En representación del Gobierno, la secretaria Legal y Técnica de la Presidencia, María Ibarzabal Murphy, buscó bajar el nivel de confrontación política que atravesó el debate parlamentario sobre la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional.

“Este es un tema que nos convoca a todos: defender nuestra soberanía. Vengo como argentina y como parte del Gobierno nacional”, afirmó al abrir su exposición ante el plenario de las comisiones de Defensa, Relaciones Exteriores y Legislación Penal.

En ese marco, hizo un llamado explícito a “deponer un poco las armas”, en alusión al clima de tensión que dominó las reuniones anteriores de la comisión, atravesadas por fuertes cruces entre oficialismo y oposición.

“Vengo con humildad y abierta a escuchar para mejorar este proyecto”, sostuvo, en un mensaje orientado a mostrar predisposición al diálogo y a descomprimir una discusión que había quedado envuelta en la polémica.

Ibarzabal Murphy defendió además la iniciativa oficial y explicó que el proyecto descansa sobre tres ejes: “castigar a quienes explotan nuestros recursos”, “generar incentivos para que los involucrados cesen esas actividades” y “dotar al Estado nacional de las herramientas necesarias para protegerse frente a las injerencias externas”.

Según remarcó, el objetivo es fortalecer la defensa de la soberanía argentina a través de un esquema que combine sanciones, incentivos y nuevas herramientas institucionales.

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