Congreso para su aprobación sin cambios. No hay fechas aún de esta definición pero se sabe que debe ser antes de marzo que es cuando vence el primer pago importante de este año al FMI.

"Será la primera vez en la historia que el Poder Legislativo trate un acuerdo sobre deuda contraída por un gobierno", dijo un funcionario de la Casa Rosada. Se refería así a la decisión de Alberto Fernández de avanzar con todo en ese acuerdo en el Congreso sin modificaciones como pidió ayer el diputado kirchnerista Leopoldo Moreau.

En el círculo último de Alberto Fernández reiteraban anoche tras la designación de Martínez como jefe de bancada oficialista que "no habrá margen alguno para cambios de un acuerdo internacional". Esto es: se podrán escuchar objeciones en cuanto a las metas de déficit, plazos de pago y otras cuestiones pero no ello no implicará modificar ni una coma del acuerdo.

Para que no queden dudas de esta hoja de ruta que dejó Alberto Fernández antes de partir a Moscú y China, tanto en la Casa Rosada como en el Congreso los funcionarios o legisladores leales al Presidente aseguran que un acuerdo internacional se debe aprobar o rechazar en el Parlamento pero no se puede enmendar.

Es decir, que la idea que subyace en el esquema planteado por el gobierno es que se buscarán todos los acuerdos posibles hacia adentro del Frente de Todos y con la oposición. En el caso de que el Parlamento decida rechazar el acuerdo con el FMI y la Argentina se encamine al default ya no será ello una responsabilidad plena del jefe de Estado sino de quienes se opongan al acuerdo.

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  • FL

    Fernando Loisso

    02/02/22

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  • FL

    Fernando Loisso

    02/02/22

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