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Mientras que el Congreso continúa presionando para tratar en febrero el DNU del presidente Javier Milei que reformó la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), en la Casa Rosada se muestran despreocupados por la avanzada opositora. Según confirmaron fuentes del Gobierno ante El Cronista, ya preparan una tercera reforma estructural.

Se trata del decreto 941/25 que circuló en año nuevo y tiene como uno de los puntos más polémicos la facultad de la SIDE para aprehender a ciudadanos sin orden judicial en el marco de una operación de inteligencia y en la comisión flagrante de un delito. La noticia provocó un boom de amparos en la Justicia, principalmente por parte de grupos opositores como el peronismo, la UCR y Provincias Unidas.

Los pedidos van desde una medida cautelar para suspender sus efectos a una declaración de inconstitucionalidad y la declaración de nulidad absoluta e insanable. Entre los argumentos que esbozaron los actores, denuncian que el DNU legisla sobre materia prohibida al referirse a cuestiones penales y que no existe una situación excepcional que justifique la necesidad y urgencia.

Desde el Gobierno, que ya adelantó que apelará cualquier fallo en su contra, justificaron que la reforma era urgente por la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, que se efectuó a las pocas horas de que el decreto haya sido publicado en el Boletín Oficial. El “complejo contexto internacional que se esta viviendo” dejaba “muy en claro que no se podía esperar a las sesiones ordinarias del mes de marzo”, esbozó un comunicado de la SIDE.

También enfatizaron que las tareas de investigación criminal de la SIDE fueron eliminadas y que el país requería de manera “inmediata” contar con “herramientas adecuadas que le permitan anticipar, prevenir y gestionar riesgos y amenazas que puedan afectar sus intereses estratégicos, su seguridad nacional y el normal funcionamiento de las instituciones”.

Se trató de la segunda reforma de Inteligencia que impulsó el gobierno de Javier Milei vía DNU: la primera fue en 2024, a siete meses de asumir, con la disolución de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) para relanzar la SIDE y modificar su organigrama con la creación de cuatro dependencias. Nunca fue tratado en el Congreso, aunque sí le rechazaron el DNU que pretendió ampliarle los fondos reservados a la secretaría por $100.000 millones: fue el único volteado por ambas Cámaras en la historia.

Ahora, luego de que el oficialismo amplió los números de representación parlamentaria, el equipo del asesor presidencial Santiago Caputo, el cerebro detrás de la nueva SIDE, trabaja en otra reforma que, por primera vez, será por proyecto de ley. Así lo confirmó una fuente allegada al primer mandatario ante este medio. ¿Qué más podría alcanzar? “Todo”, respondió jocosa una fuente de Balcarce 50.

Cristian Auguadra, el nuevo titular de la Secretaría de Inteligencia del Estado
Cristian Auguadra, el nuevo titular de la Secretaría de Inteligencia del Estado

De por sí, la idea es continuar profundizando en los cambios que se llevaron adelante con el último DNU. “Las reformas más profundas de la Ley de Inteligencia, que merecen un profundo debate, se van a tratar en el Congreso cuando el Poder Ejecutivo envíe un proyecto de ley para una reforma más abarcativa -pero menos urgente-, en la que se está trabajando”, comunicaron desde la Secretaría.

En el medio, el oficialismo deberá dar la primera batalla en el Congreso en defensa del DNU, ya que los mismos espacios políticos que fueron a los tribunales también quieren rechazarlo en el Congreso. De hacerlo, sería de forma completa, ya que los decretos de este estilo no pueden modificarse. Tal como adelantó este medio, el plan es llevarlo al recinto en febrero, cuando el oficialismo busca impulsar las reformas de sesiones extraordinarias.

Este mismo viernes se vencerá el plazo de 10 días hábiles para que se pronuncie la comisión bicameral de Trámite Legislativo, la cual no fue conformada pese a los pedidos que elevaron ante ambas Cámaras en las últimas semanas, por lo que a partir de entonces el pleno estará habilitado a avocarse sin dictamen ni mayoría especial. Otra comisión que también reclamaron fue la de Bicameral de Fiscalización y Control de los Organismos de Inteligencia, más conocida como CBI.

