

En una entrevista con Luis Novaresio, en A24, que se emitirá esta noche, el secretario general del Consejo Nacional del PRO y diputado nacional, Fernando De Andreis, descartó una fusión entre su partido y La Libertad Avanza, aunque dejó abierta la puerta a fórmulas compartidas en los distintos distritos.

En ese marco, De Andreis fue consultado sobre la posibilidad de que el PRO y La Libertad Avanza compartan candidaturas en los 24 distritos. Su respuesta fue afirmativa. Y cuando la conversación se trasladó a la Ciudad de Buenos Aires, donde Jorge Macri buscará defender el territorio del PRO frente al avance libertario y la candidatura de Horacio Rodríguez Larreta por el MID, el dirigente aceptó explícitamente la posibilidad de una fórmula entre el actual jefe de Gobierno y Pilar Ramírez, dirigente de La Libertad Avanza.
“Sí”, respondió De Andreis cuando Novaresio le planteó si podía imaginar una fórmula Jorge Macri-Pilar Ramírez. La definición abre uno de los escenarios que hasta ahora aparecía como parte de las especulaciones de la negociación entre ambos espacios.

De todos modos, De Andreis marcó un límite respecto de quién debería encabezar una eventual boleta conjunta. Ante la posibilidad de que La Libertad Avanza aceptara un candidato del PRO, pero pusiera como condición que no fuera Jorge Macri, fue categórico: “No. Si hay un acuerdo, el candidato es el que define el PRO”.
La discusión se produce mientras el PRO y La Libertad Avanza avanzan en conversaciones para construir un entendimiento electoral hacia 2027. Las negociaciones ya incorporaron una agenda territorial y comenzaron a recorrer los distintos distritos en los que ambos espacios podrían confluir.
Pero De Andreis rechazó la idea de que ese proceso pueda terminar en una desaparición del PRO dentro del oficialismo. “No, no es necesario”, respondió cuando se le planteó directamente la posibilidad de una fusión con La Libertad Avanza. Y cuestionó la experiencia de otros dirigentes que terminaron abandonando el partido para incorporarse al espacio libertario.
En la entrevista también apareció la situación de Mauricio Macri y su eventual participación electoral. De Andreis sostuvo que hoy no ve al expresidente como candidato y explicó que lo observa “muy cómodo” en su rol como presidente del PRO. Ante la posibilidad de que Macri vuelva a competir, afirmó: “Él tomó la decisión de no ser”.

La definición se inscribe en un escenario en el que el PRO busca reconstruir su identidad al mismo tiempo que negocia un acuerdo con el Gobierno.
El propio De Andreis había planteado meses atrás que el partido debía atravesar una etapa de reconstrucción y recuperar su identidad, mientras que en las últimas semanas se profundizaron las conversaciones con el oficialismo.

En otro tramo de la entrevista, el dirigente reconoció además que dentro del PRO existe un temor concreto respecto de una eventual repetición del escenario electoral de 2019. “Para muchos de nosotros, el miedo a la experiencia de 2019 existe”, afirmó.
Ese temor aparece como uno de los argumentos centrales para buscar un entendimiento entre los sectores que se ubican fuera del kirchnerismo. De Andreis sostuvo que, si el voto “no kirchnerista” y “no populista” no logra alcanzar algún tipo de entendimiento electoral, existe el riesgo de que la dispersión termine favoreciendo al peronismo.
La discusión también alcanzó a las PASO, uno de los puntos que el Gobierno busca modificar dentro de la reforma electoral. De Andreis no respaldó una derogación automática del sistema y puso el foco en la necesidad de conocer primero cuál sería la alternativa.
“Sin tener claro cuál es la alternativa, no”, respondió ante la consulta sobre si hay que derogar las PASO.
La posición supone una mirada distinta de la que impulsa el Gobierno, que busca avanzar con la eliminación de las primarias. En el PRO, hasta ahora, la discusión había quedado abierta: el partido reconoce tanto los costos económicos y políticos de las PASO como su utilidad para ordenar internas y definir candidaturas.
De Andreis, además, defendió buena parte del rumbo adoptado por la administración de Javier Milei. Ante el planteo sobre hasta dónde puede llegar el PRO en su estrategia de acercamiento al oficialismo, diferenció las coincidencias programáticas de las diferencias políticas.
“Para nosotros, a grandes rasgos, el rumbo macroeconómico, en términos de, si querés también, de posicionamiento frente al mundo, de las libertades individuales, de una serie de un montón de cuestiones, es correcto”, sostuvo.













