Brechas de género

El esfuerzo fiscal por IFE, ATP y otros planes de cuidado llegó al 6,6% del PBI el año pasado

Así lo detallan, en un informe conjunto, la Dirección de Economía, Genéro y Diversidad del Ministerio de Economía y Unicef, quienes advierten que las mujeres jefas de hogar con hijos fueron las más afectadas. Qué propone el FMI para la vuelta de las madres al mercado laboral.

La pandemia reforzó las desigualdades que ya existían y tuvo un impacto desproporcionado sobre las mujeres, trabajadores informales y niños y adolescentes. El segmento más afectado fue el de hogares monoparentales a cargo de mujeres por la doble crisis: económica y de cuidados.

Los efectos en pobreza y empleo, sin embargo, fueron amortiguados por el esfuerzo fiscal del paquete de asistencia y contención ante la pandemia, que equivalió al 6,6% del PBI en 2020, según la Oficina Nacional de Presupuesto.

 Así lo señala un informe conjunto preparado por la Dirección de Economía, Igualdad y Género del Ministerio de Economía y Unicef, sobre el impacto de la crisis económica generada por la pandemia en hogares con niñas, niños y adolescentes a cargo de mujeres. La semana pasada, también el Fondo Monetario Internacional presentó un informe sobre la crisis de las madres por la pandemia.  

  Las herramientas como el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), la creación de la Tarjeta Alimentar, la Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), la doble indemnización, la prohibición de los despidos, la ampliación de la AUH, entre otros, permitieron amortiguar la crisis, según explicó Mercedes D'Alessandro, directora de Economía, Igualdad, y Género del Palacio de Hacienda.

 La tasa de desocupación pasó de 8,9% a 11,7% para la población en general, y de 9,5% a 13,1% para las mujeres. "Sin embargo, ese aumento no refleja con claridad la totalidad de las personas que se quedaron sin trabajo", sostiene el informe oficial. 

Quienes perdieron su trabajo y no buscaron activamente otro pasaron a la categoría de "inactividad". Entre el cuarto trimestre de 2019 y el segundo de 2020 unas 3,4 millones de personas pasaron a la inactividad, quedando fuera del mercado laboral. De no haber existido ese traslado hacia la inactividad, la desocupación habría alcanzado al 30,12% de la PEA

La funcionaria explicó que el mayor impacto en mujeres se da por la "redistribución asimétrica de las tareas de cuidado, que les implica un impedimento a la hora de insertarse en el mercado de trabajo".  El Estado busca dar soluciones al problema del cuidado y se elabora un plan nacional, con una ley y una red de cuidados federal.

 Antes de la pandemia, 5 de cada 10 mujeres participaba en el mercado de trabajo. Cuando las medidas de Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO) fueron más estrictas, la participación bajó a 4 de cada 10. 

En el momento de mayor cierre de la economía argentina, la tasa de actividad cayó 8,2 puntos porcentuales, un nivel comparable al de dos décadas atrás. Más de 1 millón y medio de mujeres salieron de la actividad. Para las mujeres jefas de hogar sin cónyuge y con niños, niñas y adolescentes, la caída en la actividad fue de 14 puntos

El escenario también fue registrado por el Fondo Monetario Internacional con ejemplos de Estados Unidos, el Reino Unido y España: "muchas mujeres -que ya venían cargando con el grueso del cuidado de los hijos y las tareas del hogar  incluso antes de la pandemia- dejaron su trabajo o redujeron su jornada laboral", escribió Kristalina Georgieva.  

"La inclusión de las mujeres en la estrategia de recuperación económica a través de la inversión en cuidados será central para incrementar la tasa de actividad, empleo e ingresos y, como consecuencia, una clave para frenar el círculo intergeneracional de la pobreza", agrega por su parte el trabajo de Economía y Unicef. El 60% de los chicos de la Argentina viven en hogares que no llegan a cubrir la canasta total.  

"Durante la pandemia, la niñez no ha sido el sector más afectado por la salud, pero sí por la educación, la nutrición y la salud mental", remarcó el especialista en Inclusión Social y Monitoreo de Unicef Argentina, Sebastián Waisgrais, que consideró que "los aumentos en los niveles de pobreza fueron amortiguados por medidas de protección".

La protección social, la protección de ingresos, la profesionalización de las tareas de cuidados, la inversión en infraestructura de cuidados, las políticas acceso a la tecnología y de fortalecimiento institucional en áreas de género y de niñez, y el avance hacia un sistema integral de cuidados fueron elementos fundamentales para contener el impacto de la pandemia (y las crisis) en el sector más vulnerable de la sociedad, según indica el informe.

La Directora Nacional de Políticas de Cuidado, Lucía Cirmi, destacó el programa de infraestructura de Centros de Desarrollo Infantil; la inclusión de las trabajadoras de casas particulares en el IFE; y la contraprestaciones en tareas de cuidado en el programa Potenciar Trabajo, como medidas que permitieron amortiguar el impacto de la crisis.

la hoja de ruta del fmi

Para el FMI, ante los efectos desproporcionados que los confinamientos y las medidas de contención tienen para las madres, se requieren medidas focalizadas que faciliten su vuelta al trabajo. Eso incluye apoyo financiero con créditos impositivos o prestaciones por cuidado o desempleo; guarderías y colegios -según el Fondo, deben ser prioritarios en la vacunación para la reapertura- con mejoras en infraestructura para evitar contagios.

A eso se suman las políticas de redistribución e inserción laboral, con bonificaciones a la contratación y programas de capacitación; y el acceso al financiamiento con tasas especiales y la inclusión financiera con cobertura móvil y de internet.

"Estas recomendaciones son incluso más imperiosas teniendo en cuenta que la economía mundial sigue lidiando para recuperarse de la pandemia. Para que esta recuperación sea completa, la economía mundial debe reintegrar plenamente a las mujeres en la fuerza laboral", remarcó Georgieva.

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