La estrategia del oficialismo fue clara, en este sentido. Al haber publicado el DNU durante el receso parlamentario, lo más probable era que los legisladores no regresen de sus provincias en plena época festiva para tratarlo y así ganaron tiempo. El presidente de Diputados, Martín Menem, y la del Senado, Victoria Villarruel, tampoco aceleraron la convocatoria de las comisiones.

Diputados prensa

Pero aún con el plazo próximo a vencerse, fuentes de la Casa Rosada no reconocen a esta amenaza como tal. “Son tres gatos locos que no representan a nadie”, disminuyó ante El Cronista sin filtro uno de los defensores de la reforma, en referencia a quienes impulsan el rechazo del DNU. Lo cierto es que los números, por ahora, ponen la balanza a favor de La Libertad Avanza.

Fue decisiva la postura del PRO, que había colaborado en su momento para bajar el DNU de fondos reservados. Como contó El Cronista, ellos anticiparon una postura de revisión, pero con predisposición a mirar con buenos ojos una reforma y en defensa de la herramienta del decreto.

Creemos que los cambios introducidos podrían resultar positivos, pero insistimos en que es imprescindible conocer los protocolos de uso“, difundieron.

Santiago Caputo y Cristian Ritondo en Pinamar el fin de semana
Santiago Caputo y Cristian Ritondo en Pinamar el fin de semana

“Es importante señalar que la modificación de la ley de inteligencia a través de un DNU es una herramienta utilizada en el pasado por gobiernos de distintos signos políticos. En ese sentido, entendemos que no se trata de un mecanismo inédito dentro del funcionamiento del Estado argentino”, justificaron.

En este sentido también es clave la cercanía del jefe de bloque, Cristian Ritondo, con el asesor Santiago Caputo, pese a su postura crítica con LLA por dejar al partido amarillo fuera de la designación de la Auditoría General de la Nación (AGN) y las fugas de diputados al bloque violeta.

Aún es un misterio el pronunciamiento de la Unión Cívica Radical (UCR), que tiene un reducido bloque influenciado principalmente por el gobernador mendocino, Alfredo Cornejo, y el chaqueño Leandro Zdero, aliados de Javier Milei. Los demás gobernadores cercanos serán los árbitros. Los números parecen favorecer al oficialismo: la facción opositora que se pronunció contra el DNU o supera hoy los 121 diputados y, por ende, no alcanzará para voltearlo.

Los puntos claves de la nueva SIDE

Dentro de los principales cambios que introdujo el Gobierno en la nueva SIDE, ahora dirigida por Cristian Auguadra, se encuentra la creación de una Secretaría de Innovación que tendrá a su cargo además un nuevo Centro Nacional de Ciberseguridad, en manos de que la jefatura de Gabinete que hoy ocupa Manuel Adorni, mano derecha de Karina Milei.

También la creación de una Comunidad de Inteligencia en la confluirán todos los organismos especializados del Estado que producen inteligencia, de manera tal que se amplía la allegada de la SIDE a todas las áreas del Estado.

A su vez, el decreto explicita la contrainteligencia como una actividad preventiva para detectar y analizar espionaje, y empodera al Estado Mayor Conjunto al dejarlo a cargo de toda la producción de inteligencia estratégica militar con la disolución de la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar (DNIEM).

La reestructuración también amplió las facultades de la División de Asuntos Internos que quedó a cargo de Jorge Francisco Lago Rodríguez, la cual pasó a denominarse Inspectoría General de Inteligencia.

Con todo, el cambio más polémico se trata de la posibilidad de que los espías tengan facultad para detener personas sin orden judicial durante actividades de inteligencia, por auxilio o requerimiento judicial y en casos de flagrancia, con aviso inmediato a las fuerzas policiales y de seguridad".