

En medio de la fuerte disputa al interior del Gobierno nacional, el PRO difundió un nuevo manifiesto político en el que ratificó su respaldo al proceso de cambio en la Argentina, aunque con una definición clara: acompañar no implica silencio ni alineamiento automático.
Bajo el título “Manifiesto Próximo Paso”, el partido pone el foco en las tensiones actuales dentro del rumbo económico y social, y busca marcar una identidad propia dentro del espacio que impulsa las transformaciones.
“Hay que decirlo, el cambio tiene dos enemigos: el populismo de siempre, que promete mucho y destruye todo. Y los que frenan el cambio desde adentro, con soberbia, con arrogancia o pidiendo sacrificios que no están dispuestos a hacer.A los dos los vamos a enfrentar”, señala el texto.
Asimismo, indica que “acompañar el cambio no es aplaudir todo. Mucho menos, aplaudir lo que está mal. Apoyar el cambio es otra cosa: es decir lo que falta. Es decir la verdad, aunque duela. Es reclamar lo que se prometió y todavía no llegó. Eso es lealtad verdadera”.
La declaración llega en un pico de tensión al interior del propio Gobierno nacional, que no puede tomar oxígeno ante el agravamiento de la situación del jefe de Gabinete Manuel Adorni. Primero fue la exPRO Patricia Bullrich que pidió en vivo que el exvocero presente la declaración jurada de bienes y ahora se suma la embestida del PRO nacional.
Según comentaron a El Cronista fuentes partidarias, el posteo que irrumpió a última hora del domingo “es una declaración sobre lo que comenzó en Parque Norte en marzo, donde Macri planteó que el PRO viene a ser el próximo paso, a completar lo que sigue a este gobierno”.
El próximo paso para el partido amarillo es que “va a tener un candidato propio y que estamos trabajando en ese sentido”.
El próximo viernes 15 de mayo Macri se volverá a mostrar en público en un evento partidario en denominado “Próximo Paso Conurbano”, en Vicente López, y luego continuará en Mendoza, un encuentro de legisladores provinciales en CABA y por último en Paraná. Después Macri estará durante un mes ausente porque asistirá al mundial de fútbol en Estados Unidos por ser autoridad de la FIFA.
Qué dice la declaración
El PRO planteó que “hubo un momento en que la Argentina tocó fondo” y que, frente a ese escenario de “precios”, “incertidumbre” y falta de salida, “los argentinos eligieron cambiar”. En ese proceso, remarcan que “el PRO estuvo ahí. Del lado del cambio. Sin especular. Sin mirar desde afuera”, acompañando una decisión social donde “el dolor del cambio era preferible al dolor de seguir como íbamos”.
Sin embargo, advierten que “empezar no es llegar” y que existe una brecha entre “que los grandes números mejoren y que tu vida mejore”. Ese desfasaje “duele, desgasta”, especialmente “cuando ese dolor no se escucha”, “cuando no se da el ejemplo” o “cuando no se respeta el sacrificio ajeno”.
En ese marco, identifican dos amenazas: “el populismo de siempre, que promete mucho y destruye todo” y también “los que frenan el cambio desde adentro, con soberbia, con arrogancia o pidiendo sacrificios que no están dispuestos a hacer”.

Frente a esto, el PRO sostiene que “acompañar el cambio no es aplaudir todo” ni “aplaudir lo que está mal”, sino “decir lo que falta”, “decir la verdad, aunque duela” y “reclamar lo que se prometió”.
Así, definen “el próximo paso” como lograr “que el cambio llegue y cambie tu vida”, con “más rutas, más hospitales, mejor educación”, además de “cuidar lo que ya se logró” y “hacer lo que falta”, sintetizado en la consigna: “Que el cambio cambie tu vida. Ese es el próximo paso. Ahí vamos”.
Los antecedentes de una relación tensa
La relación entre el PRO y La Libertad Avanza viene acumulando rispideces desde hace más de un año, con una dinámica que alterna gestos de unidad y roces cada vez más difíciles de disimular.
El primer gran quiebre visible llegó con Ficha Limpia: cuando el proyecto naufragó en el Senado, Macri apuntó directamente contra Milei y dijo que “antes tenía un sueño de país, ahora tiene un sueño de poder”. La próxima semana, el PRO volverá a la carga por el mismo tema en el Senado.
A ese episodio se sumaron nuevos conflictos en territorio bonaerense. La aprobación del endeudamiento por casi 3.700 millones de dólares al gobernador Kicillof generó los primeros chispazos entre la conducción bonaerense de LLA y el PRO, con dirigentes libertarios que hablaron de un “pacto inescrupuloso” y denunciaron que los amarillos habían negociado cargos sin avisar a sus socios.
En LLA llegaron a decir que el PRO “extorsionó al gobernador para quedarse con cargos que nos correspondían”, mientras desde el partido de Macri respondieron que “ser oposición no significa obstaculizar todo”.
El vínculo tampoco mejoró en el plano institucional. El acuerdo del oficialismo con el kirchnerismo para designar representantes en la Auditoría General de la Nación, en la misma sesión en que se trató el Presupuesto 2026 y sin previo aviso al PRO, abrió un nuevo capítulo de distanciamiento.
Y el escenario de cara a 2026 no despeja el horizonte: la tensión escaló nuevamente esta semana cuando Karina Milei rechazó el debate de Ficha Limpia por separado y exigió que se trate dentro del paquete de reforma política, mientras el PRO forzó el tratamiento independiente en comisión del Senado.
En ese contexto es donde hay que leer el manifiesto “Próximo Paso”: no como un documento de ruptura, sino como la formalización de una incomodidad que en el partido amarillo ya no están dispuestos a guardar para adentro.















